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El barrio señorial donde Bárbara Lennie y Diego Postigo han llevado su discreta separación: en el pulmón verde de Madrid y muy clásico

La actriz y el fotógrafo han decidido terminar su relación después de más de una década juntos y una hija en común

El barrio señorial donde Bárbara Lennie y Diego Postigo han llevado su discreta separación: en el pulmón verde de Madrid y muy clásico

Bárbara Lennie y Diego Postigo, en una imagen de archivo. | Gtres

Bárbara Lennie y Diego Postigo se han separado. Así lo ha confirmado La Razón, que no ha apuntado los motivos de la ruptura, pero sí que ha informado que la pareja ha decidido poner punto final a su relación después de más de una década juntos y con una hija en común. Su noviazgo comenzó en un momento especialmente complicado para el fotógrafo; unos meses antes de que se produjera la muerte de Bimba Bosé, su expareja, quien falleció a causa de un cáncer. Lo cierto es que no se espera que ninguno de los dos hable sobre el tema y es que parece ser que su relación se acabó ya hace unos meses y han querido llevar esta separación de la forma más discreta posible, un máximo que ha regido su vida en los últimos tiempos.

En todos estos años, Bárbara ha mantenido una excelente relación con las hijas de Diego, Dora y June, con quienes residía en la casa familiar en el barrio de Retiro, en el centro de Madrid. El barrio de Retiro, y más concretamente la zona de Ibiza y Jerónimos, es uno de los reductos más codiciados y elegantes de Madrid. Fue precisamente aquí donde la actriz Bárbara Lennie y el realizador y músico Diego Postigo establecieron su hogar y su refugio creativo durante los años que duró su relación. Aunque a menudo se asocia Retiro con el lujo clásico, el área donde ellos vivían tiene un aire más intelectual y bohemio. Es un barrio de techos altos, molduras originales y suelos de pino melis, perfecto para una pareja de artistas.

Diego Postigo y Bárbara Lennie se han divorciado

Bárbara Lennie y Diego Postigo han roto después de una década juntos. | Gtres

Para alguien como Diego Postigo —muy vinculado a la estética y la naturaleza— y Bárbara Lennie, el Parque del Retiro no es un monumento, sino su jardín particular. Es el lugar donde pasear a los perros o salir a correr antes de un rodaje. Estar en Retiro es estar a un paso del Museo del Prado y del Reina Sofía, algo que encaja perfectamente con el estilo de vida de una de las actrices más respetadas del cine español. El barrio de Retiro se divide mentalmente en dos para sus vecinos. En general, son calles silenciosas, con porteros de uniforme y una discreción absoluta. Esto permitía a la pareja vivir alejados del foco mediático de la Gran Vía o Malasaña.

Luego, hay otra zona más ajetreada, donde se ubican los restaurantes. La calle Ibiza y sus aledañas —como Menorca y doctor Castelo— son actualmente la zona con más densidad de buenos restaurantes por metro cuadrado. Es muy probable que se les viera en sitios como La RaquetistaLaredo o tomando un café en las terrazas que miran al parque. La zona de Los Jerónimos es aquella que rodea al Museo del Prado y la Iglesia de los Jerónimos. Aquí es donde se encuentran los pisos más caros de España. Cuenta con edificios señoriales de finales del XIX, portales donde caben carruajes y una calma casi monacal. Es el barrio de las embajadas, los grandes despachos de abogados y la gente que busca el máximo silencio. Es el sitio más cercano a la sensación de vivir en el París más elegante.

El barrio de Retiro ha sido testigo de su separación

Estanque Retiro sin agua verano
El estanque del Parque de El Retiro. | Ayuntamiento de Madrid

En la zona de Ibiza y Menorca es donde vivían Bárbara Lennie y Diego Postigo, y es probablemente el área más equilibrada de Madrid. A diferencia de otras zonas del centro, aquí sigue habiendo ferreterías de toda la vida, farmacias con solera y una vida vecinal muy real, pero de clase alta. Más hacia el sur y el este, el barrio se vuelve más residencial y moderno (años 60-70). Es una zona llena de colegios de prestigio y parques infantiles, elegida por muchas familias que quieren el Retiro a un paso pero en edificios con garaje y piscina. Lo que hace más especial el barrio, sin duda alguna, es el Parque de El Retiro. Vivir allí significa que tu gimnasio es el estanque, tu oficina a veces es un banco bajo un árbol y tu camino al trabajo atraviesa el Palacio de Cristal.

Además, es el barrio por excelencia para los amantes del cine en versión original gracias a los Cines Renoir Retiro, donde es habitual cruzarse con actores, directores y, como te decía antes, incluso con algún miembro de la Familia Real. Gracias a la proximidad del parque y a que las calles son amplias, los pisos tienen una luz envidiable. Eso, sumado a los techos altos con molduras de escayola, hace que las casas de Retiro sean el objeto de deseo de cualquier interiorista.

Una zona clásica, cerca del pulmón verde de la capital y con mucho estilo

El Retiro es uno de los parques más importantes de Madrid.

Diego Postigo y Bárbara Lennie comenzaron su relación a finales de 2016. En ese momento, Bárbara ya era una de las actrices más potentes de su generación —venía de ganar el Goya por Magical girl— y Diego era conocido por su faceta como fotógrafo, realizador y músico —es miembro del grupo The Cabriolets—. Uno de los aspectos más hermosos y comentados de su relación fue la integración de Bárbara en la vida de las hijas de Diego, Dora y June, fruto de su matrimonio con la fallecida Bimba Bosé. Bárbara asumió un papel fundamental en la vida de las niñas tras la muerte de Bimba en 2017. Además, lograron crear un hogar sólido en el barrio de Retiro, un espacio lleno de música, arte y libertad. La relación de Bárbara con Dora Postigo —que ahora es una estrella emergente— siempre ha sido de una complicidad absoluta, casi de hermanas mayores o tía-amiga.

No solo compartían casa y vida, también trabajaron juntos. Diego la fotografió en numerosas ocasiones para revistas de moda y proyectos personales, logrando retratos que capturaban una vulnerabilidad que pocos otros fotógrafos conseguían de ella. Se retroalimentaban; él aportaba la mirada visual y ella la fuerza interpretativa. A pesar de la ruptura, el vínculo no se ha roto del todo. Debido a los años compartidos con las hijas de Diego, Bárbara sigue manteniendo el cariño por esa familia. Han demostrado que se puede cerrar una etapa de pareja sin destruir el ecosistema afectivo que se construyó alrededor, especialmente cuando hay menores involucrados que la ven como una figura de referencia.


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