La Policía detecta 540 casos de extranjeros que abandonan a sus hijos para ser acogidos
Los agentes detuvieron hace un mes a un marroquí que dejó a sus vástagos con instrucciones para ser tutelados

Un agente de la Policía Nacional. | EP
La Policía Nacional ha detectado en los últimos dos años 540 casos de padres extranjeros, la mayoría oriundos de Marruecos, que han abandonado a sus hijos en España para que fuesen tutelados posteriormente por el sistema de acogida de alguna comunidad autónoma, es decir, como menores no acompañados. Fuentes policiales, conocedoras de esa nueva tendencia, explican que el envío de estos jóvenes responde a patrones organizados o inducidos, en los que tras las pertinentes investigaciones se ha descubierto que la familia estaba al tanto de la situación. Hasta el punto de que incluso realizaban visitas en territorio español y después se volvían a marchar a su país de origen.
En el País Vasco se han contabilizado en torno a 50 casos, con especial incidencia en Bilbao, según revelan las mismas fuentes. El último caso se conoció hace poco más de una semana en esta comunidad autónoma. La Policía Nacional detuvo a un hombre, profesor universitario en Marruecos, por abandonar a sus dos hijos menores de edad en la capital vasca, que fueron trasladados a dos centros de acogida de la Diputación foral. El progenitor les dio instrucciones para permanecer bajo tutela del Estado y posteriormente volvió al país alauí, según revelaron los menores a los agentes.
Los menores, según explican fuentes policiales, viajan con indicaciones concretas sobre qué hacer al llegar a España, conocen perfectamente el funcionamiento del sistema de protección y saben cómo evitar su devolución o facilitar su permanencia. Tras ser abandonados, suelen presentarse en dependencias policiales, centros u otros organismos públicos exponiendo que se encuentran en situación de desamparo. En la mayoría de casos detectados, advierten, se observa que el desplazamiento de los menores no es completamente autónomo, sino que cuenta con el conocimiento e incluso con el impulso del entorno familiar, que ve en el viaje una oportunidad de entrar en territorio europeo para sus vástagos, detallan fuentes de Extranjería.
Reincidencia tras la mayoría de edad
En algunos casos, estos falsos menas han vuelto a intentar ser acogidos pese a haber cumplido la mayoría de edad y ser detectados previamente por la Policía. Esta realidad, advierten desde la Policía, evidencia las dificultades que tienen los agentes para verificar edad real, identidad y a veces antecedentes en el país de origen. El Sindicato Unificado de Policía (SUP) denuncia una falta cronificada de medios en las brigadas de Extranjería y de Documentación, y alerta de una «dificultad real» de control y seguimiento de este tipo de casos en menores, además de la «ausencia de intercambio eficaz de información internacional».
El auge de este fenómeno se da en un contexto de colapso de los sistemas de acogida de menores en España. Todo ello pese a que el Gobierno materializó con un decreto el año pasado la reforma de la ley de extranjería que hizo obligatorio el reparto de menores extranjeros no acompañados entre las comunidades autónomas una vez que el sistema de acogida de una región triplicase su capacidad. Sin ir más lejos, en la ciudad autónoma Ceuta, que según los últimos datos de Interior se ha convertido en la principal puerta de entrada para la inmigración irregular, los centros tienen una sobreocupación de más del 959%, pese a que más de 400 jóvenes han sido trasladados a la Península.
El caso del padre extranjero en Bilbao
En relación con el caso del padre marroquí que fue detenido en Bilbao, la operación tuvo lugar después de que agentes de Policía Nacional de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de Guipúzcoa, en cumplimiento de las competencias encomendadas relativas al registro de los menores extranjeros no acompañados, se entrevistasen con los dos hijos del detenido, en ese momento bajo tutela en el recurso residencial Zabalduz Segura 2 y el recurso residencial IRSE Mondragón.
A preguntas de los policías, estos menores manifestaron que su entrada en territorio español se produjo en compañía de su padre, quien les acompañó hasta la capital vasca, conociendo de antemano todas las gestiones que debían realizar una vez estuvieran en territorio español. Además señalaron que «contaban en todo momento con la connivencia de su padre, quien estuvo con los menores hasta el día que se presentaron en dependencias de la Policía Nacional de esa ciudad en calidad de menores en desamparo, siendo en este momento cuando el padre retornó nuevamente a Marruecos».
De regreso a Marruecos
En esta misma exploración, los dos jóvenes indicaron a los policías que, «si bien en un primer momento se encontraban en un centro de acogida de Vizcaya, sus propios compatriotas les habían recomendado irse a San Sebastián, por lo que decidieron abandonar el centro en el cual se encontraban e ingresar en los recursos asistenciales de Guipúzcoa». También manifestaron que «en Marruecos dependían económicamente de su padre, que es profesor de biología en la universidad, por lo que no carecen de medios, pero que consideraron que en España iban a tener más oportunidades».
A partir de esta información y de las gestiones llevadas a cabo por parte de los agentes, se tuvo conocimiento de que el padre había regresado a España, en concreto a Algeciras, por lo que procedieron a contactar con él y fue citado en dependencias policiales el pasado de 12 de marzo. Una vez el padre llegó a San Sebastián, se procedió a su detención como presunto autor de dos delitos de abandono de menores. Finalizados los trámites, él mismo manifestó querer hacerse cargo de sus hijos, tras lo que se realizaron gestiones por parte de los centros de acogida para que se produjese la reagrupación familiar voluntaria y los tres regresasen a Marruecos.
