
A la rica deuda
¡Qué ironía! Los ciudadanos eligen a los políticos, los políticos rescatan a los bancos con el dinero de los ciudadanos, los bancos no devuelven el dinero y le siguen cobrando a los ciudadanos sus deudas.

¡Qué ironía! Los ciudadanos eligen a los políticos, los políticos rescatan a los bancos con el dinero de los ciudadanos, los bancos no devuelven el dinero y le siguen cobrando a los ciudadanos sus deudas.

“El Papa y Obama se reúnen bajo un impresionante despliegue de seguridad”. Me hace ilusión ver cómo, poco a poco, el mundo va ampliando fronteras. Dos de los hombres más poderosos del mundo son un negro y un sudamericano.

Partir de lo que nos une, no de lo que nos divide. Es la estrategia que sigue el papa Francisco. Y con el presidente Obama no iba a ser distinto. Han reído, han bromeado, pero sobre todo han hablado de inmigración y de lucha contra la desigualdad.

Es inquietante este momento de la historia, en el que el Papa Francisco es el payo más popular e influyente de la actualidad, portada de la revista Time y la revista Rolling Stone, que lo declara personaje del año.

La marcha por la dignidad ha dejado claro que a algunos les va más la marcha que la dignidad. Según la ultraizquierda, hay cosas que la democracia no puede consentir, y que la derecha gane unas elecciones democráticas es una de ellas.

Las acciones de guerra sucia más notables las perpetró Reagan en Latinoamérica. Los acontecimientos que se han venido produciendo en las últimas semanas en Ucrania y Venezuela tienen el sello inconfundible del manual de la CIA.

En China se produce un hecho curioso, pero del todo lógico: la fusión del capitalismo sin ética con el materialismo socialista. La progresía es el mejor aliado de la ideología del poder global, aunque no se den cuenta

Beatriz Talegón habla de la avaricia que mueve el mundo. Hace bien al incluir un pecado en su argumento porque si no hablamos de teología poco podremos hablar de política.

Latinoamérica camina y a pesar de los palos en la rueda que los súbditos del capitalismo se empeñan en poner.

China se ha convertido en la fábrica del mundo. El régimen facilita salarios bajos, industria contaminante y congestión metropolitana

El Papa Francisco se ha pronunciado sobre el capitalismo y la globalización, y algunos cristianos que ya suponíamos lo que se avecinaba no podemos estar de acuerdo con la simplificación inherente en esas palabras que, como hacía aquella teología de la liberación, tan americana como el Pontífice, buscan en la libertad económica la explicación de las desigualdades que reinan por doquier.