Bertín Osborne, 71 años: «Me levanto a las siete de la mañana haga calor o truene; desayuno pan con un chorreón de aceite y jamón ibérico»
El empresario reside en su finca de Sevilla, donde lleva una vida muy tranquila dedica al campo, una de sus pasiones

Bertín Osborne, en una imagen de archivo. | EP
Bertín Osborne está más de moda que nunca. El empresario ha anunciado, esta misma semana, su propia compañía de luz patriota. Aunque eso sí, en los últimos tiempos, Osborne ha metido un perfil reservado y es que, desde hace tiempo, está afrontando unos problemas de salud derivados del Covid que sufrió. Esto, sumado a los diversos problemas sentimentales, ha hecho que Bertín se refugie en su impresionante finca andaluza donde lleva adelante una exigente rutina.
Él mismo ha contado que, todos los días, se despierta a las siete y cuarto de la mañana. Y lo hace «llueva, haga frío, calor o truene». Tras esto, se pone a hacer deporte durante una hora y media, «hasta reventar». «La gente se cree que vivo de las rentas, pero yo en el campo no paro. Mi rutina es subirme al tractor, montar a caballo, vigilar las cuadras y currar desde primera hora. Para mí, el trabajo físico es la mejor medicina que existe», ha relatado.
La rutina de Bertín Osborne

Sobre el desayuno, tal y como se puede pensar, Bertín Osborne no opta por combinaciones modernas. Es más, prefiere lo tradicional, lo de toda la vida. «Yo no puedo con los desayunos modernos de pajaritos. A mí ponme un buen plato de jamón ibérico, un buen trozo de queso, pan tostado con un chorreón de aceite de oliva virgen extra y un café bien cargado. Ese es mi combustible para arrancar el día», ha relatado. El propio Bertín ha bromeado diciendo que se trata de un desayuno «de campo» y que, tras pegarse una paliza en el gimnasio, necesita recomponer sus fuerzas.
Bertín siempre ha sido un atleta. No concibe su vida sin moverse, y su rutina física incluye pádel y tenis, gimnasio y musculación así como equitación. Juega partidos intensos de manera muy regular, lo que le ayuda a mantener la agilidad y el cardio. También, hace entrenamientos de fuerza para proteger las articulaciones y mantener la masa muscular. Además, al vivir en el campo, esto se convierte en un punto positivo y en una manera de poder dedicarse a una de las cosas que más le gusta en el mundo. Al vivir en el campo —en su finca de Sevilla—, montar a caballo es tanto un hobby como un ejercicio físico exigente que practica casi a diario.
«Me levanto a las siete y cuarto de la mañana»
No sigue dietas milagro, pero sí tiene unas pautas muy marcadas. Ha confesado muchas veces que no es de desayunar fuerte; suele tomar solo un café o algo muy ligero para arrancar el día. Le encantan los productos de la tierra. Su dieta se basa en proteínas de calidad —como buena carne y pescado—, verduras y, por supuesto, un buen aceite de oliva. No se priva de un buen vino, jamón ibérico o de salir de cena con amigos. Su secreto es la compensación: si un día se pasa, al siguiente entrena más duro o come más limpio. Su rutina diaria está muy ligada a su finca en Andalucía.
Le gusta aprovechar el día desde temprano, supervisando las tareas del campo, sus caballos y sus negocios agroalimentarios. Cuando está en época de televisión —Mi casa es la tuya o proyectos similares— o de gira musical, su rutina se vuelve más caótica debido a los viajes, pero intenta mantener sus horarios de sueño y su entrenamiento allá donde va. Para Bertín, la rutina de salud mental es tan importante como la física. Vivir alejado del bullicio de la ciudad es su principal herramienta para gestionar el estrés. Es un hombre muy familiar y sociable. Su rutina nocturna ideal suele incluir una tertulia, risas y buena compañía. Así, su rutina no se basa en contar calorías ni en obsesionarse, sino en moverse mucho, comer calidad, trabajar en lo que le apasiona y vivir en el campo.

Como decíamos, en los últimos tiempos, Bertín ha ido poniendo cierta distancia con los medios de comunicación. A lo largo de los años, Bertín ha sabido reinventarse constantemente. Hoy en día se dedica principalmente a cuatro grandes sectores: la televisión, la música, los negocios y la filantropía. Aunque empezó en la televisión en los años 90 con programas míticos como Contacto con tacto o Lluvia de estrellas, su gran consagración llegó años más tarde con los formatos de entrevistas. Además, está preparando un nuevo formato junto a su hija para Antena 3.
La música fue la que le dio la fama original a principios de los años 80 con baladas como Amor mediterráneo o Como un vagabundo. Tiene una voz de barítono muy característica. Con el tiempo se especializó en la música ranchera y las versiones americanas de swing/big band. Sigue haciendo giras y llenando teatros y auditorios por toda España y Latinoamérica. Bertín es un hombre de campo y ha sabido canalizar esa pasión en negocios muy rentables. Tiene, así, su propia marca de productos de alimentación, con la que comercializa aceites de oliva virgen extra, quesos, patatas fritas, ibéricos y vinos ecológicos. También, gestiona explotaciones agrícolas y ganaderas en Andalucía.
Una parte fundamental de su vida y dedicación actual está ligada a su hijo Kike, que nació con una grave lesión cerebral debido a una listeriosis gestacional. A raíz de esto, Bertín y su exmujer, Fabiola Martínez, crearon la Fundación Bertín Osborne —hoy rebautizada por ellos como Fundación Kike Osborne—, que se dedica a orientar, apoyar y dar recursos a familias que tienen hijos con discapacidad. Ha estado casado dos veces —con Sandra Domecq, madre de sus hijas mayores, fallecida en 2004; y con Fabiola Martínez, de quien se separó en 2021—. Tiene un total de seis hijos y es abuelo. Su estilo de vida actual es muy andaluz, viviendo en su gran finca de Sevilla rodeado de caballos y naturaleza, desde donde gestiona todos sus proyectos.
