Tana Rivera habla con gran amor de su familia: «Cada vez noto más el vínculo que tenemos»
La hija de Francisco Rivera ha concedido una entrevista a '¡Hola!' antes de su viaje a Perú con Roca Rey

Tana Rivera | Gtres
Cayetana Rivera Martínez de Irujo, conocida como Tana Rivera, repite este verano como imagen de la firma de joyería Rabat en una exclusiva para la revista ¡Hola!. A sus 26 años, la joven posa con piezas de oro, diamantes blancos y negros y piedras semipreciosas y se muestra más segura que nunca ante las cámaras. «Para mí es un orgullo volver a formar parte de una firma como Rabat. Desde el primer momento me sentí muy identificada con sus valores, con esa importancia que le dan a la familia, a la tradición y al trabajo bien hecho», explicó.
Entre todas las piezas de la colección, hay una que se ha ganado un lugar especial en su corazón: la pulsera Rabat Waves de oro amarillo con pavé de diamantes. Además de las joyas de la firma, Tana no se separa de los anillos heredados de sus abuelas, piezas cargadas de historia y emoción a las que otorga un valor que, según ella misma reconoce, «no se puede comparar con nada».
«Mis hermanos son mis ángeles de la guarda»
Una de las confesiones más emotivas de la entrevista llegó cuando se habló de su relación con sus hermanos menores. Tana creció durante años como hija única y el vínculo que ha ido construyendo con Curro, Carmen y el pequeño Nicolás ocupa hoy un lugar central en su vida. «Mis hermanos son mis ángeles de la guarda. De pequeña siempre quise tener hermanos y, aunque nos llevamos muchos años, cada vez noto más el vínculo que tenemos. En los momentos difíciles, su inocencia me da fuerzas y me ayuda a ver las cosas con una actitud más positiva», aseguró.

Al describir cómo es como hermana mayor, no dudó en definirse como alguien «muy divertida, muy cariñosa y bastante competitiva». Aunque reconoció que en el papel de organizadora de los planes más originales la abuela Lourdes «le gana por goleada», Tana tiene claro que quiere que sus hermanos sepan que siempre pueden contar con ella. En cuanto a parecidos, señaló que Curro comparte su sociabilidad y falta de vergüenza, mientras que Carmen tiene «el corazón más grande» que ha conocido y, en muchos aspectos, le recuerda a sí misma.
Su madre, su padre y el legado de la duquesa de Alba
Tana habló también con admiración sobre los pilares de su vida. De su padre, Francisco Rivera, destacó el valor del esfuerzo y la disciplina que le ha inculcado desde niña: «Me ha repetido muchas veces que las cosas importantes requieren trabajo y constancia, y es un consejo que intento aplicar en todo lo que hago». Ambos comparten además la pasión por las tradiciones familiares y una marcada sociabilidad que les une de manera especial.

De su madre, Eugenia Martínez de Irujo, a quien define como su mejor amiga y «lo mejor que tiene en su vida», admira ante todo su fortaleza para afrontar momentos muy difíciles con una entereza admirable. Y también le ha transmitido su filosofía en moda: «Siempre me dice que la elegancia está en sentirse cómoda y segura con una misma. Que por muchas tendencias que existan, lo importante es llevar aquello con lo que te sientas tú».
Tana también se refirió con emoción a los homenajes por el centenario de su abuela, la duquesa de Alba. «Los he vivido con muchísima emoción. Me ha impresionado especialmente el cariño que sigue despertando en personas de ámbitos muy diferentes», confesó. Subrayó además que le encantó que los actos también pusieran en valor la figura de su abuelo Luis, «más desconocido para el gran público y un gran señor». De la duquesa, Tana se queda con su autenticidad: «Uno de los mayores aprendizajes que nos dejó fue ser auténticos y vivir sin miedo a ser quienes somos».

Viaje a Perú con Roca Rey: triunfo en el ruedo y tensión en el aeropuerto
Junto a la entrevista en ¡Hola!, Tana Rivera ha protagonizado otra información que no ha pasado desapercibida: su viaje a Perú acompañando al torero Andrés Roca Rey, con quien mantiene una relación sentimental que comenzó a conocerse en abril. El viaje supuso un paso importante en el noviazgo: el diestro aprovechó los días en su país natal para presentarle formalmente a su familia y mostrarle sus raíces.
Sin embargo, las imágenes captadas antes de salir de España ofrecieron un panorama muy diferente. Las cámaras de Europa Press registraron la llegada de la pareja al aeropuerto de Madrid y lo que vieron generó más preguntas que respuestas. Tana y Roca Rey se mostraron serios, distantes y sin ningún gesto de cariño entre ellos durante todo el proceso de facturación. Mientras él empujaba el equipaje de ambos hacia el control de embarque, ella caminaba unos pasos por detrás, completamente absorta en una conversación telefónica y con expresión de evidente preocupación.
A pesar de la tensión visible, Tana no descuidó su imagen ni para un vuelo transatlántico: llegó a la terminal con un pantalón ancho de estampado de cebra combinado con sudadera y zapatillas de deporte, acaparando miradas con su habitual aplomo. Una estampa que, en cualquier caso, dejó en el aire si la frialdad de la pareja respondía al simple estrés de un viaje largo o si apuntaba a las primeras dificultades en una relación que todavía está en sus primeras etapas. El desenlace del viaje, con el triunfo de Roca Rey en el ruedo y el encuentro con su familia, apunta a que la tormenta, de haberla, quedó atrás.
