Podemos pide excluir a Yolanda Díaz de la campaña andaluza tras llegar a un pacto con IU
Los morados dicen que no se sentirían cómodos. De momento, Antonio Maíllo aprueba su exclusión

Yolanda Díaz en Sevilla, en la campaña de 2022.
Corría el mes de mayo de 2022 cuando Yolanda Díaz acudió a la Feria de Sevilla. Todos los ojos estaban puestos sobre ella, y durante esa visita anunció que después de las elecciones autonómicas arrancaría su «proceso de escucha». Era el comienzo de una gira que daría vida a Sumar y, en la cronología de Podemos, coincidió con el momento embrionario que acabaría con el veto a Irene Montero de las listas de las generales. Cuatro años después, es Podemos el que pide a los demás socios de Por Andalucía, y sobre todo a Izquierda Unida, que se excluya a Díaz de cualquier presencia en la campaña electoral andaluza.
Las peticiones han llegado directamente a Antonio Maíllo, candidato de Por Andalucía y líder de Izquierda Unida, que de facto controla la coalición. Después de un proceso algo complejo, Podemos se ha sumado a esa candidatura, aun asumiendo que no obtendría uno de los llamados «puestos de salida», tal y como informó en exclusiva este diario. Después de acordar la candidatura, Podemos ha pedido por lo menos no contar con Yolanda Díaz durante la campaña electoral.
La formación morada ha señalado a Izquierda Unida que «no se sentirían cómodos» con la vicepresidenta en un escenario pidiendo el voto para la lista de Por Andalucía. Y, al menos de momento, se ha aceptado su petición. Es más, según fuentes de los partidos que conforman Sumar, no es solo Podemos el que no quiere a Díaz en la campaña andaluza, sino que el grueso de dirigentes andaluces pide que no vaya a su territorio. Maíllo piensa lo mismo, aunque las fuentes consultadas sostienen que esa directriz podría cambiar si finalmente el candidato considera «útil» que sí intervenga al menos en un mitin.
Ministros de Sumar
De momento, Díaz no ha pisado Andalucía, mientras que sí lo han hecho otros destacados dirigentes de Sumar. Los ministros Mónica García, Ernest Urtasun y Pablo Bustinduy han acudido el pasado 19 de abril a un acto para arropar a Maíllo en el arranque de la precampaña electoral. También estuvo Esperanza Gómez, candidata de Por Andalucía por Cádiz en cuota de Sumar, tras su paso por el partido errejonista de Más País. Con ellos, también estuvo Inmaculada Nieto, a quien Díaz, de acuerdo con Alberto Garzón (líder de IU hace cuatro años), puso al mando de la lista de las autonómicas de Andalucía.

Maíllo afronta unas elecciones autonómicas que en su sector califican de «clave». Se refieren al hecho de que, después de los batacazos en Aragón y Castilla y León, la coalición de izquierdas debe demostrar tener algo de fuerza y vitalidad. A su izquierda, los anticapitalistas de Adelante Andalucía empujan fuerte. Tanto es así que están incluso buscando involucrar a Díaz en la campaña, conscientes de que su presencia podría debilitar a sus rivales.
El temor en IU es que ambas formaciones queden en un empate técnico, con seis escaños para dividirse entre las dos. Hace cuatro años, Por Andalucía obtuvo cinco diputados autonómicos y Adelante Andalucía, dos. Quedar ahora por debajo de esa cifra sería un problema político para la izquierda alternativa.
Algunos sectores activos en IU y otras formaciones de Sumar sostienen que otro patinazo abriría inevitablemente un debate sobre la permanencia en el Gobierno. Pablo Iglesias, en efecto, ya defiende entre sus afines la idea de que Sánchez solo busca fagocitar todo el espacio de la izquierda, y que incluso quiere conquistar segmentos de las izquierdas nacionalistas. Para él, la respuesta debería ser decidida, aunque de momento no defiende fórmulas tan contundentes como romper con Sánchez.
Iglesias espera la inclusión de su canal de televisión en la parrilla de Movistar+, así como los ministros que se reunieron con Maíllo en Sevilla tampoco aprueban la línea de la ruptura con el PSOE, Díaz menos que nadie. La vicepresidenta sigue exigiendo algún tipo de cargo tras su renuncia a la candidatura nacional. Así que, aunque todos coinciden en el diagnóstico, la izquierda alternativa tiene problemas a la hora de levantar cabeza, y en Andalucía se juega mucho. De momento, Díaz no ha sido invitada a participar en esa campaña electoral tan importante.
