The Objective
Tecnología

La Unión Europea activa una cartera digital para poner freno a las redes que atrapan a menores

La verificación de edad permitirá comprobar si un usuario cumple el límite exigido sin entregar su DNI a cada plataforma

La Unión Europea activa una cartera digital para poner freno a las redes que atrapan a menores

Un niño usa el teléfono móvil y una tablet. | Eduardo Parra (EP)

Las redes sociales han celebrado este 30 de junio su día mundial con los menores en el centro del debate. Según el informe Infancia, adolescencia y bienestar digital, elaborado por UNICEF España junto a Red.es, la Universidad de Santiago de Compostela y el Consejo General de Colegios de Ingeniería Informática, el 8,9% de los jóvenes de entre 10 y 20 años dedica más de cinco horas diarias a estas plataformas entre semana. Durante el fin de semana, la cifra aumenta hasta un 20%.

La Unión Europea ha movido ficha con una solución de verificación de edad que podrá funcionar de forma independiente o integrarse en la futura Cartera Europea de Identidad Digital, conocida como EUDI Wallet. Los proyectos piloto ya prueban esta cartera en distintos usos reales con la participación de más de 550 empresas y autoridades públicas de 26 Estados miembros, además de Noruega, Islandia y Ucrania. El calendario europeo fija el siguiente paso antes de finales de 2026. El objetivo es que las plataformas puedan comprobar si un usuario supera una edad mínima sin recibir su nombre, su fecha de nacimiento ni su DNI.

El cambio importa porque las redes han dejado de ser un espacio secundario para los menores. El mismo informe recoge que el 92,5% participa en al menos una red social y que el 75,8% está presente en tres o más. La edad media de acceso al primer móvil se sitúa en 10,8 años, cuando muchos niños aún no entienden cómo funcionan los algoritmos.

Una edad sin enseñar la identidad

La propuesta europea no consiste en subir el DNI a Instagram, TikTok o cualquier otra plataforma. El sistema permite demostrar que el usuario supera una edad concreta. La primera aplicación será acreditar que una persona es mayor de 18 años ante servicios restringidos, aunque el modelo puede adaptarse a otros umbrales.

La Comisión Europea ha defendido que la verificación podrá funcionar como aplicación independiente o integrarse en las carteras nacionales de identidad digital. Los Estados miembros deberán ofrecer al menos una cartera gratuita a sus residentes antes de que finalice el año.

Qué gana el usuario

El principal beneficio es la privacidad. En lugar de repartir documentos personales por internet, el sistema reduce la información que viaja entre el ciudadano y la plataforma. Para una familia, supone contar con una barrera más sólida que la fecha de nacimiento escrita por el propio menor al crear una cuenta.

España ya había abierto ese camino con Cartera Digital Beta, presentada en julio de 2024 para verificar la mayoría de edad en el acceso a contenidos para adultos. La votación celebrada el 29 de febrero de 2024 en el Parlamento Europeo contó con 335 votos a favor, 190 en contra y 31 abstenciones. El Reglamento de Identidad Digital Europea salió adelante con el respaldo mayoritario del Partido Popular Europeo y de los socialdemócratas, mientras que ECR, grupo en el que entonces se integraba Vox, votó mayoritariamente en contra. La AEPD (Agencia Española de Protección de Datos) también ha defendido que es posible proteger a los menores sin señalar quién es menor y sin exponer la identidad de los adultos.

Bruselas acelera

La verificación de edad llega en plena presión regulatoria sobre las plataformas. La Ley de Servicios Digitales obliga a los servicios accesibles a menores a garantizar un alto nivel de privacidad, seguridad y protección.

En febrero, la Comisión señaló de forma preliminar que TikTok podía estar incumpliendo la normativa por su diseño adictivo, con funciones como el scroll infinito, la reproducción automática, las notificaciones push y un sistema de recomendación personalizado. En abril, también concluyó de forma preliminar que Facebook e Instagram no estaban haciendo lo suficiente para impedir que menores de 13 años accedieran a sus servicios.

Lo que no resuelve

La cartera digital no apagará las pantallas ni sustituirá la educación en casa. Tampoco elimina que un menor pueda usar el dispositivo de un adulto, falsear datos o buscar vías alternativas. Por eso, desde Funditec Research, Gonzalo Álvarez Marañón ha advertido de que la prohibición es «la respuesta más fácil a un problema complejo» y ha situado la alfabetización digital y la conversación familiar como piezas necesarias.

La tecnología puede cerrar puertas, pero no cambia por sí sola un modelo de negocio basado en retener atención, lanzar notificaciones y recomendar contenido cada vez más intenso. La cartera europea añade una capa de protección. La verdadera prueba será si obliga también a rediseñar unas redes pensadas para que nadie, y menos un menor, quiera salir.

Publicidad