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Estas son las enfermedades con las que no te dejarán renovar el carnet de conducir

Hablamos desde enfermedades cardíacas, psiquiátricas, neurológicas, endocrinas, oncológicas, digestivas, crónicas hasta respiratorias y degenerativas

Estas son las enfermedades con las que no te dejarán renovar el carnet de conducir

Conduciendo. | Europa Press.

Ciertas enfermedades son incompatibles con la conducción por lo que la Dirección General de Tráfico avisa de las situaciones médicas en las que podría ser difícil o imposible renovar el carnet de conducir. Quien valorará esto será un médico y los testigos del entorno de la persona.

Hablamos desde enfermedades vasculares, cardíacas, psiquiátricas, neurológicas, endocrinas, oncológicas, digestivas, crónicas hasta respiratorias y degenerativas. No todas ellas suponen la incompatibilidad total, alguna será parcial, por grados, o dependerá de una recuperación según afecte a la persona en cuestión. No obedecer a la sentencia médica será causa de una multa de 6000 euros, al igual que cuando se desobedece una baja.

Este es el listado de situaciones en las que no se renovaría el carnet de conducir:

  • Tratamiento psiquiátrico (a no ser que el médico lo autorice): demencia, trastorno de ansiedad, trastorno de la personalidad, trastorno del sueño, depresión, TOC, TDH, trastorno del desarrollo intelectual, dependencia del alcohol y las drogas.
  • Personas con Alzheimer, ELA, temblor esencial, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), distrofia muscular, osteoporosis, párkinson (excepto en casos muy leves) o artritis reumatoide.
  • Personas con hipotiroidismo, arritmias, infartos agudos, personas con marcapasos, prótesis valvulares o desfibriladores automáticos, necesitarán una vigilancia médica especial.

Situaciones en las que se requiere recuperación son por ejemplo las operaciones de visión, en las que se recomienda de uno a tres meses sin conducir, o las víctimas de un ictus que deberán esperar hasta seis meses hasta volver a coger el coche, entre otras.

Conducir durante una baja

Cuando se concede una baja laboral a un trabajador es porque este no puede trabajar, ya sea por una incapacidad mental o física derivada de accidentes y enfermedades. El motivo de la causa puede haberse producido en el propio trabajo o fuera de él. Por esta baja, el trabajador cobra un sueldo dependiendo de la situación.

Como contábamos anteriormente en este diario, para conocer cuánto cobraremos en caso de accidente laboral tenemos que saber si se trata de una incapacidad de duración corta o larga. Es decir, si es una baja corta, cobraremos entre un 60 y 75% de nuestro salario. Mientras que en los largos, puede ir de un 55 a un 150%.

En un principio, alguien que sienta dolencias que le han llevado a pedir una baja, no se pondrá al volante ya que no es seguro. Algunos ejemplos son la rotura de una muñeca, la ansiedad o la depresión que no te permiten pensar con claridad o la pérdida de visión. Y no solo es porque ponga en peligro tu vida y la de los demás, que sería suficiente para no conducir, sino porque una de las condiciones que aceptas cuando recibes una baja es que no harás ninguna actividad que alargue la incapacidad.

Son los artículos 17 y 18 del Reglamento General de Circulación los que determinan la responsabilidad de los conductores que como bien dicta «deberán estar en todo momento en condiciones de controlar sus vehículos» y «mantener su propia libertad de movimientos para garantizar su propia seguridad, la del resto de ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía».

No en todos los casos de baja es necesario dejar de conducir. Si el médico considera que conducir no interfiere en el desempeño al volante, ni en la recuperación, ni implica abandonar el tratamiento al que está sometido el empleado, podrá hacerlo sin problema.

El código de seguridad español contempla una sanción para cuando conducir no sea compatible con la baja y aun así, se haga: 6000 euros. Y, aunque la enfermedad sea compatible, puede que el medicamento para tratarlo no lo sea. Hay fármacos que tienen en sus cajas pictogramas que lo alertan: con color amarillo avisan de ‘cuidado no conduzca’, en naranja ‘cuidado no conduzca sin el consejo de un médico’, en rojo ‘atención: peligro no conduzca’. En el caso de sufrir un accidente de coche estando de baja, puede que el seguro contratado no se haga cargo de los gastos.

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