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La vida personal de Antonia Alcázar, hermana de Gertrudis (secretaria de Zapatero): casada, dos hijas, amante de los bares y muy emocional

La alcaldesa socialista de Velilla de San Antonio está en el punto de mira mediático y judicial

La vida personal de Antonia Alcázar, hermana de Gertrudis (secretaria de Zapatero): casada, dos hijas, amante de los bares y muy emocional

Antonia Alcázar en una imagen del Ayuntamiento de Velilla

Antonia Alcázar Jiménez, de 57 años, vive uno de los momentos más delicados de su trayectoria política. La alcaldesa socialista de Velilla de San Antonio será juzgada por un presunto delito continuado de prevaricación urbanística y medioambiental relacionado con la actividad del restaurante El Casón de la Quinta de San Antonio; un procedimiento impulsado por la Fiscalía tras denuncias vecinales por supuestas irregularidades urbanísticas y molestias acústicas.

El Ministerio Público sostiene que el Ayuntamiento habría omitido actuaciones de control y disciplina urbanística frente a actividades presuntamente irregulares desarrolladas en el establecimiento. La Fiscalía solicita penas de prisión, multa e inhabilitación para varios responsables municipales.

Antonia Alcázar, juzgada y en el foco por sus vínculos con Zapatero

Antonia Alcázar también ha cobrado protagonismo en los últimos días por sus vinculaciones con el entorno del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. La alcaldesa es hermana de María Gertrudis, histórica secretaria y colaboradora de máxima confianza del expresidente desde su etapa en La Moncloa. Gertrudis está siendo investigada por el caso Plus Ultra, igual que Zapatero. La relación entre el socialista y su secretaria siempre ha sido muy estrecha, hasta el punto de que él mostró públicamente su apoyo político a Antonia Alcázar durante la campaña municipal de 2019 en Velilla.

Todo ello ha disparado el interés de los españoles sobre la vida personal de Antonia Alcázar, de la que se conocen muchos datos debido a una entrevista que le hicieron hace tiempo.

De Ciudad Real a Madrid con solo 14 años

Antes de convertirse en una figura política bajo el foco mediático y judicial, fue una adolescente manchega que dejó su pueblo para empezar una nueva vida en Madrid. Nacida en Daimiel (Ciudad Real) y criada en una familia numerosa junto a seis hermanas, llegó a la capital con apenas 14 años para trabajar y estudiar estética.

En una entrevista concedida en 2020 al programa Buenos Días Madrid de Onda Madrid, dentro de la sección ‘Los alcaldes también son humanos’, resumía así su experiencia política: «Ser alcaldesa da momentos de mucha satisfacción, pero también se viven momentos muy duros. Es un peso que nadie puede imaginarse hasta que no lo vive. A veces es una carga muy dura de llevar».

Trabajaba aplicando tintes de pelo: «Me gusta dar color a la vida»

«Me gustaba mucho la peluquería, la estética, el color… cambiar los pelos a las mujeres y a los hombres. Me especialicé como tinturista —profesional encargado de aplicar tintes y coloraciones— y trabajé muchos años en eso», explicó durante aquella entrevista. «Me gusta mucho dar color a la vida; eso ya se notaba».

Desde muy pequeña tuvo diferentes empleos para salir adelante: «Con 14 años ya trabajaba cuidando personas mayores, niños, limpiando… y luego como tinturista, hasta que tuve a mi primera hija».

Casada con un militante socialista, con quien tiene dos hijas

Conoció a su marido, Juan, cuando tenía apenas 17 años en las Juventudes Socialistas. «Marido y compañero, pero compañero más que nunca», dijo sobre él. Aunque él también es militante socialista, siempre ha mantenido una vida alejada de la primera línea política.

Antonia y Juan vivían en Ciudad Lineal, en Madrid. Pero tras el primer embarazo, se mudaron a Velilla de San Antonio. Ambos tienen dos hijas, de 25 y 23 años. Cuando la alcaldesa se convirtió en madre por primera vez, decidió dejar temporalmente el trabajo para dedicarse a la crianza, una decisión que fue «difícil y cuestionada». Durante esos años estudió Trabajo Social.

Sobre sus hijas, la hermana de Gertrudis aseguró que le encantaría que siguieran sus pasos: «Me gustaría que se dedicaran a la política, que sean servidoras públicas, que es lo mejor que se puede hacer».

Emocional y aficionada a la ópera, a los paseos y a los bares

En el mencionado programa, Antonia Alcázar reveló que es muy sentimental: «Quizá las mujeres somos más sensibles que los hombres… Yo les digo a mis compañeros, de broma: ‘El próximo candidato tiene que ser hombre para que yo deje de lloriquear en algunas ocasiones‘».

Además, reveló qué le gusta hacer en sus ratos libres y fines de semana: «Ando mucho por Velilla. Y he sido mucho de calle siempre, de bares, me refiero, de tomarme cañas y cafés», explicó. «Lo que más hago es salir con mis amigos».

También reconoció una fuerte afición por la ópera y los musicales. «Voy todas las temporadas a la ópera, en Madrid. También a musicales. Soy poco de compras. Soy más de cultura o de tomarme una caña con los amigos», matizó. Su antigua pasión por la estética tampoco ha desaparecido: «Soy muy dinámica y a veces me hago yo misma el color del pelo y las uñas. Cuando tengo un rato siempre lo aprovecho en esto».

Después de toda una vida trabajando, tiene claro cómo imagina el futuro: «Me voy a la playa». Un destino que combinaría con estudiar Antropología, ya que tiene esta «espinita» clavada, y con la lectura. Entre sus autores favoritos citó a Isabel Allende y a Paulo Coelho.

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