Greenpeace coloca placas solares en el Ministerio de Energía y pide el fin del "impuesto al sol"

Energía y medioambiente

Greenpeace coloca placas solares en el Ministerio de Energía y pide el fin del "impuesto al sol"
Foto: Greenpeace España

«El sol es de todos» y «No al impuesto al sol» son los mensajes que rezan las pancartas que varios activistas de Greenpeace han desplegado este jueves en la fachada del Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital, en Madrid. También han colocado placas solares, todo ello con el objetivo de denunciar la poca atención de los políticos que «no están haciendo nada» por el aprovechamiento de la energía solar para producir electricidad, según han informado en un comunicado.

La ONG también pretende criticar que, «a pesar de que España es el país con más sol de Europa, el Gobierno solo aprovecha el 1,25% de su potencial fotovoltaico«, lo que refleja «el boicot a las energías renovables y al autoconsumo». Para ello, han entregado más de 100.000 firmas en el Ministerio dirigido por Álvaro Nadal, con las que piden el fin del «impuesto al sol» y exigen que el Gobierno defienda a las personas y el planeta frente a las eléctricas, «aquí y en las negociaciones internacionales».

Solo con la instalación de placas solares en el 50% de los tejados de las sedes de los ministerios en España —únicamente cuatro de los 17 las poseen— se podrían generar cada año 9,7 gigavatios de energía limpia, lo que supondría una reducción considerable de emisiones a la atmósfera, ya que se estima que la cifra descendería en 2.500 toneladas de dióxido de carbono por año, según Greenpeace. Asimismo, la generación de esa energía supondría un ahorro de casi 27 millones de euros en 25 años a las arcas del Estado, y con la revocación del impuesto al sol la cifra se elevaría a casi 33 millones, de acuerdo a las estimaciones de la ONG.

Greenpeace está llevando a cabo una acción paralela en la fachada del Parlamento Europeo en Bruselas, donde esta tarde se abordará la penúltima ronda de negociaciones trilaterales entre Consejo, Comisión y Parlamento sobre la nueva Directiva Europea de Energías Renovables. Esta legislación recogerá el papel de las energías limpias en el sistema energético de la Unión Europea hacia 2030, así como los derechos de los consumidores que quieran producir, almacenar, compartir y vender electricidad renovable, como informa Efe.