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El papel de la infanta Sofía en la visita del Papa a España: será su primer reto internacional con el que marca su camino en solitario

La infanta, la princesa y los Reyes participarán en la visita de León XIV y que les llevará a Canarias, Madrid y Barcelona

El papel de la infanta Sofía en la visita del Papa a España: será su primer reto internacional con el que marca su camino en solitario

La infanta Sofía, en una imagen de archivo. | Gtres

Todo está preparado para la visita del Papa. León XIV llegará a nuestro país el próximo mes de junio, después de un periplo por varias ciudades, y con la decisión de recorrer los lugares más imponentes de nuestra geografía; Canarias, Madrid y Barcelona. En estos tres emplazamientos, el pontífice se reunirá con diversas personalidades, se interesará por cuestiones sociales y abordará los problemas que más preocupan a los ciudadanos del mundo. Junto a él estará la Familia Real, que no se perderá ninguno de los eventos del Papa, quien estará acompañando a León XIV en su recorrido. Tampoco se lo perderán la princesa Leonor y la infanta Sofía.

Las dos jóvenes tendrán un papel principal, en sintonía con la senda que llevan construyendo en los últimos años. Y es que la infanta, desde que cumpliera la mayoría de edad, ha ido adquiriendo más protagonismo dentro de la Casa Real y de sus actividades. Es por eso que, en los últimos meses, hemos podido verla sola, sustituyendo a su abuela, la reina Sofía, en las instalaciones de la ONCE. También, tiene unos premios de fotografía que llevan su nombre y siempre está presente en los premios Princesa de Asturias y Princesa de Girona, donde acompaña a su hermana como su apoyo incondicional.

El papel de la Familia Real en la visita del Papa

La princesa Leonor y la infanta Sofía participarán en la visita del Papa a España. | Gtres

A principios del mes de junio, el Papa aterrizará en la base aérea de Torrejón de Ardoz, donde será recibido por los Reyes y el Gobierno. Se celebrará un encuentro con el clero y los obispos españoles. Se espera un discurso centrado en la labor social de la Iglesia. Además, tendrá su visita privada a la Familia Real. Es aquí donde la infanta Sofía y la princesa Leonor tendrán ese protagonismo, recibiendo al Pontífice en el ámbito más familiar. A diferencia de visitas papales anteriores —como la de Benedicto XVI, donde ella la infanta era una niña—, en esta ocasión Sofía ya no es una acompañante pasiva.

Se espera que participe de forma activa en la recepción oficial en el Palacio de la Zarzuela. Además, lo más probable es que la joven —sola o con su hermana— acompañe a León XIV en alguno de los encuentros específicos con jóvenes o en visitas a fundaciones sociales, un área en la que la Casa Real quiere que ella empiece a ganar protagonismo propio. Fiel a la dinámica que han mantenido desde pequeñas, Sofía será el apoyo principal de la princesa de Asturias. La experiencia nos ha demostrado que, en los grandes actos litúrgicos o de Estado, el protocolo sitúa a Leonor junto al Rey, pero Sofía ejerce un papel de segunda línea fundamental para dar una imagen de unidad y futuro de la monarquía.

Podrá suponer el principio del camino en solitario de la infanta Sofía

Su presencia ayuda a rebajar la rigidez institucional de los actos, aportando esa naturalidad que tanto gusta de las hermanas. La Casa Real es consciente de que la Infanta Sofía conecta muy bien con su generación. Si la visita del Papa incluye un encuentro con jóvenes —similar a una mini Jornada Mundial de la Juventud—, el papel de Sofía será el de embajadora. Su formación internacional —tras su paso por Gales— le da una visión cosmopolita que encaja muy bien con el mensaje de universalidad que suele traer el Papa Francisco.

Como es habitual en estas visitas, el protocolo será analizado al detalle. Al no ser reina —solo la reina tiene el privilegio de blanco ante el Papa—, Sofía vestirá siguiendo el estricto protocolo de vestida de negro o colores sobrios con velo o mantilla, según la solemnidad del acto religioso. Verla con esta indumentaria será la imagen definitiva de su paso a la vida adulta institucional. Aunque la Casa Real mantiene una laicidad institucional, esta visita permite a la infanta mostrar el respeto de la Corona por las tradiciones del país, un equilibrio que ella maneja con mucha naturalidad.

La infanta Sofía, en su visita a la ONCE. | Gtres

Sin duda alguna, para la infanta Sofía, esta visita es una de sus primeras grandes pruebas de fuego tras finalizar sus estudios y antes de definir su futuro profesional o militar. Es el momento de demostrar que, aunque no sea la heredera, su papel es esencial para la estabilidad de la Corona, ejerciendo de puente entre la tradición que representa el Papa y la modernidad que representa ella misma. Como decíamos, desde que cumplió la mayoría de edad en 2025, el papel de la infanta en la Casa Real ha dado un giro de 180 grados. Tras finalizar su bachillerato internacional en el UWC Atlantic College de Gales —siguiendo los pasos de Leonor—, la infanta se encuentra en una etapa de definición de su perfil.

Su papel ha cambiado desde que cumplió la mayoría de edad

En este 2026, su enfoque está muy centrado en los estudios universitarios, con una clara inclinación hacia las Relaciones Internacionales y la gestión de proyectos sociales. En estos últimos meses, además, sigue perfeccionando su formación multilingüe y mantiene su gran pasión por el fútbol, un deporte que ha usado de forma inteligente para conectar con la juventud en actos oficiales. Desde su mayoría de edad, Zarzuela ha puesto en marcha un plan para que Sofía no sea una figura decorativa. Ya hemos visto a la infanta presidir sus primeros actos sin la presencia de sus padres o su hermana. El ejemplo más claro fue el certamen de fotografía Objetivo Patrimonio, donde ella fue la madrina y encargada de entregar los premios, mostrando una gran soltura y un estilo de comunicación muy natural.

La infanta Sofía junto a su abuela. | Gtres

Se ha convertido en la embajadora de la Corona en el deporte femenino. Su presencia en finales de fútbol o competiciones de élite ya no es solo como acompañante, sino como la máxima autoridad de la Casa Real en el palco. Aunque Leonor es la protagonista, Sofía ha empezado a tener intervenciones propias en los eventos paralelos de los premios Princesa de Asturias y Princesa de Girona, reuniéndose con jóvenes talentos y liderando mesas redondas. Sofía es percibida como la más espontánea de la familia. Su altura, su estilo de vestir —que mezcla marcas low-cost con diseño español— y su sonrisa constante la han convertido en un icono de la Generación Z dentro de la monarquía.

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