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Economía

El cobro íntegro del salario en el sector público eleva un 40% la probabilidad de coger una baja

La AIReF advierte sobre la ausencia de penalización económica en la Administración frente a la empresa privada

El cobro íntegro del salario en el sector público eleva un 40% la probabilidad de coger una baja

El número de bajas laborales ha pasado de 4,7 millones en 2017 a cerca de 8,6 millones en 2024.

El cobro del salario íntegro eleva en torno a un 40% la probabilidad de iniciar una baja laboral en el sector público. Un informe de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), analizado por THE OBJECTIVE, atribuye este efecto a la recuperación del pago completo desde el primer día y sitúa en el foco el papel de los incentivos en el uso de la incapacidad temporal.

La AIReF cuantifica este impacto a partir de la reversión en 2018 de los recortes aplicados en 2012, que permitió recuperar el cobro íntegro en incapacidad temporal para los empleados públicos. El análisis concluye que esta medida incrementó de forma significativa la probabilidad de iniciar un proceso de baja laboral, aunque puntualiza que redujo su duración media en torno a un 30%. Sin embargo, el efecto agregado es un aumento del volumen total de jornadas no trabajadas cercano al 14%, lo que refleja que el crecimiento en el número de episodios supera la reducción de su duración.

Este comportamiento responde a un cambio directo en los incentivos económicos impulsado desde el Ejecutivo de Pedro Sánchez. Cuando la baja implica una pérdida de ingresos, el trabajador tiende a restringir su uso. Cuando esa penalización desaparece, como ocurre en el caso analizado, el umbral de entrada en el sistema se reduce. El informe subraya que este efecto no debe interpretarse como fraude, sino como una respuesta al diseño de la prestación de incapacidad temporal.

Bajas laborales en el sector privado

La diferencia con el sector privado es sustancial y los asalariados se ven claramente penalizados económicamente a la hora de acogerse a una baja laboral. En el Régimen General, el trabajador privado no percibe salario durante los tres primeros días de baja y, a partir de ahí, cobra entre el 60% y el 75% de la base reguladora. Esta merma de ingresos introduce un coste individual que actúa como freno. En el sector público analizado, ese coste desaparece al garantizarse el cobro íntegro desde el inicio.

Esta situación se produce en un contexto de crecimiento constante de las incapacidades temporales. El número de episodios ha pasado de 4,7 millones en 2017 a cerca de 8,6 millones en 2024, mientras que la incidencia ha aumentado en torno a un 60%. La duración media también ha crecido, aunque de forma más moderada, hasta situarse en torno a los 46 días. La combinación de más procesos y mayor duración ha intensificado la presión sobre el sistema.

El impacto económico es significativo y el gasto en incapacidad temporal alcanzó los 16.500 millones de euros en 2024. Esto ha hecho que el pago de las bajas laborales se convierta en la segunda mayor partida de gasto de la Seguridad Social tras las pensiones. Esta evolución responde tanto al aumento del número de bajas como a su duración, y se ha acelerado en la última década.

Contrato indefinido e incapacidad temporal

El análisis de la AIReF apunta además a factores que refuerzan la tendencia al aumento de las bajas. La reforma laboral de 2021, que impulsó el contrato indefinido, elevó en torno a un 30% la probabilidad de iniciar una baja. El informe vincula una mayor estabilidad en el empleo y una mayor generosidad de la prestación con un aumento de su incidencia. A ello se suma el papel de los convenios colectivos, que en muchos casos elevan la cobertura económica hasta niveles próximos al salario completo.

Mientras, las listas de espera y la sobrecarga de la atención primaria están relacionadas con el aumento de la duración de los procesos, especialmente en patologías como los trastornos mentales o las enfermedades musculoesqueléticas, que presentan las mayores duraciones y concentran buena parte del gasto.

El informe también destaca la elevada concentración de las bajas. Así, el 25% de los trabajadores acumula más del 50% de las incapacidades temporales. A ello se suma el aumento de la reiteración: cerca de un tercio de los trabajadores inicia más de un proceso en un mismo año. Junto esto, más del 65% de los procesos dura menos de 15 días, pero al mismo tiempo crecen tanto las bajas de muy corta duración como las de larga duración.

Fallos en el diseño del sistema

La AIReF señala que una parte del problema y del aumento de las bajas laborales está en el diseño y la gobernanza de la prestación. La incapacidad funciona en un sistema en el que la decisión de conceder la baja es del médico. Mientras, el coste recae en la Seguridad Social. Esta separación entre quien decide y quien paga dificulta la supervisión y limita la capacidad de control.

Además, la fragmentación entre administraciones y la falta de sistemas de información integrados dificultan el seguimiento de los procesos. El organismo independiente, adscrito al Ministerio de Hacienda, propone reforzar la coordinación, mejorar los sistemas de información y anticipar el control en los casos de mayor reiteración para aumentar la eficiencia sin reducir la protección.

El informe introduce otro foco más allá del aumento de las bajas o de su coste, incidiendo en cómo la cobertura económica condiciona su uso. En un contexto de gasto creciente, el problema no solo tiene que ver con cuántas bajas se producen, su duración y su impacto económico, sino también en cómo se incentivan y en el diseño del sistema.

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