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Así era la relación de Miguel Ángel Muñoz y su madre: «Gracias por haberme dado la vida»

La madre del actor vivió tres años en una residencia con una pierna amputada y apoyó mucho a su hijo en su carrera

Así era la relación de Miguel Ángel Muñoz y su madre: «Gracias por haberme dado la vida»

Miguel Ángel Muñoz, Cristina Blanco, Miguel Ángel Muñoz padre | EP

La madre de Miguel Ángel Muñoz, Cristina Blanco, ha fallecido de un infarto a los 61 años en una residencia de Majadahonda. Llevaba varios años con varios problemas de salud, entre los cuales había una amputación de pierna, por la que necesitaba recibir cuidados las 24 horas del día. Cristina era conocida por haber sido una importante vidente en España en los años 90. Además, tuvo apariciones en programas de Telecinco como Día a día donde estuvo con María Teresa Campos.

Mientras su hijo iba ascendiendo dentro del mundo de la interpretación, ella fue dejando el ámbito mediático debido a las polémicas en las que se vio envuelta, como su condena de 16 meses de cárcel por el robo de unas tarjetas de crédito en un hotel de Málaga, según informó el medio Semana. El actor evita hablar de ella, lo cual provoca dudas sobre cómo era su relación.

Cómo era la relación entre madre e hijo

En realidad, su relación era muy cercana. Miguel Ángel iba mucho a visitarla y había un contacto telefónico constante. «No la ha dejado sola en ningún momento y ha acudido a todas y cada una de las reuniones con sus médicos para conocer de primera mano los datos sobre su evolución», le comentaron a Semana algunas personas del círculo del actor y presentador.

Otras fuentes señalaron que Miguel Ángel quería que su madre tuviese la mejores condiciones de vida con la mejor calidad posible, por lo que él fue quien estuvo analizando todas las opciones de internamiento de su madre y él mismo es quien financiaba su vida en la residencia con un presupuesto de 1.500 euros mensuales. Tres años después de su ingreso, ha fallecido.

Cristina era una mujer que adoraba a su hijo y siempre le apoyó para que pudiese llegar a ser alguien en el mundo de la interpretación. De hecho, cuando ella era popular en la televisión, presumía de su hijo y él, pese a no hablar mucho de ella, ha estado ahí cuando más lo necesitaba. Después de su fallecimiento, Miguel Ángel ha publicado en Instagram un mensaje en el que destacaba su amor hacia ella: «Gracias mamá por haberme dado la vida, por quiéreme tanto». «Nos dejas un vacío inmenso a toda la familia y a todo tu entorno más cercano que será muy difícil de llenar».

Fue en el Día de la Madre de 2014 la última vez que Miguel Ángel habló de ella: «Feliz Día de la Madre. Qué buen día para dedicarte este post número 1.000. Estoy en Asia, pero es como si estuviera ahí contigo. ¡Vamos!», decía el mensaje. Además, publicó una fotografía de hace algunos años con su madre en la época en la que se codeaba con María Teresa Campos, Ana Obregón o Belén Esteban. Al año siguiente, el mensaje fue mucho más escueto, pero cargado del mismo amor que siempre mostró.

La amputación de una pierna y problemas mentales

A Cristina le tuvieron que amputar una pierna después de estar varios meses ingresada en el hospital debido a una gravísima dolencia, según informó Semana. Pero, antes, en 2007, fue ingresada por una depresión en una clínica especializada. Una vez ingresada le diagnosticaron una trastorno bipolar. «Estoy muy orgulloso de ella porque ha salido adelante y a lo largo de los años me ha dado muchas lecciones de vida», dijo el actor, para continuar con que estaba muy orgulloso de su madre que ha estado y estará siempre con ella, apoyándola para lo que necesite.

La condena de 16 meses de cárcel

En 2007, Cristina fue acusada de robar en un hotel en Málaga tarjetas de crédito y móviles a los clientes del alojamiento. Sin embargo, no llegó a pisar la cárcel por su falta de antecedentes y por la duración de la condena. Tras este episodio, comenzó con el tratamiento psicológico e ingresó durante un tiempo en la Clínica López Ibor, donde fue diagnosticada de trastorno bipolar.

Su hijo ha hablado poco de este tema, pero, en 2017, en el programa Chester, de Risto Mejide, declaró que su madre había decidido apartarse y quedarse en un segundo plano, prácticamente invisible para que no tuviesen que hacerle ese tipo de preguntas, algo que dice que agradecerá siempre.

Sus años de fama

Pese a su fama en los 90, hubo un tiempo en el que Cristina disfrutó de una vida sencilla y anónima. Trabajó como dependienta de perfumería en unos conocidos grandes almacenes en la zona sur de Madrid. Gracias a María Teresa Campos, Cristina consiguió ser reconocida en televisión en programas donde ejercía de vidente y contertulia, llevándola a la fama y a ser un personaje muy conocido de la prensa rosa. «Llegó a cobrar 300.000 de las antiguas pesetas —unos 1.800 euros— por una tirada de cartas en el hotel Villamgna de Madrid a una millonaria de Riente Medio», desvela una persona cercana a su entorno.

Además, también iba a reuniones, fiestas y eventos de la jet set española y su amistad floreció con personajes como las Campos, Lara Dibilidos o Rosa Benito. Incluso llegó a ejercer como representante de Belén Esteban, aunque su relación se estropeó cuando le animó a hacer montajes mediáticos que erosionaron su imagen publica.

Las dos hermanas anónimas

Cristina adoptó a dos niñas a finales de los 90 y son más pequeñas que Miguel Ángel. No se sabe nada más aparte de lo que se publicó cuando las trajo a España desde Bolivia. Fueron apadrinadas por Laura Valenzuela y Jesús Mariñas. Siguen a su hermano en redes, pero después de la separación de su madre y su marido, se fueron a vivir con su padre.

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