
Un negro y un sudamericano
“El Papa y Obama se reúnen bajo un impresionante despliegue de seguridad”. Me hace ilusión ver cómo, poco a poco, el mundo va ampliando fronteras. Dos de los hombres más poderosos del mundo son un negro y un sudamericano.

“El Papa y Obama se reúnen bajo un impresionante despliegue de seguridad”. Me hace ilusión ver cómo, poco a poco, el mundo va ampliando fronteras. Dos de los hombres más poderosos del mundo son un negro y un sudamericano.

Partir de lo que nos une, no de lo que nos divide. Es la estrategia que sigue el papa Francisco. Y con el presidente Obama no iba a ser distinto. Han reído, han bromeado, pero sobre todo han hablado de inmigración y de lucha contra la desigualdad.

Es inquietante este momento de la historia, en el que el Papa Francisco es el payo más popular e influyente de la actualidad, portada de la revista Time y la revista Rolling Stone, que lo declara personaje del año.

El Papa Francisco se ha pronunciado sobre el capitalismo y la globalización, y algunos cristianos que ya suponíamos lo que se avecinaba no podemos estar de acuerdo con la simplificación inherente en esas palabras que, como hacía aquella teología de la liberación, tan americana como el Pontífice, buscan en la libertad económica la explicación de las desigualdades que reinan por doquier.