La verdad sobre la 'ley de nietos' en Buenos Aires: 645.000 peticiones y 33.000 pasaportes
THE OBJECTIVE tiene acceso a los datos del consulado que concentra el 26,8% de los expedientes de todo el mundo

Entrada al consulado español en Buenos Aires. | EFE
Buenos Aires es objeto de deseo de todos los partidos políticos por la aplicación de la llamada ley de nietos, que facilita a los descendientes de españoles que sufrieron la Guerra Civil y la dictadura franquista acceder a la nacionalidad. En unos años, la circunscripción bonaerense se convertirá con toda probabilidad en la tercera ciudad española con más habitantes, tras Madrid y Barcelona. De los 2,4 millones de personas que en todo el mundo han manifestado su interés por optar a la nacionalidad española gracias a la disposición adicional octava de la ley de Memoria Democrática, más de la cuarta parte de todos estos expedientes -un total de 645.052 personas— se han presentado en este consulado español de la capital argentina.
Ese altísimo número de solicitudes —el 26,8% del total recolectado en todo el planeta cuando la media en cada consulado es de 20.000 expedientes— fue registrado durante tres años, de octubre de 2022 a octubre de 2025, por la vigencia de la citada Ley de Memoria Democrática, pero no equivalen todavía a nacionalidades concedidas, subrayan fuentes diplomáticas consultadas por THE OBJECTIVE. La recepción es solo el inicio del proceso administrativo, ya que un porcentaje «sustancial» de los expedientes presenta nulidad de derecho o documentación incompleta que, en última instancia, podría terminar en desistimiento.
Hasta el momento, en Buenos Aires se han recibido físicamente 220.000 de las 645.000 solicitudes. Los plazos que se marcan los diplomáticos españoles para esta recepción física de la documentación —una fase previa e independiente de la posterior evaluación y resolución de cada expediente— «se prolongarán, en el mejor de los escenarios, hasta 2030 o 2031». Por lo tanto, aún habrá que esperar una legislatura más para que se hayan empezado a revisar todos los expedientes.
Entre tanto, de los 220.000 expedientes físicos ya tramitados en Buenos Aires, solo se han resuelto algo más de 33.000 a día de hoy, a un ritmo de resolución de 1.800 al mes. Esos son los potenciales votantes en las próximas elecciones generales. «El ritmo de resolución depende del volumen de recursos humanos y técnicos, por lo que, de mantenerse iguales, el ritmo no variará de manera significativa. En consecuencia, se tardarán varias décadas en resolver los expedientes de la ley de Memoria Democrática», vaticinan las citadas fuentes.

Antes de que entrase en vigor la ley de nietos, el volumen de españoles inscritos en Buenos Aires era de 337.980 personas. A escasos días de finalizar este junio de 2026, el cómputo asciende a 359.263 personas, lo que supone un incremento que supera ligeramente el 6% desde 2022. En cuanto a la adscripción de un elector a una provincia específica, dicha elección «no es discrecional, sino un acto rígidamente reglado».
La elección de municipio y provincia a efectos electorales queda «estrictamente limitada» a criterios de arraigo acreditado como el último padrón que tuvo en España, el origen demostrable de los ascendientes, el vínculo profesional o laboral que tuviesen o «de otro tipo». Solo en este último caso hay una cierta discrecionalidad del funcionario de turno, pero los diplomáticos consultados por TO garantizan la comprobación de cada respuesta que se dé por escrito.
A finales de marzo se desató una polémica en torno al actor argentino Ricardo Darín, quien había obtenido unas semanas antes la nacionalidad española por carta de naturaleza. Al tramitarla, le dieron a elegir una ciudad de nacimiento y seleccionó Jaén, aunque no conocía la ciudad. Es decir, la eligió al azar. De inmediato, se extendió la sospecha de que cualquier descendiente de españoles que huyeron de la Guerra Civil o el franquismo podría elegir la provincia española en la que votar y, en última instancia, favorecer a partidos como el PSOE y Sumar, que han impulsado la ley de nietos, y desnivelar los ajustados escrutinios que se dan en las provincias más despobladas en las que se reparten los últimos escaños.
Sin embargo, las citadas fuentes precisan que este caso de Darín solo es posible en nacionalizaciones por carta de naturaleza —la vía rápida a través de una decisión del Consejo de Ministros—, pero no en los expedientes que se están analizando y revisando en la actualidad en cada consulado bajo los términos y parámetros fijados en la citada ley.
En el pasado, hubo largas colas en el consulado de Buenos Aires para efectuar gestiones como las altas consulares, las citas para la solicitud de nacionalidad o la inclusión en el Padrón de Españoles Residentes en el Extranjero (PERE), de donde se obtiene el Censo Electoral de Españoles Ausentes (CERA) con el que se organizan las votaciones cada vez que se convocan unas elecciones generales o autonómicas. Pero en la actualidad han desaparecido: cada día se dan citas para una media de 230 solicitudes de nacionalidad, 240 entregas de pasaportes y un centenar de altas de matrícula.

