
La reacción de Pérez-Reverte ante el cambio de calles en Palma
El escritor ha puesto en duda que las calles Almirall Churruca o Almirall Gravina se refieran a los destructores de la armada de Franco

El escritor ha puesto en duda que las calles Almirall Churruca o Almirall Gravina se refieran a los destructores de la armada de Franco



"Me pregunto cuántos de los que se pegaban tiros en los Balcanes habrían leído a Homero"

"En esta maldita patria, por llamarla de algún modo, todo el mundo tiene la Historia que le da la gana"

Hablamos de westerns medievales, libros de autoayuda y lo políticamente correcto con el autor cartaginés, que publica 'Sidi' con Alfaguara

El autor cartaginense publica su visión sobre nuestro país en 'Una historia de España'

Arturo Pérez-Reverte es más o menos flaco y más o menos alto, tiene un recorrido largo a sus espaldas como reportero de televisión y vivió masacres en Yugoslavia, Angola o Nicaragua, comenzó a escribir ficción muy tarde, pasados los 30, supo emplear la fama de las retransmisiones para publicar con grandes editoriales, vender miles de ejemplares y fidelizar a lectores de todo el continente americano y España. Más adelante vino su ingreso en la Real Academia de la Lengua en 2003 y en Twitter en 2010; también su amistad con Javier Marías, una amistad de la que presume con frecuencia y al que regala, de tanto en tanto, armas como revólveres o ballestas.


Antonio tiene maneras de caballero inglés y fuma tabaco de liar, su voz grave acompaña un discurso de imágenes y construcciones que dibuja un hombre que no solo escribe como un poeta, sino que habla como un poeta, y a pesar de todo tiene 41 años.