La suerte de la relectura
Existen dos tipos de relatos, además de todas las tipologías realizadas a lo largo de la entera historia de la literatura: aquellos que soportan una re-lectura y aquellos que no.
Existen dos tipos de relatos, además de todas las tipologías realizadas a lo largo de la entera historia de la literatura: aquellos que soportan una re-lectura y aquellos que no.

Te seduce su fachada, mucho más su letrero. Lo coges entres tus manos y te susurra con voz muda. Ojeas y hojeas -¡ambas cosas a la vez!- y no puedes evitar sucumbir a sus encantos.

Los techies dicen que no, que esto es el futuro, que hasta puedes leer 1.000 palabras por minuto y acabar un libro (ya son ganas) de Canción de hielo y fuego en menos de lo que dura un partido de fútbol. Pura flacidez del alma.



Leemos más que nunca. Nos interesamos por cuestiones que nunca antes nos habían interesado. Y realizamos decenas de tareas simultáneas mientras estamos online. A primera vista, podría tratarse de un signo de inteligencia, un nuevo impulso intelectual para el hombre digital del siglo XXI. Pero lo estudios científicos realizados hasta el momento no dicen exactamente lo mismo.
Cada año numerosas revistas elaboran los tan populares ránkings de “100 libros que hay que leer antes de morir”. Cientos de recomendaciones de todos los tiempos de la literatura. Un estudio en detalle de decenas de estas listas revelan pocos resultados coincidentes. Hoy intentamos saber cuáles son esos libros que hay que leer antes de morir.

Encender el televisor y ver chicos que compiten entre sí por ver quién es capaz de explotar antes su camiseta con sus descomunales pectorales me hace preguntarme ¿cómo podemos llegar a una sociedad así?

Leer es una ceremonia que solo está completa cuando implica el tacto, el oído y el olfato, además de la vista, y a riesgo de sonar nostálgico, me atrevo a afirmar que no creo que esto llegue a cambiar

Flota algo inquietante en su narrativa, una prosa cargada de poesía que consigue algo difícil: recordar meses y meses la lectura acabada