Pedraz exime al exdirector de la Guardia Civil que pidió limpiar el informe de David Sánchez
El juez que investiga la trama Leire considera que la conducta de Leonardo Marcos no integra ningún tipo penal

El exdirector de la Guardia Civil Leonardo Marcos. | Imagen generada por IA
Balón de oxígeno para el exdirector de la Guardia Civil que pidió limpiar el informe de David Sánchez. El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz ha imputado a la actual directora, Mercedes González, y a su director adjunto operativo (DAO), Manuel Llamas, por el caso Leire. Sin embargo, el magistrado descarta investigar por el momento a Leonardo Marcos, como pedía la acusación popular, al considerar que su conducta per se «no integra ningún tipo penal». El antiguo mandamás de la Benemérita llegó a arremeter contra los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) que investigaban al hermano del presidente del Gobierno por su plaza en la Diputación Provincial de Badajoz.
La última providencia de Pedraz, a la que ha tenido acceso THE OBJECTIVE, solo entorna la puerta para el exdirector de la Guardia Civil entre junio de 2023 y septiembre del año siguiente, cuando González volvió al puesto. El magistrado señala que, de momento, no procede investigarle, pero que todo dependerá de «lo que resulte de las diligencias que sigan». En la actualidad, Marcos ejerce de consejero de Información en la Embajada de España en Washington (Estados Unidos).
El sumario del caso Leire recoge una tensa reunión el 12 de julio de 2024 en la que el exdirector de la Guardia Civil trasladó su preocupación a los agentes que investigaban a David Sánchez por su plaza en la Diputación de Badajoz. Marcos llegó a reprocharles que sus informes eran «totalmente prospectivos y malintencionados». Al encuentro, que se produjo después de que la unidad investigadora reclamara acceder a los correos electrónicos del hermano del presidente del Gobierno, también asistió Llamas, que continúa como DAO.
Credibilidad de la Guardia Civil
Marcos trasladó su inquietud a los investigadores asegurando que la credibilidad de la Guardia Civil «estaba por los suelos». Días más tarde, el predecesor de González (en su segunda etapa) pidió que el informe de la UCO sobre David Sánchez fuese «analizado» y que «no [hubiera] nada». Según se desprende del sumario en poder de este diario, un mando de la unidad de élite le replicó que eso era «materialmente imposible», ya que se debían analizar los correos electrónicos incautados y, a continuación, «confeccionar el informe preceptivo» que debían remitir a la titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Badajoz, Beatriz Biedma.
Rafael Yuste, uno de los responsables de la UCO en esa época, realizó revelaciones fundamentales al respecto durante su declaración ante los agentes que se personaron en la Dirección General de la Guardia Civil el pasado 27 de mayo. El general relató que, en esos días de julio de 2024, Llamas le ordenó que, en las investigaciones que tuvieran afectación política, en relación con las que seguían contra dirigentes del PSOE y personas del entorno del presidente del Gobierno —en concreto con el caso David Sánchez—, los agentes no debían ser proactivos, sino que «debían ponerse de perfil» a la espera de que la autoridad judicial tomase la iniciativa.
En una intervención inédita, la primera en la historia del cuerpo, agentes de la UCO, encabezados por el teniente coronel Antonio Balas, irrumpieron a finales de mayo en el cuartel general de la Guardia Civil. El objetivo era recabar testimonios e información sobre los procesos sancionadores internos que se iniciaron en los últimos años contra agentes y mandos que investigaban o dirigían casos que afectaban al PSOE con el supuesto interés de presionarlos y torpedear las pesquisas. Todo ello, en el marco de la investigación que sigue Pedraz en la Audiencia Nacional contra Leire Díez para desestabilizar causas judiciales que cercan al Gobierno.
Como avanzó este diario, el DAO de la Guardia Civil ordenó abrir hasta tres informaciones reservadas contra Yuste cuando dirigía la UCO por una presunta filtración del caso Koldo. Los investigadores sospechan que detrás de esa operación se encontraría Leire Díez, que lideraba una trama para «proteger» al PSOE y a Pedro Sánchez. El encargado de instruir una de esas informaciones reservadas pidió permiso para iniciar las acciones al juez del Tribunal Supremo Leopoldo Puente, que rechazó autorizarle. El magistrado incluso le advirtió de que abriría diligencias contra él y su superior en caso de que lo hiciera.
El soplo a Koldo
El exdirector de la Guardia Civil también fue acusado de chivar a Koldo García que la UCO le estaba investigando. Como adelantó este periódico, llegaron a reunirse 40 días antes de la detención del antiguo asesor ministerial el 21 de febrero de 2024. Durante su declaración en el Senado, que realizó por videoconferencia en octubre de ese año, Marcos negó conocer al hombre de confianza del exministro José Luis Ábalos y haberle escrito, llamado o reunido en alguna ocasión. Ante la insistencia de los senadores, dijo no recordar siquiera cuándo tuvo conocimiento de que existía una investigación abierta. Dos asociaciones de la Guardia Civil denunciaron a Marcos ante los juzgados de Plaza Castilla.
Marcos se libra por el momento de dar explicaciones ante Pedraz. En cambio, González y Llamas han sido citados como investigados el próximo 16 de julio por su presunta colaboración con Leire Díez en las maniobras para desestabilizar causas judiciales que afectan al Gobierno, tal y como habían solicitado la Fiscalía Anticorrupción y la acusación popular, que dirige el PP. A pesar de ello, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, mantiene el apoyo a la directora de la Guardia Civil descartando su relevo. Hace unos meses, incluso negó que se hubiese reunido con la denominada fontanera del PSOE.
La decisión llega apenas unos días después de que los antiguos responsables de la UCO, los generales Rafael Yuste y Alfonso López Malo, explicaran a Pedraz que González jamás les informó de sus reuniones con Leire Díez, como había asegurado la directora de la Guardia Civil en el Senado. Los investigadores han constatado tres encuentros presenciales entre septiembre del 2024 y mayo del año pasado, además de «múltiples contactos por mensajería instantánea».
Yuste y López Malo discrepan del desarrollo del encuentro que se celebró en el despacho de su superiora el 29 de mayo del año pasado, tres días después de que saliera a la luz el vídeo en el que la exmilitante socialista y el empresario Javier Pérez Dolset, también imputado, intentaban convencer a un investigado para que les facilitara información comprometedora sobre mandos de la unidad de élite.
Reuniones con Leire Díez
La UCO señala que el primer encuentro entre González y Leire Díez se produjo apenas dos semanas después del nombramiento de la primera como nueva directora de la Guardia Civil, el 20 de septiembre de 2024. La exmilitante socialista anotó la reunión en su agenda días antes. Además, informó a un miembro del sindicato Jucil que tenía que «hablar con Mercedes. No hay confianza con Marlaska».
La segunda cita tuvo lugar el 20 de diciembre de ese año. Los investigadores observan en esos días las primeras evidencias de que la fontanera del PSOE estaba haciéndole llegar «información derivada de la actividad aparentemente delictiva». El último encuentro conocido se produjo el 2 de abril de 2025, días después de que Leire Díez se viese en dos ocasiones con el comandante de la Guardia Civil Rubén Villalba para ofrecerle gestionar su rehabilitación a cambio de información sensible sobre los «elementos subversivos» del cuerpo. González solo reconoce dos encuentros.

