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Política

El mayor submarino nuclear de EEUU atraca en Gibraltar en plena campaña de las andaluzas

Ecologistas en Acción denuncia que el sumergible se ha metido en una «ratonera» al ser una zona «sensible y limitada»

El mayor submarino nuclear de EEUU atraca en Gibraltar en plena campaña de las andaluzas

Un submarino nuclear de misiles balísticos tipo Ohio atracado en Gibraltar. | Armada de EEUU

Un submarino nuclear de misiles balísticos tipo Ohio -el USS Alaska- ha atracado este domingo en el puerto de Gibraltar, según ha informado este lunes la Armada estadounidense. «Un submarino de misiles balísticos de la Armada estadounidense llegó a Gibraltar el 10 de mayo de 2026», informó la Sexta Flota en un comunicado oficial. Fuentes diplomáticas españolas han mostrado su malestar por este hecho: «Es muy grave. Especialmente en campaña y con la polémica con Trump. ¿Somos estrictos con Rota y permitimos esto con los riesgos nucleares añadidos?», se preguntan.

Esta escala en Gibraltar «demuestra el potencial, la flexibilidad y el continuo compromiso de Estados Unidos con sus aliados de la OTAN», resaltó la Armada estadounidense en plena campaña electoral de las elecciones autonómicas en Andalucía y después de que España haya prohibido el uso de las bases conjuntas y el paso por el espacio aéreo español a las aeronaves y barcos implicados en la guerra de Irán. La Administración Trump recordó que los submarinos balísticos nucleares de clase Ohio «son plataformas de lanzamiento indetectables» que dan a Estados Unidos «el componente con mayor capacidad de supervivencia de la tríada nuclear».

Medios gibraltareños han informado de que se ha establecido una zona de exclusión de 200 metros en torno al espigón Sur del puerto de Gibraltar, según Europa Press. Hay un total de 14 submarinos de misiles balísticos y cuatro submarinos de misiles guiados clase Ohio, los submarinos más grandes de la flota estadounidense. Cada uno mide 171 metros de eslora y desplaza 18.750 toneladas sumergido.

Desde Verdemar Ecologistas en Acción se ha reaccionado a este atraque en la colonia británica con la afirmación de que el submarino nuclear de Estados Unidos se ha metido en una «ratonera», ya que no es frecuente que este tipo de submarinos entren «en una zona tan sensible y limitada» como la Bahía de Algeciras y el Estrecho de Gibraltar, según han indicado fuentes de esta asociación medioambiental a THE OBJECTIVE.

Las autoridades gibraltareñas establecieron un perímetro de exclusión de 200 metros alrededor del South Mole debido a la presencia del submarino nuclear. Ecologistas en Acción ha denunciado el riesgo que supone el atraque de estas «bombas flotantes» en una zona tan poblada y de alto valor ambiental como el Estrecho de Gibraltar.

La organización ecologista mantiene su protesta ante la llegada de submarinos que navegan con reactores nucleares ya que, a su juicio, «ponen en riesgo tanto al medio ambiente como a la población del Campo de Gibraltar». Además, los ecologistas han recordado que los reactores nucleares presentan «múltiples amenazas derivadas de terremotos, inundaciones, fenómenos meteorológicos extremos, envejecimiento de las instalaciones y posibles accidentes nucleares, para los que consideran que no existe preparación suficiente en la zona».

Asimismo, han señalado que «gran parte de estos reactores» de la clase Ohio superan ya la edad prevista de su vida útil. «Verdemar recuerda que desde la reparación del sistema de refrigeración del reactor nuclear del submarino HMS Tireless en el año 2000, han atracado más de un centenar de submarinos nucleares en Gibraltar, muchos de ellos para realizar reparaciones», apuntan a este diario.

Para la citada ONG, el puerto militar de Gibraltar se está convirtiendo en un «puerto X», utilizado por el Reino Unido para el mantenimiento y reparación de submarinos nucleares, una actividad que consideran «incompatible» con la seguridad de la población y la protección ambiental del Estrecho. Por todo ello, exige que Gibraltar quede libre de buques y artefactos de propulsión nuclear. «No queremos un Plan de Emergencia Nuclear; lo que queremos es que estos submarinos se vayan», concluyen.

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