Las tramas de Zapatero y las cloacas del PSOE alquilaron sus pisos francos a la misma familia
Los inmuebles alquilados por Julio Martínez y Vicente Fernández están separados por 60 metros y son de dos hermanas

Santos Cerdán y Zapatero. | EFE
La trama del rescate a Plus Ultra, en la que figura como investigado el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero y su entorno familiar, y la presunta trama vinculada a la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), que afecta a varios nombres relacionados con el PSOE, tuvieron a la misma familia como casera. Las dos redes bajo investigación utilizaron como base de operaciones sendos inmuebles situados en la misma zona del barrio de Salamanca de Madrid y propiedad de dos hermanas, según ha podido saber THE OBJECTIVE.
La coincidencia afecta a dos viviendas situadas en los números 35 y 36 de la calle Diego de León, dos edificios separados apenas por unos metros. En una de ellas tenía su centro de operaciones la presunta trama de la SEPI, mientras que en la otra reside Julito Martínez Martínez, señalado en la investigación como presunto testaferro de Zapatero y vinculado a la operativa relacionada con el rescate de la aerolínea Plus Ultra.

El número 36 de Diego de León fue el inmueble utilizado por la trama vinculada a la SEPI. El piso fue alquilado por Vicente Fernández Guerrero, expresidente de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales y detenido en la víspera de la operación policial. Aunque formalmente se trataba de una vivienda, el inmueble habría funcionado como despacho y punto de reunión de los investigados. Desde ese piso se habrían desarrollado parte de las actividades que están siendo analizadas por la investigación judicial en torno al supuesto uso de la SEPI como instrumento para la concesión de rescates y contratos públicos a cambio de contraprestaciones económicas. El inmueble se convirtió en el lugar donde, según las pesquisas, se habrían producido reuniones y movimientos relacionados con la presunta red formada alrededor de Santos Cerdán, Leire Díez y el empresario Javier Pérez Dolset.
En ese mismo despacho, según la información incorporada a la causa, Santos Cerdán habría participado en la creación de un grupo junto a Leire Díez con el objetivo de solicitar información y ejercer presión sobre compañías del IBEX 35. La operación policial también alcanzó al empresario guipuzcoano Joseba Antxon Alonso, señalado como presunto socio de Cerdán en Servinabar a través de una escritura de compraventa privada que forma parte del procedimiento.
De la SEPI a Zapatero
A escasos metros de ese inmueble, en el número 35 de la misma calle, se encontraba la vivienda de Julito Martínez Martínez. Se trataba de un ático de lujo alquilado desde septiembre de 2021, donde residía desde hace aproximadamente cinco años. En ese mismo domicilio tenía su sede la sociedad Análisis Relevante, una mercantil creada por Martínez y que, según la investigación, habría servido para canalizar fondos procedentes de Plus Ultra hasta cuentas vinculadas al entorno del expresidente Zapatero.
La coincidencia entre ambos inmuebles se produjo también en el calendario policial. Las dos operaciones se desarrollaron el mismo día: el 11 de diciembre de 2025. Mientras la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil registraba el piso de Diego de León 36, agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional acudían al ático de Martínez, en el número 35, donde fue detenido. Durante el registro de la vivienda de Julito Martínez, la Unidad de Guías Caninos localizó 286.070 euros en efectivo ocultos en diferentes lugares del inmueble. El dinero apareció repartido en una bolsa de viaje, una bolsa de papel situada en el baño, una caja de vasos, una bolsa de golf, un radiador de calefacción y una bolsa de Navidad.
La relación entre los dos inmuebles no procede de una propiedad común, sino de una simple coincidencia contractual. Las viviendas pertenecen a dos hermanas, cada una propietaria de uno de los pisos, y fueron alquiladas en momentos diferentes y mediante negociaciones independientes. En el caso del ático ocupado por Julito Martínez, la gestión del alquiler fue realizada por su secretario, Cristóbal Cano, quien mantuvo el contacto directo con la propietaria. El contrato se formalizó en septiembre de 2021 y desde entonces Martínez permanece en el inmueble, donde además quedó registrada la sede social de Análisis Relevante.
El caso del piso utilizado por la trama de la SEPI fue diferente. El alquiler tuvo una duración aproximada de un año y Vicente Fernández no mostró un especial interés por las características del inmueble durante la negociación. La circunstancia de que Fernández Guerrero no mostrase interés en las características del inmueble llamó entonces la atención, aunque posteriormente la investigación ha permitido conocer que el espacio habría tenido un uso como centro de operaciones de la presunta trama.
Los propietarios de ambos inmuebles tuvieron conocimiento de la coincidencia tras una información publicada por THE OBJECTIVE. Hasta entonces, ninguna de las partes conocía la relación entre los dos inquilinos ni el uso que se habría dado a cada vivienda. La coincidencia entre los dos alquileres terminó generando sorpresa entre los caseros, que descubrieron que dos viviendas de una misma familia habían quedado vinculadas, sin conexión entre ellas, a dos de las investigaciones que han situado bajo el foco judicial al entorno del PSOE y al círculo del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero.

