The Objective
Gente

La bonita villa medieval que elige siempre Serrat está en Navarra: «Allí me sentí un hombre libre»

El cantante catalán vivió en esta pequeña localidad una historia de amor de la que nació su primer hijo, Queco

La bonita villa medieval que elige siempre Serrat está en Navarra: «Allí me sentí un hombre libre»

Serrat, en una imagen de archivo. | Gtres

Joan Manuel Serrat está muy vinculado a Cataluña, la tierra que le vio nacer y que ha sido testigo de su meteórica carrera profesional. Pero a pesar de que su corazón está en Barcelona, de vez en cuando intenta escaparse a las Islas Baleares o a Navarra, donde posee una casa en una bonita y especial villa que conserva sus restos medievales. Allí, Serrat pasa sus vacaciones como un ciudadano más y suele pasar desapercibido, algo que no sucede todos los días en la ciudad condal. Es por eso que el cantante guarda un especial cariño a esta región que, sin duda, le ha marcado, tanto por su historia como por su impresionante belleza.

Si por algo destaca esta pequeña localidad de Navarra es por su grandeza estancada en el tiempo. Y es que Viana no es un pueblo más; era la cabeza del Principado de Viana, el título que ostentaban los herederos al trono de Navarra —y que hoy sigue ostentando la princesa Leonor—. Es más, la hija mayor de los Reyes estuvo hace unos meses en su primera visita a esta ciudad, junto a sus padres, durante su periplo por Navarra, donde le hicieron un bonito homenaje.

La ciudad navarra que elige siempre Serrat

Serrat está muy unido a una localidad de Navarra. | EP

Su casco histórico es un ejemplo perfecto de ciudad fortificada. Las calles son largas y paralelas, diseñadas para que los defensores pudieran moverse rápido de un lado a otro de la muralla. Al caminar, te sorprenderá la cantidad de palacios y casas con escudos de piedra impresionantes. En el siglo XVI y XVII, Viana vivió una época de esplendor económico gracias a la agricultura y el vino, y eso se nota en la piedra. Viana es lugar de peregrinación para los amantes de la historia del Renacimiento por un nombre propio: César Borgia.

El hijo del Papa Alejandro VI, hermano de Lucrecia y modelo para El Príncipe de Maquiavelo, murió en una emboscada en los campos de Viana en 1507. Su tumba está en un lugar insólito. Originalmente fue enterrado dentro de la Iglesia de Santa María, pero un obispo, horrorizado por la vida pecaminosa de César, mandó sacar sus restos fuera de la iglesia para que fueran «pisoteados por hombres y bestias». Hoy, una lápida a los pies de la escalinata exterior recuerda que allí yace el hombre que quiso ser dueño de Italia. Además, la ciudad posee dos templos que definen su silueta.

El cantante está muy unido a Viana. | Gtres

La Iglesia de Santa María tiene una de las portadas renacentistas más bellas de España. Es tan monumental que parece un arco de triunfo. Por dentro, su retablo barroco y su sillería son de una riqueza desbordante. Por su parte, las ruinas de San Pedro son, para muchos, el rincón más romántico de Navarra. Es una iglesia gótica del siglo XIII que sufrió derrumbes y bombardeos durante las Guerras Carlistas. Hoy solo quedan los muros y los arcos apuntados abiertos al cielo, creando un espacio de una belleza melancólica increíble donde se celebran eventos culturales.

Una villa llena de encanto y con huella medieval

Al estar en el límite entre Navarra y La Rioja, Viana disfruta de lo mejor de ambos mundos. Cuenta con una excelente conexión con la huerta navarra, es decir, un acceso directo a los espárragos, alcachofas y pimientos del piquillo de una calidad excepcional. Viana pertenece a la D.O.Ca. Rioja. Sus tierras están tapizadas de viñedos que regalan caldos potentes y elegantes. Sus plazas —como la de los Fueros— son el corazón de la vida social, donde peregrinos y locales comparten pinchos y conversación. Viana es la última localidad navarra del Camino Francés. Para el peregrino, es un lugar agridulce: el final de las tierras de Navarra y la bienvenida a los llanos riojanos. Esa mezcla de culturas y lenguas que pasan por sus calles cada día le da un aire cosmopolita muy especial.

Viana pueblo Ferrero Rocher
Una imagen de Viana, Navarra. | Ayuntamiento de Viana

La conexión de Viana con Serrat es muy profunda. Viana fue el lugar donde Joan Manuel Serrat vivió su intenso romance con Mercedes Domènech, una modelo catalana que se convirtió en su pareja a finales de los años 60 y principios de los 70. Mercedes tenía raíces familiares en Viana, y Serrat pasaba largas temporadas allí para escapar de la presión de la fama y del ruido mediático de la época —especialmente tras la polémica de Eurovisión en 1968—. Fruto de esa relación con Mercedes nació el primer hijo del cantante, Queco (Joan) Serrat, en 1969. Aunque Queco nació en Madrid, pasó gran parte de su infancia y juventud en Viana, rodeado de su familia materna.

«En Viana me sentí un hombre libre; allí no era el cantante, era simplemente Joan Manuel»

Serrat visitaba la localidad con frecuencia para ver a su hijo, convirtiéndose en un vecino más al que se podía ver paseando por la Plaza de los Fueros o tomando algo en los bares del casco antiguo sin que nadie le molestara demasiado. Lo que más valoraba Serrat de Viana era la discreción de sus gentes. En una España donde él era un ídolo de masas, en Viana podía ser simplemente «el padre de Queco» o «el novio de Mercedes». Él ha contado que en las calles de Viana encontró la tranquilidad necesaria para componer o simplemente para respirar en una etapa de su vida en la que su compromiso político y su éxito profesional le tenían en el punto de mira.

La villa de Viana. | Pueblos Mágicos de España

Han sido varias las ocasiones en las que Serrat se ha pronunciado sobre esta localidad. «En Viana me sentí un hombre libre. Allí no era el cantante, era simplemente Joan Manuel, alguien que paseaba por sus calles y a quien la gente respetaba su silencio», ha contado alguna que otra ocasión. «Hay una nobleza en esas piedras y en esa luz de Navarra que te obliga a poner los pies en el suelo. Para mí, Viana fue un puerto de paz en unos años de mucha tormenta», ha apostillado sobre la belleza del lugar.

Publicidad