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España

Diez años después de 'La manada de Pamplona' ha habido 5.000 más, la mayoría de extranjeros

El Ministerio del Interior admite que el 43% de las agresiones grupales las cometen extranjeros, y el 33% españoles

Diez años después de ‘La manada de Pamplona’ ha habido 5.000 más, la mayoría de extranjeros

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y la ministra de Igualdad, Ana Redondo. | EFE

Este mes de julio se cumplen diez años de La manada de Pamplona, el nombre por el que ha pasado a la posteridad la agresión sexual a una joven madrileña de 19 años durante los Sanfermines de 2016 por parte de cinco hombres sevillanos. El caso marcó un antes y un después en la opinión pública española, provocando manifestaciones por todo el país y derivando en la ley del solo sí es sí, que, paradójicamente, terminó beneficiando a los agresores sexuales. Diez años después, el fenómeno de las manadas no ha hecho más que dispararse, pero el escándalo público jamás ha vuelto a rozar los decibelios que se alcanzaron con La manada de Pamplona.

Las estimaciones más conservadoras apuntan a que en los últimos diez años se habrían producido, al menos, 5.000 agresiones sexuales múltiples. Este cálculo se fundamenta en los datos del propio Ministerio del Interior, que comenzó a contabilizar el fenómeno de las manadas en 2018. Desde aquel año hasta 2024, incluido, el gabinete de Fernando Grande-Marlaska ha registrado oficialmente 3.737 agresiones sexuales múltiples. Por una simple regla de tres, esto implicaría que se han producido otras 800 en el último año y medio. Además, si se suman las mujeres agredidas en el País Vasco, que tiene su propio recuento, la cifra alcanza fácilmente la media decena de millar.

«En los últimos ocho años se han incrementado las violaciones un 286% y el total de delitos sexuales un 85%. Son cifras escandalosas a las que urge darles tanto una explicación como una solución que a día de hoy parecen no llegar, porque en cada balance nuevo de criminalidad que se publica, tenemos aumentos en el entorno de las dos cifras de este tipo de delitos», alerta Alberto Rodríguez, vocal del Colegio Profesional de la Criminología de la Comunidad de Madrid y experto en violencia contra la mujer.

Sobre el perfil de los agresores, Interior admitió en un informe publicado a finales de 2024, Violencia sexual ejercida en grupo. Análisis epidemiológico y aspectos criminológicos en España, que de los casos «sobre los que se disponía de información, 588 autores (43,3%) eran de procedencia extranjera y 445 españoles (32,7%)». Se desconocía la nacionalidad en 326 casos (24%). Entre los países de procedencia de los autores extranjeros destacaron: Marruecos (129 casos; 9,5%); Rumanía (95 casos; 7%); y Ecuador (55 casos; 4%). Esta incómoda realidad explica, según los expertos consultados por THE OBJECTIVE, la asimetría mediática que han recibido estas manadas.

«Da la sensación de que los medios de comunicación eligen dar más o menos tratamiento mediático en base a intereses políticos, y eso, a nivel de políticas de seguridad, es algo terrible, porque nunca debemos olvidar que la seguridad es patrimonio de todos, y así va a ser imposible mejorar nada a nivel criminal», sostiene Alberto Rodríguez, que recuerda que tras «la violación que se produjo en Hortaleza por parte del falso mena a una niña en un parque, hubo periódicos de tirada nacional muy importantes que ni siquiera publicaron el suceso, siendo este de una extrema gravedad».

El caso de Hortaleza es uno de tantos protagonizados por extranjeros que no han merecido la atención mediática que atrapó La manada de Pamplona. Uno de los más horripilantes fue el caso de la manada de Azuqueca de Henares (Guadalajara): un grupo de seis jóvenes (tres de ellos menores de edad en ese momento) agredió sexualmente a una niña de 12 años. La menor estaba en un parque con otros amigos cuando el grupo se acercó. La llevaron a un edificio abandonado, una antigua residencia de ancianos, en donde la violaron uno a uno durante 45 minutos. El caso se conoció públicamente casi un año después: había permanecido silenciado por el perfil de los autores, musulmanes. Tras la manada de Azuqueca, llegaron otras horribles como las de Bilbao, Sabadell, Badalona o Alicante. Ninguna motivó grandes manifestaciones feministas.

«Solo interesa el relato»

«Resulta evidente que la llegada masiva de personas de países en los que las mujeres se consideran inferiores a los hombres, países en los que, además, están normalizadas las agresiones sexuales en grupo (ta’arrud) desde hace siglos y en los que las mujeres deben ir cubiertas de arriba a abajo para no despertar los deseos sexuales de los hombres o culturas en las que se admite violar a las infieles, tiene que tener algún tipo de repercusión», arguye Sonia Sierra, escritora feminista experta en violencia contra las mujeres.

«Eso no quiere decir, obviamente, que todos vayan a cometer violaciones, pero los porcentajes de extranjeros que cometen estos delitos son lo suficientemente altos como para prestarles atención y tomar medidas. Es indignante que se organizaran manifestaciones por un caso concreto y se mire para el otro lado en el resto, lo que demuestra que no les interesan las mujeres, sino su relato político», zanja Sierra.

Una década

Este próximo 7 de julio se cumple una década de La Manada de Pamplona, la agresión sexual que lo cambió todo en España. Hasta la ley. Los hechos de la manada original fueron descritos por el juez discrepante de la primera sentencia como «sexo en un ambiente de jolgorio». Después, el Supremo enmendó al magistrado recalcando que la víctima habría sufrido un «auténtico escenario intimidatorio» y condenó a los violadores a 15 años de prisión que la ley del solo sí es sí, nacida como reacción a este caso, dejó finalmente en 14 para dos de ellos. Un buen reflejo de la efectividad de las medidas tomadas en los últimos años contra esta realidad.

El Ministerio del Interior señala, ante esta triste realidad, que el aumento de las agresiones sexuales grupales conocidas se explica principalmente por una mayor propensión a denunciar «gracias a la sensibilización social y cambios normativos», a las dinámicas psicológicas propias de los grupos que facilitan la comisión del delito y señala la notable presencia de extranjeros en este tipo de crímenes. No menciona de forma central la pornografía como causa principal, como sí lo hace el Ministerio de Igualdad. Sea como fuere, lo que está claro es que es una realidad silenciada. En 2016 gobernaba Mariano Rajoy, y en 2026 el Gobierno feminista de Pedro Sánchez.


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