The Objective
Gente

Ramón y Juana, los padres de Sonsoles, mujer de Zapatero: un militar y una ama de casa con una fuerte conexión entre Ávila y Burgos

El expresidente del Gobierno mantenía una relación muy estrecha con su familia política, quienes residían en Burgos

Ramón y Juana, los padres de Sonsoles, mujer de Zapatero: un militar y una ama de casa con una fuerte conexión entre Ávila y Burgos

Sonsoles Espinosa junto a Zapatero. | EP

José Luis Rodríguez Zapatero lleva justamente una semana siendo noticia tras ser imputado por la Audiencia Nacional. Al que fuera presidente del Gobierno se le atribuyen tres delitos relacionados con su papel en el rescate del Gobierno a la aerolínea de Plus Ultra. Así, en el marco de esta investigación, la UDEF registró, ese mismo martes, el despacho de ZP, al igual que la empresa de sus hijas, Whathefav. Como hemos publicado en THE OBJECTIVE, en una esas intervenciones de los investigadores, estos encontraron distintas joyas, como collares, brazaletes, anillos relojes, sortijas y pendientes. Todas estas joyas se hallaron el despacho del expresidente y su secretaria argumentó que se trataba de la herencia de Sonsoles Espinosa, la mujer de Zapatero.

Pero ¿quiénes eran los padres de Sonsoles? ¿De dónde viene esa herencia? Lo cierto es que, durante el tiempo que su marido, ella y sus hijas, ocuparon La Moncloa, tanto Sonsoles como Zapatero hicieron todo lo posible para que no transcendiera absolutamente nada sobre su vida íntima. Es por eso que la presencia de su mujer, en eventos públicas, fue meramente anecdótica. Así, por su propio deseo, en todo ese tiempo, se conocieron detalles sobre su vida familiar y, sobre todo, sobre su familia política.

A qué se dedicaban los padres de Sonsoles, mujer de Zapatero

Zapatero junto a Sonsoles Espinosa. | Gtres

Su padre, Rafael Espinosa, fue militar de carrera, concretamente oficial del Ejército de Tierra español, donde alcanzó el rango de teniente coronel. Tenía un fuerte vínculo con Ávila, una provincia de profundas raíces castellanas y tradicionales. Aunque también con Burgos, concretamente con la localidad de Espinosa de Monteros. Quienes conocieron a la familia en su momento solían describir el ambiente familiar como ordenado, discreto y con los valores propios de las familias militares de la época. Su fallecimiento, a mediados de los 90, fue especialmente doloroso para la familia, quienes le veían a él como un referente.

Su madre, Juana Díaz nació en Hoyocasero, Ávila. Fue ama de casa, volcada en el cuidado y la educación de sus hijos, manteniendo siempre un perfil público extremadamente bajo y discreto, una tónica que continuó incluso cuando su hija se convirtió en la esposa del presidente. Al igual que su esposo, estaba muy vinculada a la provincia de Ávila. Murió en 2008. Los padres de Sonsoles Espinosa formaron un hogar de clase media-alta en León, ciudad a la que se trasladaron debido a los destinos militares de Rafael. Fue precisamente en León donde Sonsoles creció, estudió Derecho y conoció a Zapatero. A pesar del enorme foco mediático que se posó sobre su hija y su yerno entre 2004 y 2011, ambos padres optaron por mantenerse completamente al margen de la vida política y de la prensa rosa, viviendo su vida en León con absoluta normalidad y privacidad.

Fue en León donde Sonsoles pasó la mayor parte de su vida. Aunque nació en Ávila en 1961, se trasladó muy joven a la ciudad leonesa debido al destino militar de su padre. Allí creció y comenzó sus estudios universitarios. Sonsoles se matriculó en la Facultad de Derecho. Fue precisamente en las aulas universitarias, en el año 1981, donde conoció a un joven José Luis Rodríguez Zapatero. Ambos compartían apuntes, amigos y la carrera. Aunque estudiaba leyes, su verdadera vocación siempre fue la música. Durante sus años universitarios en León comenzó su formación vocal y empezó a cantar como soprano en el coro de la universidad y en agrupaciones locales.

Un militar y una ama de casa con un fuerte arraigo con Ávila

Tras casi una década de noviazgo, Sonsoles y Zapatero se casaron en León en 1990. En esa misma ciudad nacieron sus dos hijas: Laura (1993) y Alba (1995). Durante la década de los 90, la pareja llevaba la vida típica de una familia de clase media en provincias. Vivían de forma muy tranquila y, aunque Zapatero ya despuntaba en la política local y nacional —fue elegido diputado por León en 1986—, en la ciudad se les consideraba vecinos comunes y discretos. Aunque llegó a ejercer brevemente como abogada, Sonsoles no tardó en reorientar su vida laboral hacia su verdadera pasión. En León trabajó durante años como profesora de música, impartiendo clases en colegios de la zona.

Sonsoles Espinosa y Santos Cerdán. | Gtres

Quienes la recuerdan de aquella época como docente destacan su carácter estricto pero apasionado por la enseñanza musical. Para ella, dar clases no era un pasatiempo, sino su profesión y su forma de mantenerse independiente. En el año 2000, cuando Zapatero fue elegido Secretario General del PSOE, la vida familiar empezó a tambalearse hacia la mudanza obligatoria a Madrid. Las crónicas de la época coinciden en que Sonsoles llevó muy mal tener que abandonar León. Estaba profundamente arraigada a la ciudad, a su círculo de amigos, a su anonimato y a su trabajo como profesora de música. De hecho, incluso cuando su marido ya pasaba la mayor parte del tiempo en la capital operando como líder de la oposición, ella estiró al máximo su estancia en León para que sus hijas no tuvieran que cambiar de colegio a mitad de ciclo.

Una conexión especial con ZP

La relación de José Luis Rodríguez Zapatero con su familia política —los Espinosa Díaz— siempre se caracterizó por dos pilares fundamentales: el máximo respeto institucional y una profunda discreción. Zapatero provenía de una familia con un fuerte arraigo republicano —su abuelo, el capitán Lozano, fue fusilado por las tropas franquistas—. Su suegro, Rafael Espinosa, era un militar de carrera de corte tradicional y conservador. A pesar de que políticamente estaban en espectros muy diferentes, el entorno de la familia siempre destacó que nunca hubo tensiones ni reproches públicos. Rafael Espinosa era un hombre de orden y disciplina, y trató a Zapatero con el respeto debido tanto a su condición de yerno como, más tarde, a su cargo de presidente del Gobierno. Zapatero, por su parte, siempre fue extremadamente respetuoso con la carrera y los valores de su suegro.

Cuando Zapatero llegó a la Moncloa en 2004, la presión mediática sobre la familia fue inmensa. Sin embargo, sus suegros mantuvieron un comportamiento ejemplar para el presidente; jamás concedieron una entrevista, ni una declaración, ni una mala palabra a la prensa. La relación era estrecha en lo personal. Un reflejo de ello fue lo ocurrido en 2008, un año especialmente duro para la familia. En apenas unos meses de diferencia falleció Juana, la madre de Sonsoles, y Purificación, progenitora de ZP. Durante el funeral de Juana en Burgos, se pudo ver a un Zapatero visiblemente afectado, arropando en todo momento a su esposa. El presidente suspendió parte de su agenda oficial para estar con su familia política, lo que demostró que, más allá de la política, los lazos afectivos eran muy sólidos.

Publicidad