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Economía

Funcas teme que la inflación se dispare por encima del 4% durante casi un año

El impacto de Irán en los precios se enquistará hasta principios de 2027 en el mejor de los casos

Funcas teme que la inflación se dispare por encima del 4% durante casi un año

Alberto Núñez Feijóo y Josep Sánchez Llibre en una imagen de 2025. | EP

El peor escenario de escalada de precios que contempla Funcas en sus previsiones dibuja una situación enquistada con la inflación en España superando el 4%, el doble del objetivo que marca el Banco Central Europeo, durante 11 meses, entre julio de este año y febrero del próximo, y nuevamente desde abril hasta junio de 2027. En este caso, el pico de inflación llegaría a principios del próximo ejercicio, ya que el índice de precios de consumo se situaría en el 4,8% en enero y febrero para luego descender progresivamente hasta acercarse a los niveles previos a la guerra de Irán a finales de año.

La hipótesis en que se basa esta estimación pesimista es una escalada astronómica del precio de los combustibles. Porque aunque el conflicto en Oriente Próximo remita, cada vez más economistas y empresarios temen que ya se ha alcanzado un punto de inflexión en el que el impacto económico a medio plazo es inevitable. El think tank considera que los productos energéticos podrían encarecerse a doble dígito a partir del próximo mes. Si desde que se produjo la escalada bélica la energía se ha encarecido entre un 5 y un 7% año a año, en julio podría hacerlo a un ritmo significativamente mayor, del 13,1%.

Este aumento a doble dígito se cronificaría, según este pronóstico, hasta febrero de 2027, alcanzando un pico del 17,6% justo antes, en diciembre de 2026. Esta escalada se desaceleraría en marzo del próximo año hasta un 8,8% interanual, pero con un nuevo episodio intenso de incrementos en primavera, con una subida de entre el 11,6% y el 14,5% en abril, mayo y junio. Ya en noviembre, se regresaría a la situación previa a la guerra de bajada de precios, aunque partiendo ya de unos niveles mucho más altos tras meses al alza, lo que provocaría estragos en la capacidad de compra de los consumidores, los costes para las empresas, el consumo y la evolución de la economía en general.

El energético no sería el único sector afectado. Este escenario alto augura también subidas de precio significativas en el caso de los alimentos no elaborados. Estos productos ya arrastraban una tendencia inflacionaria previa al conflicto del golfo Pérsico, con aumentos interanuales de en torno al 6%. Sin embargo, la escasez de fertilizantes y otras tensiones pueden llevar a una crisis mayor en relación con la comida. Los analistas de Funcas intuyen que estos precios podrían subir por encima de los niveles previos a la guerra entre agosto de este año y enero del próximo, con un pico del 7,8% el próximo mes de septiembre.

Más allá de la posibilidad de esta espiral inflacionaria más acusada, el escenario más probable considera que la inflación solo superará en España el umbral del 4% este verano, concretamente en los meses de julio y agosto, aunque no se recuperarían los niveles previos a Irán hasta julio de 2027, lo que implica que incluso en esta estimación central el impacto económico del estrangulamiento de Ormuz puede ser de largo recorrido. Es más, el escenario más optimista contempla una inflación más alta que la previa a la contienda bélica hasta febrero de 2027, con un pico inflacionario del 3,8% en julio y agosto de este año.

 Además, los cálculos de la fundación muestran que la retirada de las medidas fiscales adoptadas por el Gobierno para minimizar los efectos del conflicto en Irán, el próximo 30 de junio, tendrá un impacto de casi ocho décimas en la tasa general de inflación del mes de julio. El índice de precios de consumo (IPC) en los próximos meses podría hasta situarse por encima del 4% en agosto y septiembre, con una media anual del 3,4%, mientras que la tasa media anual de la subyacente, que excluye los precios volátiles de la energía y los alimentos, se quedaría en el 2,9%, sin cambios con respecto a las anteriores previsiones.

CEOE ha mantenido su previsión del IPC en el 3,1 % de media anual, considerando una resolución relativamente rápida del conflicto en Oriente Próximo, aunque con aumentos transitorios de precios por encima de esa tasa mientras dure esta situación. La patronal entiende que si el conflicto se dilata en el tiempo, la subida de los precios de la energía y materias primas se trasladaría a otros productos de la cesta de la compra y podrían surgir expectativas de una mayor inflación. Sobre las medidas aprobadas por el Gobierno para paliar los efectos de la guerra, la organización empresarial ha observado que estas han contenido el incremento de los precios de los productos energéticos, ya que sin ellas la inflación general habría sido del 4,4%. 

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