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Internacional

Macron se opone a financiar con fondos UE centros de deportación: «No son eficaces»

El presidente francés rechaza destinar fondos a los centros en terceros países porque no encajan con sus valores

Macron se opone a financiar con fondos UE centros de deportación: «No son eficaces»

El presidente de Francia, Emmanuel Macron. | Reuters

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha rechazado de plano este viernes desde Bruselas que se destinen fondos comunitarios a los centros de deportación en terceros países para trasladar a inmigrantes que esperan su expulsión, tal y como han solicitado 19 de sus socios, y ha avisado de que tiene reservas sobre la «eficacia» del modelo y sobre su encaje en los valores y derechos fundamentales.

«Soy un gran defensor de la innovación, pero también tengo gran prudencia cuando se habla de innovar sobre los valores y derechos humanos . Permítanme tener esta reserva», ha zanjado en una rueda de prensa, en alusión al uso de la expresión «soluciones innovadoras» como el eufemismo usado por el Ejecutivo de Ursula von der Leyen para proponer la creación de estos centros.

El mandatario galo ha querido dejar claro que defiende una política común que permita que haya «menos migración ilegal en Europa» y procedimientos más ágiles y eficaces para acelerar los retornos de quienes no reciben permiso de asilo.

En este contexto, Macron ha querido dejar claro que su Gobierno «no apoya» la defensa de las políticas innovadoras que otros socios reclaman, recalcando que se enmarcan dentro de la política nacional y rechaza de plano que pudieran recibir fondos comunitarios.

Precisamente esta semana, en el curso de las negociaciones sobre el próximo Marco Financiero Plurianual, los Estados miembro han acordado —con el rechazo de España y una reserva de Francia— que se puedan destinar recursos del próximo presupuesto a este tipo de centros, dentro del marco del fondo Global Europe para política exterior.

«No he visto nunca funcionar un centro en un país tercero», ha avisado, al tiempo que ha llamado la atención sobre el hecho de que el modelo que se plantea pasa por transferir a personas a un país tercero «quizá a cambio de dinero, ¿y a qué país? ¿con qué derechos humanos?».

«No estoy seguro de que sea la Europa ni encaje sobre los Derechos Fundamentales sobre los que se construyó Europa», ha remachado, concluyendo que respeta las políticas nacionales de cada gobierno pero que no serán las que pongan en práctica en Francia.

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