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Bad Gyal, sobre su familia: «Mis padres nunca se han escandalizado; solo quieren que estemos sanos y seamos buenas personas»

La cantante nació en un entorno rodeado de arte; su padre, Eduard Farelo, es un reconocido doblador de cine

Bad Gyal, sobre su familia: «Mis padres nunca se han escandalizado; solo quieren que estemos sanos y seamos buenas personas»

Bad Gyal, en una imagen de archivo. | Gtres

Bad Gyal se sienta, esta noche, en El hormiguero. La cantante lo hace para presentar su nueva música y, sobre todo, hablar de su gira que le ha llevado a distintos puntos de la geografía española, donde ha rozado el éxito. Alba Farelo —su verdadero nombre— ha demostrado que su música tiene identidad propia y, sobre todo, que ha sabido labrarse una carrera en un mundo que no siempre ha sido fácil para las mujeres. A su lado siempre ha estado su familia, especialmente sus hermanas, quienes también se dedican a componer canciones.

Y es que su familia es una de las sagas artísticas más interesantes y queridas de Cataluña. Lejos de ser la típica familia de clase alta que algunos imaginan, Alba proviene de un entorno muy trabajador y creativo en Vilassar de Mar, Barcelona. Su padre, Eduard, es una cara (y voz) muy conocida en España. Eduard Farelo es un actor consagrado, famoso por sus papeles en series de TV3 y, sobre todo, por su carrera como actor de doblaje. Es la voz habitual de personajes tan conocidos como Gollum, en El señor de los anillos, o Bail Organa en Star wars.

La familia de artistas de Bad Gyal

Bad Gyal, en su actuación en los Goya. | EP

También, pone voz a actores como Colin Firth, Vincent Cassel y Edward Burns. Eduard ha bromeado recientemente llamándose a sí mismo un «nepopadre», ya que ahora muchos jóvenes le reconocen simplemente por ser el padre de Bad Gyal, algo de lo que dice sentirse profundamente orgulloso. Su mujer, Eva Solé, ha sido el pilar organizativo de la familia. Al ser cinco hermanos y tener un padre con un trabajo a veces inestable como es la interpretación, Alba siempre destaca que su madre le enseñó el valor de administrar el dinero y el esfuerzo. Fue ella quien gestionó la economía familiar para que a ninguno de los cinco hijos le faltara de nada.

Tanto Alba como sus hermanas se dedican al mundo de la música. Alba es la mayor de cinco hermanos y el talento parece ser que forma parte de su genética. Irma, que es más conocida como Mushkaa, es la hermana más conocida después de Alba. Bajo el nombre de Mushkaa, se ha convertido en una de las voces emergentes más potentes de la música urbana en catalán. Ya han colaborado juntas en temas como SexeSexy. Por su parte, Greta es la hermana gemela de Irma. También ha empezado a dar sus pasos en el mundo de la música y el arte, colaborando estrechamente con su hermana gemela en sus proyectos. Bruno, el único chico de la familia, se edica al mundo empresarial y la organización de eventos, habiendo lanzado recientemente su propia fiesta en Barcelona —el Chapeo Fest—.

Sus hermanas son cantantes y su padre, un doblador muy conocido

Paula es la otra hermana, probablemente la más discreta. Aunque mantiene un perfil algo más discreto, también forma parte de este núcleo familiar tan unido. Aunque al principio a sus padres les costó entender la estética y las letras tan explícitas de Alba —propio del género dancehall y trap—, hoy son sus mayores fans. Bad Gyal ha dejado claro, en diversas ocasiones, que, a pesar de tener un padre famoso, ella trabajó en una panadería y en centros de llamadas para pagarse sus primeras grabaciones y vídeos. Es más, se define como «una chica de la calle» por haber empezado a trabajar desde muy joven y haberse independizado pronto sin depender de la fortuna familiar.

Como decíamos, Alba nunca ha sentido que sus padres se metan en su música. Es más, lo que ha vivido ha sido apoyo constante. «Mi padre siempre me decía: ‘Si vas a hacer algo, hazlo bien, sé profesional y sé la mejor en lo tuyo’. Nunca me juzgó por las letras o por cómo vestía, él entendía que esto era un personaje y una expresión artística», ha desvelado. Es más, sus primeras canciones se las pagó «trabajando en una panadería y en un ‘call center’». «En mi casa somos cinco hermanos y mi padre es actor, que es un trabajo muy inestable. Mi madre era la que hacía magia con el dinero para que no nos faltara nada, pero lujos no había», ha apostillado. Siempre Alba se ha mostrado muy proyectora y orgullosa de su familia.

Sobre todo, por su hermana Irma. «Me hace mucha ilusión verla. Ella tiene un talento increíble y una personalidad propia. Lo que más me gusta es que está haciendo las cosas a su manera, en catalán, y conectando con la gente de forma muy real», desveló hace unos meses. Su madre, sin duda alguna, es la persona que más le «baja» a la tierra. «Para ella sigo siendo la Alba que tiene que recoger su cuarto. A ellos les da igual la fama, lo que quieren es que estemos sanos y que seamos buenas personas entre nosotros», contó. Además, resalta que en su casa siempre ha habido «mucha libertad». «Nunca se han escandalizado por nada. Eso me ha permitido ser una mujer segura de sí misma y que no me importe lo que digan los demás sobre cómo muevo el culo o lo que digo en mis canciones», ha comentado.

«Ahora a mi padre por la calle ya no le dicen ‘¿tú eres el actor?’, le dicen ¿tú eres el padre de la Bad Gyal?’»

«Ahora a mi padre por la calle ya no le dicen ‘¿tú eres el actor?’, le dicen ‘¿tú eres el padre de la Bad Gyal?’. Y a él le encanta, se le cae la baba», ha explicado la propia Alba sobre el alcance que ha tenido su fama. Antes de ser famosa, Alba Farelo llevaba una vida normal en Vilassar de Mar. Trabajaba en una panadería local, como camarera y en un call center para poder pagarse sus gastos. No recibió formación musical reglada; lo que sabía lo aprendió escuchando música jamaicana y viendo vídeos en YouTube. Su carrera explotó de forma orgánica el 11 de abril de 2016. Alba decidió hacer una versión en catalán del éxito de Rihanna, Work. Al no tener dinero para estudios profesionales, grababa las voces en casa y se apoyaba en amigos —como el productor Fake Guido— para pulir las maquetas.

El nombre Bad Gyal proviene de la cultura jamaicana que tanto admira. En el argot del dancehall, una «bad gyal» es una mujer independiente, segura de sí misma, con actitud y que no se deja intimidar. Es un concepto de empoderamiento femenino que ella adoptó como propio. Ese mismo año (2016), lanzó su primer mixtape, Slow Wine Mixtape, que incluía temas que hoy son clásicos de su carrera como Mercadona o Fiebre. Fue entonces cuando decidió dejar sus estudios de diseño de moda en la universidad BAU para apostar todo por la música. A diferencia de otros artistas urbanos, Alba se tomó muy en serio el origen de su sonido. Viajó a Jamaica para aprender directamente de las crews de baile locales —como documentó con Red Bull—, lo que le dio una legitimidad dentro del género que la diferenció de cualquier otra artista en España.



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