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La última hora sobre el estado de Morante de la Puebla: sale de la UCI y ha tenido «mucho dolor»

El torero sufrió una grave cogida en la Real Maestranza que le ha afectado al recto y por la que ha tenido que ser operado

La última hora sobre el estado de Morante de la Puebla: sale de la UCI y ha tenido «mucho dolor»

Morante, en una imagen de este lunes en Sevilla. | Gtres

Morante de la Puebla sufrió, este lunes, una cornada muy grave en la Plaza de la Maestranza de Sevilla. El torero vio afectada la zona del recto, por lo que tuvo que ser operado de urgencia en la misma plaza y ya, de madrugada, fue trasladado a un hospital. En un primer momento, su pronóstico fue muy grave, ya que el animal, con su cuerno, se introdujo unos 10 centímetros en el bajo de la espalda de Morante. Unas imágenes escalofriantes que dejaron, tanto a su familia como a sus amigos y los allí presentes, totalmente compungidos por la situación. Tal y como ha confirmado El Mundo, el torero ha salido de la UCI y ha mostrado su preocupación. «Pensaba que me había sacado la tripas; he tenido mucho dolor», ha comentado.

El incidente se produjo durante la lidia del cuarto toro de la tarde, de nombre Clandestino —procedente de la ganadería de Hermanos García Jiménez—. Morante intentaba fijar al animal con el capote cuando este se le vino al pecho y lo arrolló de forma violenta. En ese momento, el torero quedó en el suelo, doliéndose visiblemente de la zona afectada, y fue trasladado de inmediato a la enfermería por su cuadrilla en medio de un silencio sepulcral en la plaza. Tras una intervención quirúrgica de más de dos horas en la propia enfermería de la plaza, el equipo médico dirigido por el cirujano Octavio Mulet emitió, a última hora del día, un diagnóstico preocupante.

Cómo se encuentra Morante de la Puebla: la última hora sobre su salud

La grave cogida a Morante de la Puebla. | EP

Morante había recibido una cornada de unos 10 centímetros en el margen anal posterior. Además, la trayectoria había lesionado, parcialmente, la musculatura esfinteriana —el esfínter anal—, provocando una perforación de 1,5 centímetros en la cara posterior del recto. Después de la operación de urgencia, Morante fue trasladado en ambulancia al Hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz de Sevilla. A pesar del dolor y la gravedad de las lesiones, el diestro tuvo el gesto de levantar la mano derecha al ser subido a la ambulancia, tratando de tranquilizar a los aficionados.

El cirujano, además, ha destacado que, aunque no hay una gravedad ital inmediata —como en una rotura de femoral—, se trata de una lesión «muy compleja» por la zona afectada, que requerirá una recuperación lenta y cuidadosa para evitar infecciones y asegurar el correcto funcionamiento de la zona. Este percance deja en el aire sus próximos compromisos, incluyendo su esperada participación en la Feria de San Fermín en julio, y ha empañado una tarde en la que el diestro ya había cortado una oreja en su primer toro. En estas últimas horas, Morante se ha mantenido «estable, dentro de la gravedad», como han confirmado desde su círculo más cercano.

«Hay que ser cautos y esperar diez días para saber su evolución»

El torero José Antonio Morante de la Puebla. | Joaquín Corchero (Europa Press)

Ha sido su círculo el que ha confirmado que, aunque ha pasado la noche con dolores intensos, no ha habido fiebre ni complicaciones hemorrágicas tras la compleja cirugía de reparación de esfínteres y pared rectal. Como explican desde Semana, el equipo médico ha señalado que hay que ser «muy cauto» y, sobre todo, esperar «diez días» para poder dar plazos reales sobre su recuperación. Además de la cornada, se le han realizado exploraciones en la zona lumbar debido al fuerte golpe que recibió al caer; afortunadamente, las primeras pruebas descartan lesiones óseas en la columna.

Aunque es pronto, en el mundo del toro ya se habla de la dificultad de que llegue a sus próximos compromisos. Siendo la figura más esperada de los Sanfermines 2026, su participación está ahora mismo en el aire, supeditada a que no existan secuelas funcionales tras la rotura de la musculatura esfinteriana. Lo cierto es que los últimos años de Morante han sido especialmente complicados. Fue en 2022 cuando tocó el cielo gracias a alcanzar las 100 corridas en una sola temporada, algo que no se veía en una figura de su nivel desde los tiempos de El Cordobés o Benítez. De esta manera, logró el hito, toreando en todo tipo de plazas y con escastes muy variados. Además, recibió el premio Nacional de Tauromaquia.

Morante ha vivido un complicado momento que ha afectado a su salud mental. | Gtres

En abril de 2023, Morante hizo historia en Sevilla al cortar un rabo a un toro de Garcigrande. Hacía 52 años que nadie lograba tal trofeo en la Real Maestranza de Sevilla —el último había sido Francisco Rivera Paquirri en 1971—. Fue el pico máximo de su gloria artística. A partir de mediados de 2023 y durante gran parte de 2024, su carrera se vio interrumpida por motivos de salud. En junio de 2024 anunció que cortaba la temporada debido a una recaída en sus problemas psiquiátricos. Su apoderado explicó que sufría una «profunda tristeza» y falta de respuesta a los antidepresivos.

Se habló abiertamente de un trastorno disociativo y un cuadro depresivo mayor que le hacía «desconectar» emocionalmente del cuerpo, lo que le obligó a retirarse temporalmente en varias ocasiones para recibir tratamiento. A pesar de esto, cada vez que volvía —como en su reaparición en Almendralejo en marzo de 2025—, lo hacía con una fuerza renovada, llenando las plazas y manteniendo su estatus de máxima figura. Así, este 2026, ha sido especial para él. Al igual que lo iba a ser su reaparición en la Real Maestranza. Pero todo se ha tomado a gris después de la grave cogida. La cornada de este lunes en Sevilla es un golpe especialmente duro porque ocurre justo cuando parecía haber recuperado la estabilidad emocional y física necesaria para una temporada larga.

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