Merz tacha de «inasumible» la propuesta de presupuesto de la UE y exige nuevos números
La Comisión Europea ha propuesto unas cuentas cercanas a los 1,7 billones de euros

El canciller alemán, Friedrich, en una rueda de prensa en Bruselas. | Michael Kappeler (Europa Press)
El canciller alemán, Friedrich Merz, ha endurecido este viernes la posición de Berlín en la negociación del próximo presupuesto plurianual de la Unión Europea al calificar de «inasumible» y «desequilibrada» la cifra actualmente sobre la mesa y exigir una nueva rebaja, después de que la Comisión Europea propusiera inicialmente unas cuentas cercanas a los dos billones de euros y el último borrador planteado en el seno del Consejo las situara en torno a 1,7 billones.
«La propuesta actual es, desde nuestro punto de vista, inasumible y desequilibrada. Espero que la próxima propuesta esté por debajo de la actual», ha afirmado Merz en rueda de prensa al término del Consejo Europeo en Bruselas, en referencia al futuro Marco Financiero Plurianual (MFF, por sus siglas en inglés) para el periodo 2028-2034, cuya negociación ha centrado parte de la reunión de líderes y ocupa ya buena parte de la agenda europea de los próximos meses.
El dirigente alemán ha insistido en que Berlín quiere alcanzar un acuerdo antes de finales de 2026 –como está previsto inicialmente– para garantizar seguridad jurídica y presupuestaria a partir de 2028, aunque ha dejado claro que ello no puede traducirse en un aumento descontrolado del gasto. «Queremos un presupuesto que responda a las prioridades de Europa, pero también que sea sostenible», ha señalado.
Las declaraciones de Merz llegan después de que los jefes de Estado y de Gobierno de la UE apostaran por acelerar los trabajos sobre nuevos recursos propios –sin definir cuáles– para financiar el futuro presupuesto y encomendaran a Irlanda, que asumirá la presidencia semestral del Consejo de la UE a partir de julio, la tarea de impulsar las negociaciones durante la segunda mitad del año.
El objetivo es que Dublín presente una nueva propuesta de compromiso antes de la cumbre europea de octubre que permita acercar posiciones en una negociación todavía marcada por profundas discrepancias tanto sobre el volumen total del presupuesto como sobre la forma de financiar las nuevas prioridades de la Unión.
El canciller ha vuelto además a rechazar la posibilidad de recurrir a una nueva deuda común europea, una posición que comparte con otros socios del bloque como Países Bajos, Suecia o Austria, y que choca con la visión de otros Estados miembro como España, Francia o Italia, partidarios de unas cuentas más ambiciosas para afrontar tanto las nuevas prioridades de la Unión –desde la seguridad y la defensa hasta la competitividad–, como la Política Agrícola Común (PAC) y los fondos de cohesión.
