Comienza la esperada negociación del Brexit entre el Reino Unido y la UE

Política y conflictos

Comienza la esperada negociación del Brexit entre el Reino Unido y la UE
Foto: JOHN THYS

Casi un año después de la victoria del Brexit en un referéndum, y con Theresa May aún tratando de cerrar las alianzas que le permitan sacar adelante un Gobierno en minoría, Reino Unido y la Unión Europea (UE) han comenzado a negociar este lunes en la Comisión Europea (CE), en Bruselas, su divorcio político. Sobre la mesa, tres grandes bloques: la situación y los derechos de los europeos residentes en el Reino Unido y de los británicos que residen en el resto de países de la UE; la factura que deberá pagar Londres y la frontera del Ulster con la República de Irlanda.

El secretario de Estado británico para la salida de Reino Unido de la UE, David Davis, ha asegurado este lunes al inicio de las negociaciones sobre el Brexit que su país aspira a conseguir una asociación «fuerte y especial» con el bloque a pesar de las «difíciles» discusiones que hay por delante. «Aunque sin duda tenemos tiempos muy difíciles por delante en las negociaciones, haremos todo lo que podamos para garantizar un acuerdo que vaya en el mejor interés de todos los ciudadanos», ha dicho a su llegada a la primera ronda de negociación para la salida del país de la UE que se celebra este lunes en Bruselas.

El ministro británico para el Brexit ha agregado que su delegación empieza «las negociaciones con un tono positivo y constructivo«, con la determinación de «construir una asociación fuerte y especial entre nosotros y nuestros aliados y amigos europeos en el futuro»

Por su parte, el negociador europeo Michel Barnier espera mantener conversaciones «constructivas» que permitan «identificar las prioridades y un calendario» de cara a la salida de Reino Unido en marzo de 2019. «Nuestro objetivo está claro. En primer lugar debemos abordar las incertidumbres causadas por el «brexit». Primero para los ciudadanos, pero también para los beneficiarios de las políticas de la UE, y sobre el impacto en las fronteras, en particular en Irlanda», ha aasegurado el político francés.

Tanto Barnier como Davis han expresado sus condolencias al pueblo británico por las víctimas y las familias del terrible ataque en Londres de este lunes y al pueblo luso por los más de 60 muertos a causa del incendio forestal que azota el centro de Portugal.

El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Alfonso Dastis, ha subrayado que es una “buena noticia que se pongan hoy en marcha las negociaciones entre la UE y el Reino Unido para consumar el Brexit». Así se ha pronunciado el jefe de la diplomacia europea, en declaraciones a la prensa a su llegada al Consejo de Asuntos Exteriores de la Unión Europea que tiene lugar en Luxemburgo.

El canciller británico, Boris Johnson, uno de las cabezas visibles de los partidarios del Brexit en el referéndum, ha mostrado este lunes su optimismo respecto a un resultado «feliz» a ambos lados del canal de la Mancha. «Todo el proceso llevará a una feliz resolución, se puede hacer con beneficio y honor para ambas partes», ha indicado Johnson.

Los tres puntos clave de la negociación

La factura que debe pagar Londres por sus compromisos adquiridos con los 27, que según las estimaciones podría ascender hasta los 100.000 millones de euros.  Se trata de compromisos adquiridos en presupuestos anuales pasados de la UE que todavía no han sido abonados. La UE quiere que Londres también abone los compromisos que se incluyen en la programación presupuestaria plurianual hasta el 2020, incluyendo los «fondos estructurales» para los regiones y los países más pobres de la Unión.

Los derechos de los cientos de miles de europeos en Reino Unido y viceversa. Se estima que hay cerca de tres millones de europeos en el Reino Unido y de más de un millón de británicos expatriados en la UE. Principalmente se centra en los derechos de residencia permanente para las personas que hayan residido durante cinco años en un país de la UE y de los derechos vinculados a la libertad de circulación.

La UE quiere evitar que el Brexit provoque el retorno de una frontera entre la República de Irlanda y la provincia británica de Irlanda del Norte. Una de las soluciones pasaría por dar a Irlanda del norte un «estatus especial» con la UE tras el Brexit pero el partido norirlandés DUP, con el que la primera ministra Theresa May intenta negociar un acuerdo para disponer de mayoría parlamentaria, se opone.