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Política

Igualdad publica una guía para que los medios informen con «perspectiva de género»

La ministra Ana Redondo solicita a las redacciones de periódicos que cuenten con una corresponsal de género

Igualdad publica una guía para que los medios informen con «perspectiva de género»

La ministra de Igualdad, Ana Redondo (c), preside la Conferencia Sectorial de Igualdad. | EP

El Ministerio de Igualdad, a través del Instituto de las Mujeres, acaba de presentar la Guía de periodismo inclusivo. Perspectiva de género interseccional en la construcción de mensajes mediáticos, una especie de manual dirigido a los periodistas para que, en lo sucesivo, escriban al gusto de Ana Redondo. El documento, que consta de 116 páginas, se presenta como una «herramienta práctica» para que los profesionales de la comunicación incorporen la perspectiva de género interseccional en la selección de temas, fuentes, enfoque y redacción de la información.

Entre las recomendaciones prácticas a los profesionales de la comunicación se encuentran buscar fuentes femeninas «y de colectivos diversos» para las informaciones, utilizar el lenguaje inclusivo, usar la «regla de la reversibilidad» (que consiste en plantearse: ¿si el sujeto fuera un hombre, seguiría siendo noticia?) y hablar de mujeres «supervivientes» en lugar de víctimas de violencia de género, amén de muchas otras. Además, la guía recomienda la presencia de editoras y/o corresponsables de género para garantizar que «la perspectiva de género esté presente» en el medio de comunicación.

La publicación, subvencionada por Igualdad, ha sido elaborada por la periodista Lucía Quiroga, y prologada por Cristina Hernández Martín, directora del Instituto de las Mujeres. Su objetivo es ayudar a detectar y reducir sesgos de género, pero también de raza, clase, orientación sexual, discapacidad o edad, que «se reproducen de forma inconsciente en los medios». Se aconseja a los profesionales «no dar protagonismo a fuentes LGTBIfóbicas», preguntar con qué pronombres se definen las personas y «recordar que el colectivo LGTBIAQ+ es más que hombre, cis, gay, blanco y joven».

En el prólogo, Hernández sostiene que «cada palabra delimita qué existe y qué queda fuera. Y en ese gesto cotidiano se juega algo decisivo: quién tiene derecho a ser reconocido como sujeto y quién sigue siendo contado como lo otro». «Muchas veces el machismo en los medios no solo aparece en grandes titulares, sino en pequeños gestos cotidianos que llevamos años normalizando», señala Quiroga. «Preguntas sobre maternidad, aspecto físico o vida personal que rara vez se le harían a un hombre siguen formando parte de muchas coberturas aparentemente neutras».

La guía pone ejemplos concretos de mala praxis, señalando cabeceras como El Mundo y Vozpópuli, mientras que ensalza la labor de El País y Eldiario.es por contar con corresponsales de género. A modo de conclusión, sostiene que «el compromiso de periodistas y profesionales de la información con la igualdad de género es ineludible». «Para que este compromiso con la equidad sea completo y garantice el respeto a todas las personas, debe hacerse desde una perspectiva interseccional, entendiendo que, en la medida en que las diferentes características de una persona interactúan –género, raza, origen, formación, posición económica, etc.–, habrá más posibilidades de vivir situaciones de discriminación».

Proyecto subvencionado

«Para poder conseguir piezas informativas más inclusivas, lo primero que tenemos que hacer las periodistas es comprometernos con la formación. Leer este libro y los muchos otros que se han citado, asistir a cursos y talleres, preguntar a compañeras expertas o informarse a través de medios comprometidos con la igualdad son algunas de las acciones individuales que se pueden realizar a favor de la igualdad en la prensa», abunda la guía de Igualdad.

La Guía de periodismo inclusivo de Lucía Quiroga es uno de los proyectos subvencionados por el Instituto de las Mujeres, dentro del programa de ayudas para el fomento de la igualdad de género, destinadas a la promoción de la creación, producción y difusión artística y cultural, para 2025. Este año, dentro de la misma línea de subvenciones, el Instituto de las Mujeres ha aumentado el presupuesto para las ayudas dirigidas a proyectos culturales que impulsen la igualdad de género, con una cifra que llegará a los 1.600.000 euros, frente a los 880.000 euros de 2025.

Polémica

El Ministerio de Igualdad, cuando estaba dirigido por Irene Montero, ya se propuso aleccionar a los periodistas en perspectiva de género, arguyendo que «sigue sin incluirse la perspectiva de género de forma sistemática en el tratamiento de todos los contenidos o en el uso del lenguaje, además de que se perpetua (sic) la invisibilidad de las mujeres en muchos ámbitos clave». También planteó un régimen sancionador, pero la polémica que generó esa iniciativa fue tan dura que finalmente se desechó.

La guía no ha contentado a algunas asociaciones feministas. La Alianza Contra el Borrado de las Mujeres, que aglutina a centenares de colectivos, ha lamentado que «es una decidida contribución a que los medios sigan confundiendo sexo y género»: «Y también, una propuesta de periodismo militante que será otra cosa, pero no es periodismo».

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