Trabajadores de EFE denuncian precariedad salarial tras el reparto de bonus entre directivos
Critican el sobreendeudamiento de la agencia pública y el «oscurantismo» en repartos de primas y procesos de selección

Miguel Ángel Oliver.
Los trabajadores de la Agencia EFE denuncian las desigualdades salariales en la plantilla que han quedado al descubierto tras conocerse los bonus de casi 700.000 euros repartidos entre directivos de la agencia de noticias en concepto de «retribución variable».
El presidente de la agencia pública de noticias, Miguel Ángel Oliver, percibió en 2025 un total de 191.044,74 euros, de los cuales 53.025,66 corresponden a los bonus repartidos entre los directivos de EFE, según los datos del Portal de Transparencia a los que ha tenido acceso THE OBJECTIVE.
Profesionales de EFE consultados por este periódico denuncian este reparto de primas económicas en el contexto de un endeudamiento de la empresa que se acerca a los 20 millones de euros en 2025 y en una situación que califican de «precariedad salarial» entre los redactores de la agencia. El Sindicato Independiente de EFE califica de «intolerable» que se repartan los llamados DPPO (dividendos participados por objetivos) «mientras [sigue] en pérdidas tan abrumadoras».
Opacidad en los bonus
La central sindical explica que la dirección de EFE justifica estos bonus entre los directivos por la «consecución de objetivos». Sin embargo, denuncian «opacidad», ya que «nadie ha aclarado» cuáles son esos logros alcanzados. «Es evidente que somos los miembros de la plantilla los que cumplimos esos objetivos secretos para los departamentos, pero luego los bonus los cobran otros. Incluso con resultados pésimos y con la empresa en pérdidas continuas».
La Agencia EFE cuenta con 26 directores, además de la presidencia de Miguel Ángel Oliver. En los últimos años, la empresa pública ha ido reestructurando su equipo directivo con la creación de áreas como las de Estrategia, Transformación Digital y Negocio y la dirección de Contenidos Digitales. El Sindicato Independiente denuncia una saturación de altos cargos en la agencia, cuyos salarios contrastan con los de los trabajadores de EFE.
«Han hecho crecer una élite que gana auténticas barbaridades mientras el salario de un redactor de ingreso apenas alcanza los 27.000 euros anuales», señala Javier Lizón, secretario general del Sindicato Independiente. Luzón pone como ejemplo el proceso de contratación abierto actualmente para contratar una nueva secretaria para Miguel Ángel Oliver, un puesto que enmarcan en la libre designación y con un salario unos 15.000 euros superior al de los redactores de la agencia. «No tenemos periodistas, pero Oliver necesita otra secretaria».
Destacan también la situación de los trabajadores de la agencia en Oriente Próximo, que el pasado mes de febrero iniciaron una huelga para exigir una subida de los sueldos que en muchos casos no llegan a los 1.000 euros mensuales tras la aplicación de unas nuevas retenciones fiscales desde 2025. Antes, en abril de 2024, la delegación en Buenos Aires anunció dos días de huelga para protestar por el salario medio, cercano a los 400 euros al mes.
Los «experimentos dudosos» de EFE
Los sindicatos denuncian la situación de «deriva» en la que, a su juicio, ha caído la Agencia EFE. Comisiones Obreras denuncia el gasto público que se está llevando a cabo en proyectos de «rentabilidad incierta» mientras se siguen descuidando áreas «que constituyen la razón de ser de esta empresa pública y justifican su financiación».
Un ejemplo es la apuesta de la agencia por Gen F, un proyecto presentado bajo el paraguas de las llamadas «nuevas narrativas», inaugurado el pasado mes de mayo y que, señalan, dista mucho de la misión de servicio público de la agencia: «Vuelve a plantear una pregunta de fondo: hacia dónde se dirige EFE y cuál es el papel que quiere desempeñar».
El Sindicato Independiente va más allá y califica estos proyectos de «chiringuitos para favorecer a amiguetes». Como responsable, señalan directamente a Miguel Ángel Oliver, presidente de la agencia y ex secretario de Estado de Comunicación durante el primer gobierno de Pedro Sánchez. «Desde que llegó, cada vez vamos a peor. EFE tiene que volver a jugar en las grandes ligas».
Deuda y mala gestión
Los representantes de los trabajadores señalan que «el ‘cuanto peor, mejor‘ se ha convertido en el modo de trabajo de la dirección» de EFE. Señalan que la previsión de la dirección es que la agencia estará todavía más endeudada en unos meses y que nadie hace nada por evitarlo. «Hay un divorcio total entre la representación social y la dirección», señalan.
Como ejemplo, los bonus millonarios a los directivos antes referidos o un modelo de gestión errático que incluye la mala gestión de los equipos y bienes de la agencia. «En Sevilla se está pagando el alquiler de un inmueble mientras tenemos la sede abandonada desde hace tres años», denuncian. Añaden a esta situación una devaluación del servicio informativo, consecuencia de una dependencia cada vez mayor del Estado.
Todo mientras, según los sindicatos, «la tasa de reposición se dedica a contratar comerciales o secretarias y no a periodistas». Por eso piden volver a dar protagonismo a sus trabajadores, que son la base de la agencia de noticias, y recuperar la esencia de EFE. «No nos vamos a rendir», anuncian, cuestionados por posibles movilizaciones en el futuro.
