Elecciones 17-M: las claves del adelanto en Andalucía que ha pillado al PSOE desprevenido
Moreno Bonilla asesta un duro golpe a todos sus contrincantes, a los que ha cogido con el pie cambiado

Juanma Moreno. | Francisco J. Olmo (Europa Press)
El presidente de la Junta de Andalucía ya había comunicado en Bruselas que en mayo estaría de campaña, como así adelantó THE OBJECTIVE. No podría asistir a la reunión del Comité de las Regiones. Ya tenía claro que las elecciones serían en mayo; ahora quedaba buscar el fin de semana idóneo entre las ferias de Sevilla, Jerez, Córdoba, el Rocío y la visita del Papa del 6 al 12 de junio. Esta última alteró algunos planes iniciales.
Este lunes despejó la incógnita: 17 de mayo, un día después de que finalice la Feria de Jerez, del 9 al 16 de mayo, y con la de Sevilla ya terminada también, que se celebrará del 21 al 26 de abril. Más de 15 días de campaña electoral con presencia en los recintos feriales que le garantizan una cercanía con los andaluces que no encontrará en los mítines, y además en un ambiente festivo. Paseos por las ferias que sustituirán a los actos electorales. La única que se le resistirá será la de Córdoba, del 23 al 30; y el Rocío, del 22 al 25 de mayo. Pero los populares plantearon siempre que nunca se celebraría en los días anteriores o posteriores a la romería, ya que hay un gran desplazamiento de andaluces de provincias claves como Cádiz, Sevilla y Huelva.
Moreno Bonilla asesta un duro golpe a todos sus contrincantes, a los que ha cogido con el pie cambiado. Y con el Gobierno envuelto en una crisis ferroviaria, con el AVE a Málaga sin funcionar y un caos en las líneas andaluzas. Además, las consecuencias de la guerra de Irak con la subida de precios de la gasolina, que puede arrastrar a otros productos, está indignando a los ciudadanos, que ve como el Ejecutivo no tiene apoyos para sacar adelante algunas medidas
Montero no remonta en las encuestas que pronostican el peor resultado de la historia del PSOE. La convocatoria de las elecciones obligará a Pedro Sánchez a llevar a cabo una remodelación de su Gobierno con la salida de la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, que se tiene que centrar en las elecciones andaluzas.
Sumar y Podemos están en una profunda crisis tras los pésimos resultados en las elecciones de Extremadura, Aragón y Castilla y León. Lo que fue Sumar busca un líder, tras la negativa del ministro Bustinduy a liderar este espacio de izquieras; y Podemos lucha por salir de la irrelevancia política después de quedar fuera de los parlamentos de Aragón y Castilla y León.
A su derecha, Moreno Bonilla descoloca la estrategia de Vox, al que obliga a pactar ya los gobiernos en las tres comunidades autónomas que mantiene bloqueadas, si no quiere llegar a las andaluzas entre acusaciones de resistirse a entrar en los gobiernos autonómicos. Si no lo hace, el PP tiene la campaña hecha en Andalucía, a la espera de que le de tan buenos resultados como en Castilla y León donde frenó su crecimiento. A ello hay que añadir la convulsa situación interna del partido de Abascal tras expulsar a José Ángel Antelo, líder de Vox en Andalucía, y a Javier Ortega Smith, portavoz en el Ayuntamiento de Madrid. Antes lo hizo con Iván ESpinosa de los Monteros. Todos ellos piden un congreso extraordinario en el momento de mayor debilidad interna de la formación que preside Santiago Abascal.
Lo que hace unos meses era una mayoría absoluta que «había que pelear» ahora parece más fácil de revalidar. Moreno Bonilla quiere dejar Andalucía preparada para irse al Rocío y de veraneo, con los deberes hechos, y encadenar cuatro victorias del PP con la mirada puesta en las generales de 2027.
