Bolsonaro descarta poner Brasil en cuarentena por un "constipadito"

Sociedad

Bolsonaro descarta poner Brasil en cuarentena por un "constipadito"
Foto: Sergio Lima

El presidente brasileño, Jair Bolsonaro, ha pedido que el país deje atrás el «concepto de tierra arrasada» ante el coronavirus y ha dicho que no hay razón para confinar a la población por lo que ha vuelto a calificar como «constipadito». «El virus llegó» y «en breve pasará», ha manifestado el líder de la ultraderecha brasileña en un mensaje trasmitido en cadena de radio y televisión, en el que ha subrayado que la «vida debe seguir», los «empleos tienen que mantenerse» y los ingresos de las familias «tienen que preservarse».

Bolsonaro volvió a criticar las medidas adoptadas por algunos gobernadores del país, que como en el estado de Sao Paulo desde este mismo martes han declarado en cuarentena a toda la población, y se ha plantado contra «la prohibición del transporte» y el «confinamiento en masa» para contener al coronavirus.

«No hay por qué cerrar escuelas» cuando «en el mundo» los más afectados por la pandemia son las personas mayores de 60 años, ha dicho el mandatario el día que el número de muertes en el país a causa del coronavirus ha llegado a 46, con 2.201 casos. «En mi caso particular, en el caso de que fuera contagiado, no tendría por qué preocuparme porque sería una gripecita, un constipadito», ha apuntado Bolsonaro, que el pasado sábado cumplió 65 años, en los considerados como grupos de riesgo.

«El 90% de nosotros no tendremos ninguna manifestación si nos contagiamos», ha apuntado el gobernante, que ha pedido a los brasileños que sientan algún síntoma que tengan una «especial preocupación para no transmitir el virus». Según el presidente, su Gobierno está adoptando todas las medidas necesarias para proteger a la población, pero sin la «histeria» y el «pánico» que, a su juicio, esparcen en el mundo «algunos medios de comunicación».

También ha subrayado que «el mundo busca un tratamiento para la enfermedad» y que en Brasil y en otros países «se busca comprobar la eficacia de la cloroquina», usada para tratar la malaria y otros males y sobre la cual ha asegurado que existen «noticias positivas». Como ocurrió durante los últimos días por la noche, en muchas ciudades del país el pronunciamiento de Bolsonaro ha venido acompañado de sonoros cacerolazos, organizados en las redes sociales por personas que protestan casi a diario por el menosprecio del gobernante frente a la pandemia.