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Epicteto, filósofo griego, ya explicó hace 1.900 años la importancia de no prejuzgar: «Espera un poco, deja que vea quién eres y qué quieres»

El pensador estoico defendía que no debemos reaccionar tan rápido a todo lo que pensamos y sentimos

Epicteto, filósofo griego, ya explicó hace 1.900 años la importancia de no prejuzgar: «Espera un poco, deja que vea quién eres y qué quieres»

Epicteto, filósofo estoico, dio las claves para no prejuzgar demasiado | Canva Pro

Hay días en los que basta un mensaje, una mirada o una noticia para alterarnos por completo. Nos adelantamos, interpretamos, damos cosas por hechas y reaccionamos antes siquiera de entender qué está pasando realmente. Lo curioso es que un filósofo que vivió hace casi dos mil años ya reflexionaba sobre algo muy parecido. Epicteto, uno de los grandes pensadores del estoicismo, dijo: «Lo primero, no te dejes arrebatar por [la] intensidad [de la representación], sino di: ‘Espérame un poco, representación; deja que vea quién eres y de qué tratas, deja que te ponga a prueba’».

La frase aparece en sus Disertaciones —recopiladas por su discípulo Arriano entre los años 108 y 125 d. C., durante la época del emperador Adriano— y ha sido recogida en el bestseller Diario para estoicos. 366 reflexiones sobre la sabiduría, la perseverancia y el arte de vivir, escrito por Ryan Holiday y Stephen Hanselman y publicado en español por Editorial Reverté.

No todo lo que pensamos refleja la realidad

Los estoicos insistían en la importancia de distinguir entre lo que ocurre y la interpretación que hacemos de ello. Y aunque no todo depende únicamente de nuestra mente, sí es cierto que muchas veces reaccionamos más a nuestra percepción de los hechos que a los hechos en sí.

Lo primero, no te dejes arrebatar por la intensidad de la representación, sino di: ‘Espérame un poco, representación; deja que vea quién eres y de qué tratas, deja que te ponga a prueba’

Marco Aurelio escribió algo muy parecido en Meditaciones: «Si te aflige algo externo, no es eso lo que te perturba, sino tu juicio sobre ello». No significa que los problemas no existan, sino que la manera en la que los interpretamos influye enormemente en cómo nos afectan emocionalmente.

Epicteto
Epicteto | Canva pro

Curiosamente, parte de estas ideas filosóficas han sido respaldada siglos después por la ciencoa. El psicólogo Daniel Kahneman explicó en Pensar rápido, pensar despacio cómo gran parte de nuestras decisiones nacen de procesos automáticos y emocionales antes de pasar por una reflexión consciente.

La importancia de hacer una pausa antes de reaccionar

Epicteto proponía algo aparentemente simple: hacer una pausa antes de reaccionar. Algo sencillo que puede marcar una gran diferencia. De hecho, hoy existen investigaciones científicas que apuntan en esa dirección. Diversos estudios sobre mindfulness y regulación emocional han hallado que aprender a observar pensamientos y emociones sin reaccionar automáticamente puede mejorar la gestión emocional y reducir la impulsividad. Una investigación de la Universidad de São Paulo concluyó que las prácticas de atención plena se asocian con estrategias de regulación emocional más adaptativas y un mejor funcionamiento psicológico.

Otro estudio publicado en Frontiers in Psychology analizó cómo la atención consciente ayuda a modular la respuesta emocional frente a estímulos intensos, favoreciendo una reacción menos impulsiva.

«Espérame un poco»

Probablemente esa sea la parte más brillante de la cita de Epicteto. «Espérame un poco», entendida como n intento de ganar unos segundos antes de reaccionar.

Porque no todas las emociones reflejan la realidad con precisión. A veces el miedo exagera las amenazas, la ansiedad anticipa problemas que todavía no existen y el cansancio puede hacernos interpretar situaciones neutras como algo mucho más negativo de lo que realmente son.

Séneca lo resumió de forma magistral en sus Cartas a Lucilio: «Sufrimos más en la imaginación que en la realidad». Y probablemente pocas frases describen tan bien ciertas dinámicas emocionales actuales.

La ciencia también estudia la reacción automática

En los últimos años, la neurociencia ha empezado a estudiar precisamente cómo funcionan esas respuestas automáticas de la mente. Un trabajo publicado en Biological Psychology observó que determinadas prácticas de mindfulness ayudan a reducir respuestas emocionales habituales y favorecen una adaptación emocional más flexible.

Otro estudio publicado en Clinical Psychology Review planteó que la atención plena puede actuar como una herramienta de regulación emocional al modificar la relación que tenemos con nuestros pensamientos automáticos.

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