La Delegación del Gobierno prohibirá todas las manifestaciones del 8M con más de 500 asistentes

Política y conflictos

La Delegación del Gobierno prohibirá todas las manifestaciones del 8M con más de 500 asistentes
Foto: Nemo| Wikimedia Commons

La Delegación del Gobierno en Madrid prohibirá todas las manifestaciones del 8M con una previsión superior a 500 asistentes, un criterio proveniente de la Consejería de Sanidad, por lo que «rotundamente no habrá» una gran protesta feminista en la capital, como la ocurrida el año pasado o años precedentes.

Lo más importante: en una entrevista en Onda Madrid, el delegado del Gobierno en Madrid, José Manuel Franco, ha señalado que han recibido ya «alguna»  petición de manifestación para el 8 de marzo, todas ellas de organizaciones feministas, y que «de momento» no ha llegado ninguna solicitud de partidos políticos ni de «personas relevantes concretas». 


«Las que hemos recibido hasta ahora no se han prohibido porque mantienen los parámetros exigibles ahora mismo en esta situación de pandemia» respecto a las medidas «que se comprometen a adoptar», como la distancia social, «y también, lo más importante, son manifestaciones de menos de 500 personas», ha explicado.

La Consejería de Sanidad, según ha recordado el delegado, desaconseja concentraciones de más de 500 personas. «Nosotros estamos siguiendo a rajatabla esa recomendación» porque «tenemos que cumplir las normas» y porque «tenemos que ayudar a preservar la salud de los madrileños», ha añadido.

«Lo que vamos a hacer para aquellas organizaciones que pretendan llevar a más (de 500) personas el día 8 de marzo, vamos a hablar con ellas, a pedirles que reflexionen, que busquen otras vías para manifestarse», ha comentado el delegado del Gobierno, que pretende «buscar entre todos fórmulas alternativas para que esa justa reivindicación el día 8 de marzo no implique un atentado, entre comillas, contra la salud».

Al respecto, ha asegurado que no habrá una concentración multitudinaria como la del 8M de 2020, de la que «no se arrepiente» haber autorizado porque «no había ningún motivo objetivo» para prohibirla y haberlo hecho hubiera sido «prevaricar». «Estoy satisfecho de haber hecho lo que se hizo en aquel momento», ha dicho Franco, que reconoce que se pudo ocasionar «algún contagio extra».