EEUU ataca una base iraní y el régimen responde bombardeando otra como represalia
El Ejército americano asegura que inició la ofensiva tras derribar cuatro drones 'kamikaze'

Misil balístico.
El Ejército de Estados Unidos ha asegurado haber derribado cuatro drones kamikaze sobre el estrecho de Ormuz, tras lo que ha lanzado un ataque contra una base iraní en la ciudad de Bandar Abbas, situada frente al estratégico paso marítimo, alegando que desde allí se iba a lanzar un quinto dron.
«Las Fuerzas del Comando Central (CENTCOM) de Estados Unidos han derribado cuatro drones iraníes de ataque unidireccional que representaban una amenaza en las cercanías del estrecho de Ormuz», ha afirmado un funcionario estadounidense en declaraciones a Europa Press.
Tras ello, las fuerzas estadounidenses «también han atacado una estación de control terrestre iraní en Bandar Abbas que estaba a punto de lanzar «un quinto dron», ha agregado el funcionario, que ha defendido las acciones como «mesuradas, puramente defensivas y destinadas a mantener el alto el fuego».
Irán bombardea una base estadounidense en respuesta
La Guardia Revolucionaria iraní ha asegurado este jueves haber atacado la «base estadounidense origen del ataque» lanzado horas antes contra un punto cercano a la ciudad de Bandar Abbas, situada frente al estrecho de Ormuz, donde, según un funcionario estadounidense, se encontraría una base iraní desde la que se estaba lanzando un dron.
«Tras el ataque del Ejército estadounidense contra un punto en las afueras del aeropuerto de Bandar Abbas al amanecer de hoy, la base aérea estadounidense desde donde se originó el ataque ha sido atacada con proyectiles a las 4.50 (hora local)», ha afirmado el Departamento de Relaciones Públicas de la Guardia Revolucionaria Islámica en un comunicado recogido por la agencia Tasnim, vinculada al cuerpo militar.
Teherán ha defendido esta acción alegando que es «una seria advertencia para que el enemigo sepa que la agresión no quedará impune y que, si se repite», la respuesta iraní «será aún más contundente», remarcando que «la responsabilidad de las consecuencias recae sobre el agresor».
