Pardo de Vera: «Cuando supe de Jésica, llamé a Ábalos para decirle que no podía continuar»
La expresidenta de ADIF se ha desvinculado en el Tribunal Supremo del fichaje de la expareja del exministro

La expresidenta de ADIF, Isabel Pardo de Vera.
Isabel Pardo de Vera echa balones fuera. La expresidenta de ADIF se ha desvinculado este miércoles en el Tribunal Supremo del fichaje de Jésica Rodríguez, la expareja de José Luis Ábalos que estuvo contratada en dos entes públicos. Eso, a pesar de que los informes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil han constatado que Koldo García le envió su currículo para enchufarla. Algo que ella misma ha reconocido en la sexta jornada del juicio, aunque ha subrayado que no tenía competencias para ficharla. No obstante, la ingeniera gallega ha subrayado que cuando se enteró de que habían mantenido una relación sentimental, llamó al exdirigente socialista para decirle que «no podía continuar» trabajando en empresas públicas porque había «conflicto de intereses».
La testigo también ha descartado haber recibido instrucciones de ambos para comprar mascarillas y ha advertido que le extrañaba encontrarse al empresario Víctor de Aldama en el despacho de Ábalos con su asesor en ausencia del ministro: «Se lo hice ver». Pardo de Vera asegura que nunca habló con el comisionista de obra pública: «Me preocupaba porque no entendía su papel allí, y que eso ya chocaba a algunos de los trabajadores, a los bedeles. Me dijo que tomaba nota. Es verdad que a partir de esa fecha no lo volví a ver por el Ministerio».
Pardo de Vera está investigada en la Audiencia Nacional por cinco delitos: malversación, tráfico de influencias, organización criminal, prevaricación y cohecho. La UCO considera que Koldo García «se habría valido» de la presidenta de ADIF entre junio de 2018 y julio de 2021 «para materializar presuntos amaños de contratos públicos». Los investigadores consideran que tanto ella como el exdirector de Carreteras Javier Herrero pudieron facilitar información clave y actuar conforme a directrices emanadas del entorno de Ábalos para favorecer ciertas adjudicaciones.
El fichaje de Jésica
Jésica Rodríguez comenzó a trabajar en Ineco como auxiliar administrativa en marzo de 2019. Pardo de Vera reconoció en la Audiencia Nacional que dio traslado al currículo, aunque entonces no sabía quién era. La joven permaneció en el puesto hasta febrero de 2021, cuando dio el salto a Tragsatec, otra empresa pública en la que trabajó seis meses. El propio Zaldívar reconoció que fue él quien le pidió a la joven el currículo para facilitarle el paso a otro ente público porque en Ineco no podía renovar al haber permanecido dos años continuados.
«Enviar un currículo no supone absolutamente nada», ha explicado Pardo de Vera al tribunal. La expresidenta ha reconocido que Koldo García le envió el currículo de Jésica Rodríguez, pero que no tenía competencias para su contratación y que se la pasó a la presidenta de Ineco. Luego se desentendió del asunto. Ha señalado que cuando supo de que había mantenido una relación con Ábalos llamó al entonces ministro para advertirle que no podía continuar porque suponía «un conflicto de intereses claro». «Me contestó que lo que tú hagas, bien hecho estará».
Los investigadores sostienen que Pardo de Vera tuvo un papel relevante en la contratación de Jésica Rodríguez en entes públicos. La UCO recopiló indicios que permiten «apuntar que Koldo [García] se prevalió de su relación con Ábalos» para que la ingeniera gallega «hiciera efectiva la contratación de Jésica en Ineco». El asesor ministerial escribió a la presidenta de ADIF para pedirle que «llamen a la chica» e iniciaran los trámites de contratación. Días más tarde se interesó por cómo iba el proceso.
«Están con ello, mañana le llaman», contestó Pardo de Vera a Koldo García. Como avanzó este diario, el asesor le envió una foto de la joven en lencería después de que la expresidenta de ADIF le pidiera que le enviase información sobre la entonces estudiante de Odontología. El hombre de confianza de Ábalos le comunicó la necesidad de enchufarla porque «si no, Jose me corta los huevos». Jésica Rodríguez encadenó contratos en Ineco y Tragsa durante dos años y medio. Le pagaron casi 44.000 euros a pesar de que nunca fue a trabajar, como reconoció ella misma en el Supremo.
Tras su contratación, Jésica Rodríguez pasó a ser conocida como «la sobrina del ministro». La semana pasada, el exdirector de Gestión Administrativa de ADIF Ignacio Zaldívar, aseguró en el Supremo que recibió la llamada de Pardo de Vera para advertir de las quejas de Ábalos. «Isabel me llama y me dice que el señor ministro le dice que están molestando a Jésica. Entérate a ver qué pasa», explicó el testigo. Y añadió: «A partir de ahí me quedé con que su contrato era especial (…) y me apunté su nombre por si había algún problema».

