Rusia presume de devolver la luz a Cuba tras enviar petróleo con permiso de EEUU
La embajada rusa difunde imágenes de La Habana iluminada tras la llegada y refinado del crudo enviado en marzo

El petrolero de bandera rusa Anatoly Kolodkin a su llegada a la Bahía de Matanzas, Cuba, el martes. | Norlys Perez (Reuters)
Rusia ha sacado pecho este jueves de su papel en la recuperación parcial del suministro eléctrico en Cuba luego de meses de apagones generalizados, tras la llegada del petrolero Anatoly Kolodkin a la isla con permiso de Estados Unidos. La embajada rusa en La Habana difundió un vídeo en redes sociales en el que se muestra la capital completamente iluminada durante la noche del 19 de abril, una imagen poco habitual en los últimos meses marcados por la crisis energética en la isla.
«Así lució La Habana la noche del 19 de abril: por primera vez en mucho tiempo, iluminada por completo tras la refinación del crudo ruso que arribó a la Mayor de las Antillas en el tanquero Anatoly Kolodkin», señaló la legación diplomática en un mensaje en X, acompañado de imágenes nocturnas de la ciudad. Moscú ha reforzado su apoyo energético a Cuba, en medio de las dificultades del país caribeño para garantizar el suministro eléctrico tras la caída de sus principales fuentes de combustible.
Un alivio temporal para una crisis estructural
El petróleo llegó a Cuba a finales de marzo a bordo del buque ruso Anatoly Kolodkin, con un cargamento de unas 100.000 toneladas de crudo que, tras su refinado, ha permitido una mejora puntual en la generación eléctrica. Según confirmó el ministro cubano de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, este suministro podría cubrir la demanda energética del país únicamente hasta finales de abril.
Las autoridades cubanas han reconocido que están aplicando medidas de emergencia para alargar la disponibilidad del combustible. En concreto, se está distribuyendo solo la mitad del petróleo necesario para el consumo diario, con el objetivo de evitar un colapso inmediato del sistema eléctrico. «Estamos haciendo lo impensable para que haya un poco más de continuidad», aseguró el ministro en una comparecencia televisiva.
A pesar de la mejoría puntual, el propio Gobierno cubano ha admitido que el sistema sigue operando en condiciones de alta fragilidad, con apagones intermitentes y una fuerte dependencia de nuevos envíos de crudo cuya llegada no está garantizada.
El visto bueno de la Administración Trump
La llegada del cargamento ruso se produjo en un momento especialmente crítico para Cuba, tras el endurecimiento de las restricciones sobre el suministro de petróleo al país. Desde enero, la isla ha sufrido apagones recurrentes debido a la falta de combustible, agravada por la caída del apoyo energético de Venezuela tras la caída del dictador Nicolás Maduro y el incremento de la presión económica de Estados Unidos.
De hecho, el envío del petrolero ruso contó con el visto bueno de la Administración de Donald Trump, que había relajado parcialmente las restricciones para permitir el suministro a la isla. Este gesto facilitó la llegada de un cargamento que ha resultado clave para estabilizar temporalmente la generación eléctrica.
Sin embargo, el propio Gobierno cubano reconoce que el suministro actual es insuficiente y que la continuidad del servicio dependerá de nuevos envíos. Mientras tanto, Rusia aprovecha la coyuntura para reforzar su papel como socio energético clave de la isla.
