Seis de cada diez nuevos súper son franquicias y vienen de la mano de mujeres y extranjeros
ASEDAS destaca el papel de estos perfiles en la expansión de la distribución alimentaria de proximidad en zonas rurales

Carrito de supermercado.
Las franquicias en el sector de la distribución se han convertido en un «fuerte vector de integración para población extranjera emprendedora». También para mujeres. Así lo recoge el V Informe de Distribución Alimentaria de Proximidad elaborado por Retail Data para ASEDAS. En un momento en el que emprender sigue siendo una apuesta arriesgada para miles de españoles, las franquicias se están consolidando como una de las fórmulas preferidas para iniciar un negocio. El fenómeno tiene un reflejo especialmente visible en la distribución alimentaria.
Seis de cada diez nuevos supermercados que abrieron sus puertas en España durante 2025 lo hicieron bajo modelos de franquicia o cooperativa, según los datos de este informe analizado por THE OBJECTIVE, que cifra en 860 las nuevas aperturas registradas el pasado año, el mejor dato desde 2022. De ellas, el 61,5% corresponde a establecimientos franquiciados o asociados, una tendencia que confirma el creciente peso de estas fórmulas dentro del comercio alimentario.
Detrás de este crecimiento hay una realidad que va más allá de los números. ASEDAS destaca que la distribución alimentaria de proximidad se ha convertido en una herramienta de emprendimiento e integración social, especialmente para mujeres y emprendedores extranjeros que encuentran en la franquicia una oportunidad para poner en marcha un negocio propio con el respaldo de una marca consolidada.
La franquicia gana protagonismo
La tendencia coincide con las conclusiones de un reciente análisis de Barbadillo y Asociados, que señala que la franquicia continúa ganando atractivo frente a otras fórmulas empresariales en un contexto marcado por la incertidumbre económica. Según la consultora, cada vez más emprendedores valoran la posibilidad de iniciar una actividad con el apoyo de un modelo probado, acceso a formación, acompañamiento permanente y procesos ya testados en el mercado.
«La franquicia reduce parte de la incertidumbre asociada al lanzamiento de un negocio», explica la firma, que observa un creciente interés por modelos empresariales capaces de ofrecer mayor seguridad y una estructura operativa consolidada. Esta combinación de respaldo empresarial y menor riesgo está favoreciendo la llegada de nuevos perfiles al sector. Mujeres, inmigrantes y pequeños empresarios encuentran en la distribución alimentaria una puerta de entrada al autoempleo y a la creación de riqueza local, especialmente en localidades donde las oportunidades de emprendimiento son más limitadas.
Impacto en la España vacía
El impacto resulta particularmente relevante en el medio rural. Muchas de las nuevas aperturas se producen en municipios pequeños donde el supermercado cumple una función que va más allá de la venta de alimentos. Estos establecimientos generan empleo, mantienen servicios esenciales y contribuyen a fijar población en territorios afectados por el envejecimiento y la pérdida de actividad económica. En concreto, según el informe de la patronal de supermercados como Mercadona, Lidl y Ahorramás, destaca que el 26% de esas aperturas de nuevos establecimientos en formato de franquicia se han producido en localidades de menos de 10.000 habitantes.
La expansión del modelo también tiene un importante efecto económico. Las nuevas aperturas realizadas en 2025 movilizaron cerca de 1.300 millones de euros de inversión y permitieron la creación de alrededor de 10.000 puestos de trabajo, según los datos del observatorio de ASEDAS. Con más de 26.000 establecimientos repartidos por toda España, la distribución alimentaria de proximidad se consolida así como uno de los principales motores del emprendimiento comercial. Y lo hace de la mano de un modelo, el de la franquicia, que cada vez atrae a más perfiles en busca de una oportunidad empresarial con mayores garantías de éxito y una capacidad creciente para generar integración y desarrollo territorial.
Disparan el consumo
Además de impulsar la apertura de franquicias, el crecimiento del gran consumo en España tiene cada vez más relación con el aumento de los hogares extranjeros. Según los últimos datos de NielsenIQ, los hogares internacionales ya representan el 15% de la población española y han incrementado su gasto en productos de gran consumo un 10,1%, muy por encima del crecimiento medio nacional, situado en el 4,3%. Este colectivo se ha convertido en uno de los principales motores del sector en un contexto en el que muchas familias siguen controlando su presupuesto y moderando sus compras.
La influencia de estos consumidores también está acelerando nuevas tendencias de mercado, tal y como contamos en este diario. Crecen con fuerza categorías vinculadas a la salud y el bienestar, como el kéfir, el requesón y el café en grano, mientras ganan peso los supermercados de proximidad, el comercio electrónico y los productos listos para consumir. Pese al buen comportamiento del mercado, las empresas mantienen la cautela ante la pérdida de poder adquisitivo de los hogares y el aumento de costes, aunque confían en la innovación, la expansión comercial y la inteligencia artificial como principales palancas de crecimiento para los próximos años.
