Los estibadores paran los puertos españoles contra la reforma del sector

Economía y capital

Los estibadores paran los puertos españoles contra la reforma del sector
Foto: ALBERT GEA| Reuters

Los estibadores han iniciado este lunes una huelga en todos puertos españoles para protestar contra la reforma que liberaliza el sector, planteada por el Gobierno y aprobada en el Congreso la semana pasada, en la que el colectivo de 6.150 estibadores portuarios están llamados a parar en todas las horas impares, con un 100% de seguimiento, según las propias centrales sindicales.

Convocados por el sindicato Coordinadora Estatal de Trabajadores del Mar, los principales sindicatos de estibadores denuncian que el Real Decreto aprobado  «provoca una profunda inseguridad laboral para todo el personal y abre periodos de inestabilidad en el sector». Los trabajadores, que tienen convocados paros durante todo el mes de junio, exigen la apertura de un nuevo proceso de negociación.

El paro en el puerto de Cádiz está provocando que haya numerosos barcos intentando entrar para descargar las mercancías desde primeras horas de la mañana, al igual que en Vigo;  en el de Barcelona el paro apenas se está dejando notar en esta primera jornada al ser festivo en la Ciudad Condal.

El texto aprobado por el Congreso de los Diputados el 18 de mayo pone fina al sistema de contratación prioritaria de los estibadores vigente hasta ahora en España, con objeto de adecuarse a las normas comunitarias y, de paso, evitar las multas millonarias por su incumplimiento.

Hasta ahora, las empresas que querían contratar trabajadores tenían que hacerlo a través de las «sociedades de gestión de trabajadores portuarios» que les obligaban a emplear de forma prioritaria a los alrededor de 6.000 estibadores que formaban parte de ellas.

Con la reforma, es opcional para los empresarios recurrir a estas sociedades para la contratación. «Los contratos indefinidos de la totalidad de estibadores portuarios se convierten en puestos de trabajo precarios pendientes de contratación por las empresas», aseguran los sindicatos.

El antiguo sistema debe desaparecer progresivamente, de forma que las empresas deberán contratar con carácter prioritario a un 75% de los estibadores durante el primer año, a un 50% durante el segundo y un 25% durante el tercero, según los sindicatos.

Una vez culminada esta transición, «los trabajadores no contratados de nuevo por las empresas serán despedidos colectivamente y sus indemnizaciones (…) serán abonadas con recursos públicos», explicaron.

En 2014, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea juzgó contrario a la libertad de empresa el método de contratación de la estiba en España y exigió que el país protegiera la libertad de contratación.