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El currículo de Sonsoles, mujer de Zapatero: de profesora de música en León a cantante lírica en el coro de RTVE

La mujer de Zapatero se licenció en Derecho por la Universidad León, la misma ciudad donde se casó con el expresidente

El currículo de Sonsoles, mujer de Zapatero: de profesora de música en León a cantante lírica en el coro de RTVE

Sonsoles Espinosa junto a Santos Cerdán. | Gtres

Sonsoles Espinosa, la mujer de José Luis Rodríguez Zapatero, está en el foco de la UDEF. Tal y como hemos contado en THE OBJECTIVE, el que fuera presidente del Gobierno y su mujer realizaron una serie de pagos por valor de 1,5 millones de euros procedentes de «dos de las sociedades que canalizaron transferencias de la trama». Zapatero fue imputado, este mismo martes, y los agentes no solamente registraron su oficina sino que, también, hicieron lo mismo en la empresa de sus hijas, Whathefav. En estos días, Zapatero se ha mantenido recluido en su casa de Las Rozas, al igual que su mujer. Pero ¿a qué se ha dedicado Sonsoles en su vida profesional?

María Sonsoles Espinosa Díaz (Ávila, 1961) ha trabajado como abogada, profesora de música y cantante lírica —soprano—. Su nombre saltó a la esfera pública después de que su marido se convirtiera en presidente del Gobierno entre 2004 y 2011. Hija de militar, se licenció en Derecho por la Universidad de León —lugar donde conoció a Zapatero en 1981, casándose en 1990—. Sin embargo, su verdadera vocación siempre fue la música. Ejerció durante años como profesora de música en colegios de León.

Sonsoles Espinosa estudió Derecho en la Universidad de León

Zapatero junto a Sonsoles Espinosa. | Gtres

En todo este tiempo, ha demostrado que es una reputada cantante lírica (soprano). Tras el traslado de la familia a Madrid, formó parte como sustituta del coro del Teatro Real y posteriormente fue contratada de forma profesional por el coro de RTVE y por agrupaciones como el Coro Intermezzo. Incluso durante los años de su marido en La Moncloa, intentó mantener en la medida de lo posible sus compromisos y ensayos profesionales con la música clásica y la ópera. Sonsoles nunca ocultó que no le entusiasmó la llegada de su marido a la presidencia del Gobierno debido a la pérdida de anonimato. Durante las dos legislaturas de Zapatero (2004-2011), sus apariciones públicas se limitaron estrictamente a lo protocolario e institucional.

Protegió con celo absoluto la privacidad de sus dos hijas, Laura y Alba. Solo rompieron ese anonimato involuntariamente en una comentada y viral fotografía oficial junto al matrimonio Obama en Nueva York en 2009, una situación mediática que disgustó profundamente a Sonsoles. En los pocos actos en los que participó, destacó por un estilo sobrio, elegante y moderno —con un recordado corte de pelo muy corto— y por negarse a conceder entrevistas o participar en dinámicas de la prensa del corazón.

Fue profesora de música y trabajó en el coro de RTVE

Sonsoles estudió Derecho en la Universidad de León. | Gtres

Tras abandonar La Moncloa a finales de 2011, Sonsoles Espinosa logró recuperar el hermetismo y la tranquilidad que siempre ansió, instalándose junto a su marido en la zona norte de Madrid, en el barrio de Aravaca. Siguió volcada en sus hijas, en la ópera, la lectura y la música clásica, apareciendo en público únicamente de forma excepcional para arropar a Zapatero en la presentación de algún libro. Zapatero y Sonsoles se conocieron en 1981 en la Facultad de Derecho de la Universidad de León. En aquella época, Zapatero ya comenzaba a dar sus primeros pasos en la política local y Sonsoles estudiaba leyes, aunque su verdadera pasión era la música clásica. Tras nueve años de noviazgo, se casaron en agosto de 1990 en una ceremonia íntima en Ávila (tierra natal de ella), concretamente en la ermita de Nuestra Señora de Sonsoles.

Cuando Zapatero ganó las elecciones en 2004, Sonsoles aceptó mudarse a La Moncloa por amor y compromiso familiar, pero dejando claro que ella no iba a ejercer el rol tradicional de «primera dama». Sonsoles siempre defendió que el presidente electo era su marido, no ella. Su relación funcionó de manera tan sólida gracias a que Zapatero respetó escrupulosamente el deseo de su esposa de seguir trabajando como soprano y profesora, de no dar entrevistas a la prensa y de pasar desapercibida en los coros donde cantaba. Del mismo modo, ambos hicieron un frente común inquebrantable para proteger a sus dos hijas, Laura y Alba, del foco mediático.

Alba, en una imagen reciente. | EP

A pesar del hermetismo que siempre los ha rodeado, Zapatero nunca ha ocultado la profunda devoción que siente por su esposa. En raras ocasiones se ha saltado su propia norma de no hablar de su vida privada, pero cuando lo ha hecho, ha dejado claras declaraciones de amor: «Me pude fijar en alguna chica en mi juventud, claro, pero sería completamente absurdo referirme a eso, porque mi gran amor de verdad ha sido Sonsoles. Un amigo mío se ríe, pero yo estoy tan enamorado de ella como el primer día que la vi». Por su parte, Sonsoles ha sido su apoyo silencioso más fiel, dejándose ver en público únicamente en momentos muy significativos, como el día en que Zapatero abandonó la presidencia o para arroparlo en primera fila en las presentaciones de sus libros.

Tras dejar la primera línea política en 2011, el matrimonio se instaló en Madrid —primero en Aravaca y, luego, viviendo de alquiler en Las Rozas a la espera de trasladarse a una vivienda en Puerta de Hierro—, manteniendo una rutina tranquila y muy familiar, siempre en contacto con sus hijas. Por el momento, la familia Rodríguez-Espinosa espera al 2 de junio para que el que fuera presidente del Gobierno se siente frente al juez y pueda esclarecer su actividad en el rescate a Plus Ultra. En los últimos días, Zapatero ha compartido un vídeo, grabado un vídeo en su jardín de Las Rozas, donde ha defendido su inocencia.

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