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Meta prepara un colgante con IA para escuchar y ordenar lo que ocurre en la oficina

El dispositivo promete resumir reuniones y conversaciones, pero reabre el debate sobre la privacidad y el uso de datos

Meta prepara un colgante con IA para escuchar y ordenar lo que ocurre en la oficina

Prototipo generado con inteligencia artificial. | ChatGPT

La multinacional quiere que la inteligencia artificial salga del móvil y entre en la oficina. Uno de sus nuevos proyectos, pensado para el entorno laboral, es un colgante con IA que se probaría durante el próximo año y formaría parte de una nueva línea de wearables laborales, según Reuters.

La idea es que la IA acompañe al usuario durante toda su jornada y le ayude a gestionar reuniones, conversaciones y tareas. El colgante actuaría como una grabadora inteligente que capta las conversaciones mediante micrófonos, las envía a una aplicación y la IA se encarga de convertir el audio en texto, resumirlo y extraer tareas e ideas importantes.

El movimiento llega en un momento clave para Reality Labs, la división de hardware de Meta. En el primer trimestre de 2026, esta unidad registró pérdidas operativas de 4.028 millones de dólares —3.460 millones de euros al cambio—, frente a unos ingresos de 402 millones de dólares —345 millones de euros al cambio—. La compañía quiere que sus dispositivos dejen de ser una promesa de futuro y empiecen a trabajar en el día a día de las empresas.

Orígenes del producto

El colgante todavía no ha sido presentado oficialmente. No hay precio, fecha exacta de lanzamiento ni diseño final. Meta tampoco ha comentado públicamente la información recogida por Reuters. Aun así, la compra de Limitless —una startup de IA—en diciembre de 2025 por parte de Meta permite entender hacia dónde puede ir el producto.

Esta startup centrada en wearables fabricaba un pequeño dispositivo llamado Pendant que se puede enganchar a la ropa o llevar alrededor del cuello. Su función principal era grabar conversaciones reales, transcribirlas y generar resúmenes desde una aplicación.

Dispositivo Pendant. | Limitless

Las reuniones dan un giro de 180 grados

El beneficio más claro es el ahorro de tiempo. Muchas reuniones terminan sin una decisión clara por la falta de orden. Un sistema capaz de resumir lo hablado puede ayudar a organizar mejor el trabajo diario. También puede ser útil para comerciales, periodistas, sanitarios o equipos que necesiten registrar ideas sin interrumpir la conversación.

El funcionamiento de otros dispositivos similares, como Plaud, muy utilizado actualmente en España, ayuda a entender el posible encaje del colgante de Meta. Estos aparatos suelen tener un uso laboral y, por tanto, se mueven en un marco de privacidad más regulado. Además, funcionan habitualmente con sistemas de suscripción que limitan el tiempo de grabación y transcripción, lo que reduce su uso a reuniones, entrevistas o situaciones concretas.

Otro punto importante es la memoria de estos sistemas. Un dispositivo así permitiría buscar qué se dijo exactamente, cuándo se habló de un tema y qué detalles se pierden con facilidad en la memoria humana.

Por qué Meta ha hecho este movimiento

Meta necesita reforzar su negocio del hardware. La compañía ya ha apostado por las gafas inteligentes junto a EssilorLuxottica, con modelos vinculados a marcas como Ray-Ban y Oakley. Ahora quiere ampliar esa estrategia a formatos del día a día.

El colgante es más discreto que unas gafas y está pensado, sobre todo, para captar audio. Además, abre la puerta a un posible mercado empresarial, añadiendo la venta de software, resúmenes, transcripciones y funciones de IA. Reuters ha señalado que Meta aspira a vender 10 millones de dispositivos ponibles en la segunda mitad de 2026. Para ello, el objetivo sería centrarse en las oficinas, aprovechando la inversión que suelen hacer las empresas en herramientas eficaces.

La gran barrera

Para funcionar, el colgante necesita escuchar. Pero en el momento que las conversaciones quedan grabadas, ya sean de compañeros, clientes o personas desconocidas, se abre el gran debate legal. En Europa, y especialmente bajo el Reglamento General de Protección de Datos, el consentimiento debe ser claro, informado y vinculado a una finalidad concreta.

También existe un riesgo laboral. Un dispositivo pensado para resumir reuniones puede acabar siendo percibido como una herramienta de control. Si las transcripciones quedan en manos de la empresa, podrían usarse para evaluar rendimiento, revisar conversaciones o supervisar decisiones internas.

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