The Objective
Publicidad
Economía

La Fundación La Caixa prejubila al 6% de la plantilla y paga 358.000 euros por empleado

El coste medio por trabajador es un 65% superior a lo abonado por el sector financiero en los últimos despidos, pactados el ejercicio pasado

La Fundación La Caixa prejubila al 6% de la plantilla y paga 358.000 euros por empleado

El presidente de La Caixa, Isidro Fainé | La Caixa

La Fundación La Caixa, dueña del 30% de Caixabank, ha metido tijera a sus costes laborales futuros y ha prejubilado al 6% de su plantilla. Según ha podido saber THE OBJECTIVE, la institución benéfica presidida por Isidro Fainé decidió anticipar la retirada laboral de sus trabajadores mayores de 58 años el ejercicio pasado. Un proceso que ha afectado a 24 empleados de sus aproximadamente 4o0 efectivos.

La Caixa, para costear este plan de prejubilaciones, ha dotado 8,6 millones de euros. Esta cantidad supone que cada trabajador que se ha acogido a la baja adelantada percibirá unos 358.000 euros. Un dinero que es sustancialmente más alto de lo aportado por la banca en los últimos despidos.

En concreto, es un 65% superior a la media que han tenido que desembolsar las entidades en los ERE pactados el ejercicio pasado. Si bien el importe por empleado es menos generoso si se compara con el gasto realizado por Caixabank en su ajuste. El banco catalán ha tenido que aportar unos 292.000 euros por individuo, es decir, un 22% menos que su matriz.

Trabajadores procedentes de la antigua caja

Fuentes de La Caixa indican a este periódico que estas indemnizaciones obedecen a que los trabajadores acogidos al plan de prejubilaciones, por lo general, llevaban décadas en la institución y, por tanto, proceden de la antigua caja de ahorros. Esta englobaba entonces todos los negocios y la obra social.

Como todas las empresas y organizaciones, la Fundación ha tomado esta decisión para reducir los costes operativos y ser más eficiente en el futuro. Una medida que ayudará a compensar la subida de la inflación, que se ha desbocado tras la invasión de Ucrania por parte de Rusia.

La Caixa es la institución española que más dinero invierte en iniciativas benéficas. En concreto, destina unos 500 millones cada año a diferentes proyectos. Por tanto, cuanto menores sean sus costes operativos más recursos le sobran para filantrapía. Toda esta suma procede de los dividendos que aporta Criteria, su holding de participaciones industriales entre las que sobresalen el 30% de Caixabank; el 27% de Naturgy; o el 1,3% de Telefónica.

El año pasado Criteria transfirió 360 millones a la Fundación para llevar a cabo toda esta labor de la que su presidente hace gala en todo momento. De hecho, la inversión en obra social supone el 65% del presupuesto para estos fines desembolsado por el conjunto de las antiguas cajas de ahorros.

Tal es el compromiso de Fainé (80 años) que el pasado febrero fue renovado en el cargo para un nuevo mandato. Entonces, entraron en el patronato de la Fundación el presidente de Telefónica, José María Álvarez Pallete, y el que fuera consejero delegado de Inditex, Pablo Isla.

La renovación se produjo meses después de que Fainé estuviera inmerso en dos de las operaciones corporativas de 2021. La primera, la integración de Caixabank con Bankia. La segunda, la oferta de compra parcial del fondo australiano de IFM sobre Naturgy.

Con la primera cumplió su sueño de años. Cuando la Caixa era una caja pretendió unir la extinta Caja Madrid. Pero no fue hasta el verano de 2020 cuando pudo lograr la integración de ambas entidades. Bankia era un grupo liderado por la antigua firma financiera madrileña.

En Naturgy, como principal accionista, se opuso a la adquisición de IFM. Es más, llegó a elevar la participación en manos de Criteria para bloquear las opciones del fondo de inversión en la gasista. Un refuerzo que podría continuar en un futuro próximo, ya que tiene alternativas para llegar al 30% del capital.

Refuerzo de las inversiones

Ambas forman parte de la estrategia de la Fundación de ampliar sus inversiones para seguir elevando el dinero que destina a obra social gracias a los dividendos que percibe. En la actualidad analiza el mercado para incrementar su posición en el tejido industrial tanto español como foráneo. Aunque también dicha política incluye venta de activos para reordenar la cartera. Así, tiene previsto retomar su plan para deshacerse de Saba, firma de parkings.

Hace dos años, con motivo de la pandemia, el holding empresarial de La Caixa, tuvo que paralizar el proceso de colocación de esta compañía. Ahora, una vez recuperada la actividad tras la covid, prevé reactivar su desinversión por unos 1.000 millones de euros. Posee la totalidad de sus acciones desde hace unos años.

Únete a la discusión
También te puede interesar
Publicidad
MyTO

Crea tu cuenta en The Objective

Mostrar contraseña
Mostrar contraseña

Recupera tu contraseña

Ingresa el correo electrónico con el que te registraste en The Objective

L M M J V S D