Una diputada de Vox en Murcia confirma su paso al Grupo Mixto
La marcha de Virginia Martínez deja sin posición decisiva a la formación en la Asamblea Regional

La diputada de Vox en la Asamblea Regional de Murcia, Virginia Martínez | Archivo
La diputada regional Virginia Martínez ha anunciado a la Mesa de la Asamblea de Murcia su decisión de marcharse del Grupo Parlamentario Vox y pasar al Grupo Mixto hasta el final de la legislatura.
Martínez, que ha compartido este cambio a través de su cuenta en la red social X, ha afirmado que lo ha «meditado detenidamente» y que lo hace por su «profunda decepción con el rumbo que ha tomado Vox bajo la actual dirección del partido». Desde el Grupo Mixto —que conforman María Marín y José Luis Álvarez Castellanos, de la coalición Podemos-IU-AV, y su hasta hace poco más de un mes compañero de partido José Ángel Antelo—, Martínez ha afirmado que trabajará «para defender que los principios, valores y objetivos originales por los que los ciudadanos votaron a Vox sean defendidos y representados en la Región de Murcia».
En su escrito, la diputada ha acusado a la cúpula de Vox de «acumular cargos para recibir sobresueldos» y de «expulsar a referentes de talento que brillan con luz propia para que no hagan sombra a quienes no la aportan». Martínez sostiene que el partido se ha alejado de sus orígenes, cuando defendía que las formaciones debían «financiarse exclusivamente con las cuotas de sus afiliados». Según la diputada, actualmente se destinan «ingentes cantidades de dinero» a entes externos mientras que los equipos provinciales se ven «obligados a funcionar con voluntarios».
La parlamentaria ha calificado la gestión interna como un escenario de «desorganización y falta de criterio» que ha derivado en «conflictos internos absolutamente innecesarios». En este sentido, señala la responsabilidad del secretario general, Ignacio Garriga, cuya reciente carta a la militancia describe como un «cúmulo de despropósitos» que demuestra una «absoluta falta de autocrítica».
Martínez también ha argumentado una «deriva ideológica» basada en pactos que considera «no son reconocibles por aquellos que nos han votado». Ha criticado, además, que la formación se haya convertido en un partido «estatalista e intervencionista con frases e ideas sacadas de algún discurso de Podemos». Finalmente, la diputada ha señalado que intentó trasladar estas inquietudes de forma interna a Santiago Abascal, sin recibir respuesta, por lo que sostiene que permanecer en la formación «sería avalar las malas actuaciones de unos pocos con mi silencio».