Más controvertido fue el papel a finales del pasado año del embajador español en Argentina, Joaquín de Arístegui, en su intento por acelerar el expediente de nacionalidad de una joven influencer argentina, cuyo padre empresario contaba con una vivienda contigua a la de la embajada. De Arístegui propuso a Exteriores adquirir este edificio para hacer allí un nuevo centro cultural español en Buenos Aires, por lo que sugirió «un trato VIP» con la influencer, en palabras de un diplomático allí destinado, ya que podría beneficiar a los intereses españoles en esta operación inmobiliaria. Sin embargo, el consulado se negó a darle ese trato de favor.

Pero el meollo del conflicto estuvo en el «sabotaje» por parte del embajador de las reuniones del consulado en Buenos Aires con la colectividad española. Para ello, De Arístegui contraprogramó actividades del consulado con actos del Centro de Descendientes de Españoles Unidos (Cedeu). Todo ello en detrimento del Consejo de Residentes Españoles (CRE), el órgano consultivo y asesor del consulado y cuya función es representar a la comunidad española en la demarcación de Buenos Aires, según reveló este periódico.
El número de nacionalizaciones
El pasado 10 de junio, THE OBJECTIVE también desveló que el Gobierno de Pedro Sánchez había facilitado por primera vez un indicio de cómo es el ritmo de nacionalizaciones que lleva a cabo en todo el mundo. En el primer trimestre fueron 33.638 personas las que quedaron inscritas en los consulados por esta vía, tras concluir toda la tramitación de sus respectivos expedientes para obtener la ciudadanía española.
Eso significa que algo más de 10.000 personas obtienen cada mes la ciudadanía española con la ley de nietos y quedan incluidas en el Padrón de Españoles Residentes en el Extranjero (PERE) de los consulados. Y que si se sigue el ritmo actual, al final de año podría haber unos 125.000 nuevos españoles que se hayan acogido a esta normativa.
La comparativa de este primer trimestre salió a la luz gracias al informe del Balance de Actividad Consular en 2025 que el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, presentó en el Consejo de Ministros. El jefe de la diplomacia subrayó en un comunicado «la intensidad de los servicios prestados por la red consular española en 2025». Así, el año pasado se expidieron 390.752 pasaportes, se realizaron 233.288 inscripciones en los registros civiles consulares y se tramitaron casi dos millones de visados. Esas son las cifras globales.
En el caso concreto de la ley de nietos, hasta el pasado 31 de diciembre se recibieron en la red consular más de un millón de solicitudes de nacionalidad —en concreto, un total de 1.117.805—, habiendo sido aprobados 510.532 expedientes y practicadas 272.862 inscripciones. Esta última cifra es la más importante a efectos electorales, pues solo los que están inscritos en el PERE al final del proceso pueden ejercer su derecho al voto en los comicios.
Albares ya había desvelado el pasado 29 de abril durante su visita oficial a México cuál era la situación en los consulados con la ley de Memoria Democrática a fecha de 31 de marzo: «Las oficinas consulares en todo el mundo han recibido presencialmente 1,2 millones de expedientes y se han aprobado ya 545.000 expedientes, practicando 306.500 inscripciones en el Registro Civil consular», indicó el ministro en México DF tras ensalzar el «extraordinario trabajo» que está haciendo el personal de la Administración.
Eso quiere decir que en tres meses se aprobaron 35.000 expedientes con toda la documentación requerida y casi la misma cifra de inscripciones bajo el amparo de esta ley, que entró en vigor en octubre de 2022 y expiró el pasado 31 de octubre a efectos de iniciar los trámites administrativos. Ese es el ritmo de nacionalizaciones por la ley de nietos. Además, Albares confirmó que hasta el 31 de marzo de 2026 unos 2,4 millones de personas habían manifestado su interés en optar por la nacionalidad española, aunque solo la mitad habían entregado por ahora los expedientes tras una cita previa.
Para poder tramitar este alud de expedientes, el departamento de Albares autorizó en 2025 el refuerzo del personal laboral en el exterior con la contratación de 657 efectivos, un 43% más que el año anterior. La mayor parte de los contratos se dedicaron a funciones consulares, haciéndose «un esfuerzo particular» en las oficinas más afectadas por la ley de Memoria Democrática, que son las de Argentina, Cuba y México. Además, las tres plazas de cónsul adjunto de vigencia temporal, desveladas por THE OBJECTIVE en 2023, en Buenos Aires, La Habana y Ciudad de México se transformaron en permanentes. Por ejemplo, las oficinas consulares que más pasaportes expidieron el año pasado —no solo por la ley de nietos— son Buenos Aires (39.540), La Habana (28.027), Ciudad de México (24.328), Caracas (16.353), Londres (13.617), Miami (12.189), Montevideo (12.064) y Rosario (11.042), por este orden.
