María Jesús Montero, la mujer que no apoyó a Sánchez y acabó conquistando su confianza
Lo que comenzó en bandos opuestos en el PSOE terminó siendo una de las alianzas políticas más sólidas del Gobierno

Pedro Sánchez y María Jesús Montero | Canva Pro
La política española está llena de reconciliaciones estratégicas, pero pocas han resultado tan significativas como la de Pedro Sánchez y María Jesús Montero. Hoy ambos representan una de las relaciones más estables dentro del Gobierno y del PSOE. Sin embargo, hace menos de una década, estaban situados en bandos opuestos de una de las luchas internas más tensas que ha vivido el socialismo español reciente.
No obstante, el tiempo pasó y ambos decidieron estrechar lazos hasta el punto de que Montero es la candidata socialista a la Presidencia de la Junta de Andalucía, en las elecciones autonómicas que se celebran este 17 de mayo. Y, por supuesto, cuenta con el respaldo total de Sánchez.
María Jesús Montero no apoyó a Pedro Sánchez
En mayo de 2017, el PSOE atravesaba un momento decisivo. Tras la dimisión forzada de Pedro Sánchez como secretario general meses antes, el partido celebró unas primarias que terminarían redefiniendo su liderazgo y su rumbo político.
Los principales candidatos eran Sánchez, que buscaba recuperar el control del partido tras enfrentarse a parte del aparato socialista, y Susana Díaz, entonces presidenta de la Junta de Andalucía y figura respaldada por buena parte de la estructura tradicional del partido.

María Jesús Montero, que en aquel momento era consejera de Hacienda del Gobierno andaluz, apoyó a Díaz durante aquella campaña interna, como hizo gran parte del socialismo andaluz de la época. En aquel contexto, pocos imaginaban que años después Montero terminaría convertida en una de las dirigentes más cercanas al presidente.
El giro en su relación tras la moción de censura
La victoria de Pedro Sánchez en aquellas primarias de 2017 cambió el equilibrio interno del PSOE. Pero el verdadero punto de inflexión llegó en junio de 2018, cuando la moción de censura contra Mariano Rajoy llevó al líder socialista a La Moncloa.
Uno de los nombramientos que más llamó la atención en aquel primer Gobierno fue precisamente el de María Jesús Montero como ministra de Hacienda. La decisión fue interpretada como un gesto político relevante, pues Sánchez incorporaba a una dirigente que no había formado parte de su núcleo inicial de confianza y que, además, había respaldado a Susana Díaz en las primarias de 2017.

Una confianza construida desde el Gobierno
Desde entonces, María Jesús Montero fue ganando peso dentro del Ejecutivo y del partido. A su responsabilidad al frente de Hacienda se sumaron después la portavocía del Gobierno y, finalmente, la Vicepresidencia Primera en diciembre de 2023. También aumentó su influencia dentro del PSOE. De hecho, en febrero de 2025 fue elegida secretaria general del PSOE andaluz, consolidando definitivamente su liderazgo territorial.
Ese movimiento preparó el terreno para un paso decisivo en su carrera política: su candidatura a la Junta de Andalucía en las elecciones autonómicas del 17 de mayo de 2026. Durante la campaña, Sánchez se ha implicado activamente en varios actos junto a Montero, escenificando la estrecha relación política que ambos mantienen hoy.
Esta candidatura, además, es especialmente relevante para María Jesús Montero, pues vuelve a Andalucía después de ocho años en el núcleo del poder estatal para intentar recuperar para el PSOE un territorio históricamente clave para los socialistas.
¿María Jesús Montero y Pedro Sánchez son amigos?
Esa es una de las preguntas que más se repiten, y la respuesta probablemente se sitúe en un punto intermedio entre la amistad personal y la alianza política. Al respecto, no existe constancia de que ambos tuvieran relación antes de la etapa nacional del PSOE. De hecho, durante años pertenecieron a espacios internos diferentes dentro del partido. Su vínculo se desarrolló sobre todo a partir de 2018, ya dentro del Gobierno.

Con el tiempo, sí han proyectado una imagen de gran complicidad política y personal. En actos públicos, sesiones parlamentarias y reuniones del partido se muestran cercanos y cómplices, pero nada hace pensar que esto haya dado paso a una amistad propiamente dicha.
No obstante, en el entorno socialista se considera a María Jesús Montero como una de las dirigentes con mayor acceso al presidente y una de las figuras de mayor confianza dentro del Ejecutivo. Sin embargo, quienes conocen la dinámica del poder en Moncloa suelen describir la relación más como una asociación política sólida que como un vínculo personal.
La evolución de esta relación resulta especialmente significativa porque no nació de una afinidad política previa, sino en un momento de fuerte división interna dentro del PSOE. Ocho años después de aquellas primarias de 2017, María Jesús Montero se ha convertido en una de las figuras centrales del proyecto político de Pedro Sánchez y en la dirigente elegida para intentar recuperar Andalucía para el PSOE. La mujer que un día respaldó a la principal rival interna del presidente forma hoy parte de su círculo político de máxima confianza.
