Seísmo en el despacho Andersen por la detención de dos letrados en el 'caso Zapatero'
Uno de ellos renunció días antes del operativo policial y el otro fue despedido por el bufete después de su arresto

José Vicente Morote, socio director de Andersen en Iberia (i), y Miguel Palomero (d) cuando se anunció el fichaje del abogado. | Andersen
El despacho de abogados Andersen vive días agitados con el telón de fondo de las investigaciones del caso Zapatero. La justicia avanza en las pesquisas sobre los vínculos del expresidente del Gobierno con Plus Ultra por presuntos delitos de tráfico de influencias, blanqueo de capitales y organización criminal. El abogado Miguel Palomero, ya extrabajador de Andersen, fue cesado poco después de su detención por la dirección del despacho. Santiago Fernández Lena, también fuera del bufete, salió de la compañía por decisión propia poco antes de los arrestos de la cúpula de la aerolínea efectuados el 11 de diciembre de 2025.
Miguel Palomero, especializado en reestructuraciones e insolvencias, fue cesado de forma fulminante por la dirección de la corporación tres meses después de su llegada, tal y como avanzó el diario El Independiente. Llegó a Andersen el 15 de septiembre del pasado año como un fichaje de garantías para la empresa. Tras su arresto, a las pocas semanas, acabó su relación contractual con la firma el 14 de diciembre. Se trató de un cese «fulminante e inmediato», según fuentes cercanas al despacho. En ese momento también fueron arrestados Roberto Roselli, CEO de la compañía aérea; Julio Martínez Sola, presidente; y Julio Martínez Martínez, empresario amigo de José Luis Rodríguez Zapatero y pieza clave en la trama, según las investigaciones.
El nombre de Miguel Palomero aparece 28 veces en el auto firmado por el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama. La causa analiza el rescate de 53 millones de euros concedido a la aerolínea por parte de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) en 2021. En los documentos se establecen también vínculos con José Luis Ábalos y Koldo García, nombres ya habituales en varias tramas investigadas por la justicia, entre ellas la de las mascarillas.
Fernández Lena se va a Plus Ultra
Por su parte, el abogado de Plus Ultra, Santiago Fernández Lena, abandonó motu proprio su puesto en el despacho Andersen, tal y como reveló el diario Vozpópuli. Fernández Lena llegó a la compañía a finales de 2021. Su salida se produjo el 30 de noviembre de 2025, justo antes de ser detenido en el marco de la misma causa el 11 de diciembre, junto a los perfiles antes señalados. Este abogado estuvo una década ligado a Plus Ultra en calidad de secretario no consejero —externo a título particular—. Tal y como él mismo explicó en una publicación en LinkedIn, dejó Andersen para dedicarse «en cuerpo y alma» a la defensa de Plus Ultra.
Fernández Lena lo explicaba así en esta red social: «El pasado 30 de noviembre fue mi último día en Andersen in Spain. Terminaba una etapa de más de cuatro años en la que he tenido el placer de compartir experiencias y proyectos con compañeros y compañeras a los que ya considero mis amigos y amigas […]. Me llevo conmigo el cálido recuerdo de su cariño y apoyo, sobre todo ahora que toca vivir y pelear en una situación extremadamente compleja», destacó antes de informar de que pasaría a ser el nuevo secretario del Consejo de Administración de Plus Ultra.
También reconoció que la tarea era complicada, pero que confiaba en la inocencia de la directiva. «No era el aterrizaje planeado llegar a Plus Ultra Líneas Aéreas en estas circunstancias, [pero] creo firmemente en la inocencia de sus directivos y de la propia compañía. Con este convencimiento trabajaré. Lo merece un equipo estupendo de más de 700 personas».
Hay que subrayar que la salida de Fernández Lena de Andersen fue voluntaria. El abogado comunicó que se iría del despacho entre finales de octubre y principios de noviembre, para incorporarse formalmente, ya como interno, a la posición de secretario del Consejo de Administración de Plus Ultra y hacerse cargo de su defensa.
THE OBJECTIVE ha contactado con fuentes oficiales del despacho Andersen, que aseguran que desde su salida de la empresa no ha tenido ningún poder para firmar acuerdos, quedando desvinculada completamente la relación profesional. Añaden que el motivo de este movimiento está relacionado directamente con el papel y las funciones que asumió Fernández Lena en la reorganización accionarial que la aerolínea efectuó precisamente en octubre de 2025 con el objetivo de captar nuevos inversores. El bufete también ratifica todo lo aquí expuesto sobre Palomero.
Denuncia en el canal ético de Andersen
Con posterioridad a la salida de Fernández Lena, Andersen recibió una denuncia por el canal ético interno, además de varias actualizaciones de la misma durante semanas, señalando que este abogado mantenía una situación jurídica como socio de Andersen, por lo que existían riesgos de cumplimiento y reputacionales identificados para la firma.
El expediente se inició concretamente el 2 de enero de 2026. La denuncia interna urgente vinculaba directamente a Fernández Lena con la investigación de la Fiscalía Anticorrupción en el caso Plus Ultra por presuntos delitos de organización criminal y blanqueo de capitales, detallando su rol como secretario del Consejo de la aerolínea y apoderado de cuentas offshore en Panamá.
Dos semanas después, el 16 de enero de 2026, el informante remitió una ampliación por la misma vía alertando sobre el riesgo reputacional derivado de que el implicado anunciara en LinkedIn su salida para centrarse en la defensa del caso, recibiendo el respaldo público en dicha red social por parte de altos cargos de la firma.
La situación se intensificó el 30 de enero mediante dos comunicaciones consecutivas en el canal ético, en las que se notificó que la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional había ejecutado registros domiciliarios en el entorno de la aerolínea, advirtiendo del riesgo inminente de requerimientos judiciales a Andersen, e introduciendo formalmente el concepto de «ceguera voluntaria» corporativa aludiendo a la falta de medidas preventivas.
Tras reiterarse esta información el pasado 31 de enero, ese mismo día los administradores del sistema emitieron el primer acuse de recibo oficial indicando de forma genérica que el asunto quedaba bajo revisión. El 13 de febrero, el informante elevó una alerta urgente a través de la plataforma al constatar mediante una revisión forense del Registro Mercantil (Borme) que, transcurridos más de dos meses —70 días— desde su teórica desvinculación a finales de noviembre, Fernández Lena continuaba figurando legalmente como socio y apoderado solidario activo de Andersen Iberia, manteniendo plenos poderes de firma y representación.
Finalmente, el 20 de febrero, la división corporativa (Andersen Group Inc.) notificó su resolución definitiva a través de este canal, argumentando que Andersen Iberia es una firma-miembro independiente, fuera de su control directo —Fernández Lena abandonó oficialmente la compañía el 30 de noviembre de 2025—, por lo que no se justificaban más acciones. De esta forma, se notificó que el expediente había sido oficialmente cerrado.
