7 películas sobre vampiros que no deberías perderte
Foto: Recorded Picture Company

Cultura

7 películas sobre vampiros que no deberías perderte

Es cierto que la tradición vampírica no nació con Bram Stoker, pero es innegable que fue él quien la puso en el mapa internacional. Con la publicación de Drácula, un día como hoy de 1897, ha extendido en el imaginario colectivo el mito del ser que vive en las sombras, siempre sediento de sangre humana, vulnerable a los símbolos sagradas y a las estacas bien dirigidas.

por The Objective

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Es cierto que la tradición vampírica no nació con Bram Stoker, pero es innegable que fue él quien la puso en el mapa internacional. Con la publicación de la novela epistolar Drácula en 1897 ha extendido en el imaginario colectivo el mito del ser que vive en las sombras, siempre sediento de sangre humana, vulnerable a los símbolos sagrados y a las estacas bien dirigidas.

Desde entonces, ha dado lugar a numerosas ficciones. En el cine, sin ir más lejos, se ha convertido en una de las temáticas habituales en el género de terror y, en los últimos años, incluso en el de la comedia. Caso aparte –y todavía por descifrar– es la saga de Crepúsculo.

Esta lista reúne con precisión la evolución de la figura de los vampiros en los últimos años del siglo XX y en nuestro días, más de un siglo después de que viera la luz la novela que escribió el autor irlandés.

 

Déjame entrar (Tomas Alfredson, 2008)

 

Esta película de violencia y romance es una historia que encoge el alma sobre la soledad, el descubrimiento y las nuevas oportunidades. Una gran ficción de vampiros en los tiempos de Crepúsculo.

 

Sólo los amantes sobreviven (Jim Jarmusch, 2013)

 

¿Y si el amor fuera para siempre? La vida eterna es el castigo de dos vampiros que se aman profundamente y a lo largo de los siglos, con todas las asperezas, con todas sus etapas y sus crisis. Pero esta película versa también sobre la caída del sueño americano y las adicciones, dos temas que el autor de la obra conoce bien. Puro existencialismo.

 

Entrevista con el vampiro (Neil Jordan, 1994)

 

 

Esta es un clásico del cine. De alguna forma es la historia que todo cronista desearía narrar por inverosímil y fantástica. La adaptación de la novela de Anne Rice marcó un antes y después en la década de los 90 y relata las memorias de un hombre que escogió ser vampiro a cambio de la vida eterna. Una decisión que ha pesado siempre sobre él.

 

Abierto hasta el amanecer (Robert Rodriguez, 1996)

 

Otra obra maestra. Una película con un trasfondo emocional bien distinto a las anteriores. En esta película escrita por Quentin Tarantino dos forajidos huyen de sus crímenes en Estados Unidos y cruzan la frontera con México. Allí, en un bar de carretera, deciden hacer una parada que les dará más sorpresas de las imaginadas. El bar está poblado de vampiros

Lo que hacemos en las sombras (Taika Waititi, Jemaine Clement, 2014)

 

Una comedia sobre ser vampiro en los tiempos modernos. Un grupo de amigos en Nueva Zelanda que comparte penurias y anhelos de otros tiempos mientras se adaptan a la vida en sociedad en el siglo XXI. Como decíamos, hay relatos vampíricos que trascienden el terror.

 

The Addiction (Abel Ferrara, 1995)

 

En esta película la sangre humana es una metáfora. El cineasta italiano, con algunos momentos de pretenciosidad, desvela la caída al abismo de las drogas y la violencia de una joven estudiante de Filosofía tras ser mordida por una vampiresa.

 

Drácula (Francis Ford Coppola, 1992)

 

 

Una pieza colosal de uno de los cineastas más virtuosos de todos los tiempos. Coppola quiso rendir homenaje a la novela de Bram Stoker con una versión algo edulcorada de su novela, pero sin duda magistral. La historia de amor inquietante entre el conde Drácula y Mina Murray, que le recuerda a su amada, muerta cuatro siglos atrás, se concentra en una sola frase: «He atravesado océanos de tiempo para encontrarte».