La sentencia de Marius Borg pone en jaque a Mette-Marit de Noruega: acorralada por el pasado de su hijo y un trasplante de pulmón
El hijo de la princesa ha recibido la sentencia a través de videoconferencia desde la prisión después de ser hospitalizado

Mette-Marit | Gtres
El Tribunal del Distrito de Oslo ha puesto fin a uno de los procesos judiciales más mediáticos de la historia reciente de Noruega con una sentencia de cuatro años de prisión para Marius Borg Høiby, de 29 años. El fallo, de 128 páginas, fue leído por el juez Jon Sverdrup Efjestad en la sala 250 del Palacio de Justicia de Oslo a las 8:30 de la mañana de este lunes, tal y como estaba previsto. El veredicto fue unánime.
El acusado no estuvo físicamente presente durante la lectura de la sentencia. Su equipo de defensa explicó que la ausencia se debió a motivos de salud, recordando que hace apenas unos días Marius Borg tuvo que ser hospitalizado, aunque no se han dado a conocer los detalles de ese ingreso. El joven siguió el acto desde la cárcel de Oslo a través de videoconferencia, enterándose así en directo de una condena muy superior a la que él y sus abogados esperaban.
La defensa había argumentado durante el proceso que los delitos reconocidos por el propio acusado equivaldrían, como máximo, a una pena de año y medio de reclusión. El tribunal ha ido mucho más allá, y la diferencia entre lo esperado por la defensa y lo dictado por el juez ha sido considerable. Por su parte, la fiscalía reclamaba siete años y siete meses de prisión, cifra que tampoco alcanza la sentencia final.

Dos violaciones probadas, dos absoluciones y múltiples delitos reconocidos
El juez ha declarado a Marius Borg culpable de dos violaciones, consideradas plenamente acreditadas por el tribunal. Para llegar a esa conclusión, el juez se apoyó, entre otras pruebas, en grabaciones de vídeo en las que las víctimas aparecían siendo penetradas mientras se encontraban dormidas, sin capacidad de reaccionar ni de prestar o retirar su consentimiento debido al efecto de sustancias. La pena correspondiente a cada una de estas dos violaciones es de un año y cuatro meses.
Por el contrario, el tribunal ha absuelto a Høiby de las otras dos violaciones de las que también estaba acusado, al considerar que las pruebas disponibles no eran concluyentes y que los testimonios de las dos denunciantes implicadas no resultaban suficientemente sólidos. Como consecuencia de estas absoluciones, Marius no deberá abonar ninguna indemnización a estas dos mujeres.

En cuanto a las dos víctimas de las violaciones que sí han quedado probadas, el tribunal ha fijado sendas compensaciones económicas: 200.000 y 170.000 coronas noruegas respectivamente. Además, Marius ha sido declarado culpable de agredir a su exnovia, la influencer Nora Haukland, a quien deberá abonar 100.000 coronas, y también de ejercer violencia contra otra de las denunciantes, cuya identidad se ha mantenido protegida por razones de seguridad. Respecto a esta última, se le ha impuesto una orden de alejamiento de dos años y una multa de 110.000 coronas.
A la condena por las violaciones y las agresiones se suman varios meses adicionales de prisión derivados de los delitos que el propio Marius reconoció durante el juicio: conducta temeraria, incumplimiento reiterado de distintas órdenes de alejamiento, tráfico de drogas, conducción a velocidad excesiva y sin carné, y comportamiento sexualmente ofensivo, entre otros.

Cómo cumplirá la condena
Con la sentencia firme —aunque apelable—, la situación penitenciaria de Marius Borg cambiará de forma sustancial. El sistema noruego distingue entre cárceles de alta seguridad, denominadas cerradas, y establecimientos de menor restricción o abiertos. Dado que los delitos por los que ha sido condenado son de gravedad, comenzará a cumplir su condena en un centro cerrado. En la región de Oslo-Viken, donde reside, los centros de estas características son los de Ullersmo e Indre Østfold.
Marius no recibirá un trato diferenciado respecto al resto de internos, si bien el sistema penitenciario deberá realizar una evaluación de riesgo individual debido a su perfil público y a su condición de hijo de la princesa heredera, con el fin de garantizar su seguridad personal frente a posibles agresiones o acoso. Al igual que los demás reclusos, estará obligado a trabajar o estudiar durante el día.

Es poco probable que cumpla la totalidad de los cuatro años. El sistema penitenciario noruego, orientado en gran medida a la reinserción, permite solicitar la libertad condicional una vez cumplidos dos tercios de la condena. Si Marius mantiene un comportamiento adecuado y el riesgo de reincidencia se considera bajo, podría quedar en libertad antes de agotar la pena íntegra. En caso de obtener esa libertad anticipada, deberá someterse a un período de prueba con presentaciones periódicas ante el servicio penitenciario y posibles restricciones adicionales, como controles de consumo de alcohol y drogas o prohibiciones de contacto con determinadas personas. El incumplimiento de estas condiciones podría suponer su reingreso en prisión para cumplir el resto de la pena.
La legislación noruega también contempla la opción de cumplir condena con tobillera electrónica, aunque esta posibilidad se reserva principalmente para penas inferiores a seis meses o como régimen de transición durante los últimos cuatro meses de condenas más largas. Dada la extensión y gravedad de la sentencia de Høiby, esta alternativa no se aplicará desde el inicio.
Un golpe más para Mette-Marit en uno de sus peores momentos
La sentencia supone un duro impacto para la princesa Mette-Marit, que atraviesa uno de los períodos más difíciles de su vida. La fibrosis pulmonar crónica que padece desde 2018 ha reducido al mínimo su actividad institucional y ha derivado en una situación de urgencia médica: la Casa Real noruega informó recientemente de que la princesa ha sido incluida en la lista de espera para recibir un trasplante de pulmón, una intervención de alto riesgo que se ha convertido en su principal esperanza ante el avance de la enfermedad.
La reacción de la Casa Real de Noruega
Se esperaba un comunicado de la Casa Real de Noruega, pero la primera reacción ha sido corta. «El caso ha sido tramitado por el tribunal y la Casa Real no hará comentarios sobre el resultado», han expresado fuentes de Palacio a la televisión pública, NRK. El diario Aftenposten se puso en contacto con el asesor de comunicación de la Casa Real, Simen Løvberg Sund, antes como después del veredicto. La respuesta ha sido la misma: no tienen previsto realizar comentarios al respecto.
