El Atlético repite el error de 2016: Bad Bunny ocupará su estadio en la final de Champions
El artista hará su primer ‘show’ el 30 de mayo, por lo que no se podrían colocar pantallas gigantes en el Metropolitano

El Riyadh Air Metropolitano en la final de la Copa del Rey. | Atlético de Madrid
Tras la derrota en la final de la Copa del Rey ante la Real Sociedad, el Atlético de Madrid pone toda su atención en la eliminatoria de la Champions League ante el Arsenal. La ida se disputará en el Metropolitano el 29 de abril, y la vuelta el 5 de mayo en Londres. De superarla, disputará la final ante el Paris Saint-Germain o el Bayern Múnich el próximo 30 de mayo en el Puskás Arena de Hungría.
Ese mismo día, el artista puertorriqueño Bad Bunny tiene programado el primero de los diez conciertos que celebrará en el Metropolitano, por lo que sus aficionados no podrían seguir el partido en el estadio. El club tampoco tendría disponible el campo en una hipotética celebración el 31 de mayo por el mismo motivo.
En este tipo de partidos, es habitual que se habiliten pantallas gigantes en el interior de los estadios de los equipos participantes para que sus aficionados puedan seguirlo en directo. En la final de Copa, entre 20.000 y 30.000 atléticos acudieron al Metropolitano para ver el encuentro. Ese día, no se pusieron a la venta todas las localidades disponibles —unas 70.000 butacas— por logística.

Historia que se repite
La última final de Champions que disputó el Atlético de Madrid, en 2016 ante el Real Madrid, se enfrentó a un problema similar. Por aquel entonces seguían en el Vicente Calderón y no lo abrieron para sus aficionados debido a que se estaba iniciando el montaje del escenario para un concierto de Paul McCartney que se celebraría cinco días después del partido.
Una de las opciones que barajó el club en esa final fue la de abrir parcialmente el antiguo estadio situado a orillas del río Manzanares, pero finalmente se descartó por el avanzado montaje del concierto, unido a las limitaciones de seguridad y a las obligaciones contractuales. La alternativa fue habilitar el Palacio de Deportes, actual Movistar Arena, con capacidad para 15.500 espectadores. Es una de las opciones que se contempla para este año, aunque se celebrarán dos conciertos del grupo La Oreja de Van Gogh, los días 29 y 31 de mayo.
Otra posibilidad sería poner pantallas gigantes organizadas por el Ayuntamiento de Madrid, como en la Eurocopa de 2024 que ganó la selección española, costumbre habitual para grandes eventos deportivos. También en la Eurocopa femenina se habilitaron pantallas en distintos puntos de Madrid, aunque con un menor despliegue. El acceso fue libre hasta completar aforo, muy diferente a si fuera en el Metropolitano, ya que en la final de Copa del Rey el precio que puso el club fue de 10 euros para socios y 15 para el público en general.
No se contempla suspender el concierto
Aunque el Atlético de Madrid logre clasificarse para la final de la Champions League, está previsto que el concierto de Bad Bunny se desarrolle con total normalidad, puesto que está fijado con varios meses de antelación dentro de una gira internacional. Las entradas para dicho evento salieron en septiembre de 2025, agotándose a los pocos minutos, lo que obligó al artista a sacar más fechas de las dos que tenía previstas.
El club ganará entre 12 y 15 millones con las actuaciones de Bad Bunny, entre 100.000 y 300.000 euros solo por el alquiler. El estadio genera alrededor del 15% de los ingresos del club gracias a eventos y conciertos. El pasado año, el club que preside Enrique Cerezo ingresó en torno a 20 millones de euros por los conciertos del Metropolitano.
Las obras del Santiago Bernabéu, sumadas a las numerosas denuncias de los vecinos por el ruido, llevaron a que Aitana Ocaña finalmente actuara en el estadio rojiblanco pese a que, en un principio, iba a ser en el del Real Madrid. La cantante catalana se sumó a las actuaciones de otros artistas como Natos y Waor, Lola Indigo o Ed Sheeran.
El Barça está sin Canaletas
El FC Barcelona tampoco podría celebrar la Liga en la fuente de Canaletas, lugar de culto de los culés cuando consiguen un título, debido a las obras de remodelación que se están llevando a cabo en la Rambla. El Barça está nueve puntos por encima del Real Madrid, y podría ser campeón en el Clásico del próximo 10 de mayo.
El club y el Ayuntamiento de Barcelona ya están trabajando en la búsqueda de una nueva ubicación para todos los aficionados que quieran, en caso de ganar, celebrar el título de Liga. La ciudad estudia posibles alternativas para concentrar a los aficionados, tal y como confirman las instituciones.
El concejal de Deportes del Ayuntamiento de Barcelona, David Escudé, señaló el pasado lunes que «la Guardia Urbana está trabajando en el tema de seguridad y habrá que hablar evidentemente con el club para encontrar una alternativa. La última palabra la tendrán los cuerpos de seguridad», confirmó en unas declaraciones en RAC1.
