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Economía

El BCE vaticina que la economía de Rusia caerá menos de lo esperado tras las sanciones

El organismo monetario considera que los efectos no serán tan negativos para Moscú, a pesar de que el impacto sobre sobre el país empieza a generalizarse

El BCE vaticina que la economía de Rusia caerá menos de lo esperado tras las sanciones

El presidente de Rusia, Vladimir Putin. | Europa Press

El Banco Central Europeo (BCE) vaticina que las sanciones impuestas a Rusia por la invasión de Ucrania provocarán un colapso de su economía menos grave de lo esperado en un primer momento. Por tanto, de confirmarse estos presagios, el régimen de Vladimir Putin contará con cierto margen de maniobra para continuar con su escalada bélica.

El organismo monetario europeo señala en su último informe mensual que, aunque el impacto de la guerra en la economía rusa «empieza a generalizarse», los datos del PIB y los relativos a la cuenta corriente «pueden indicar un colapso menos grave de lo que se preveía en 2022». El documento, consultado por THE OBJECTIVE, pone de relieve que la producción industrial y las ventas de comercio minorista siguieron a la baja en mayo, pero que la inflación ha empezado a retroceder tras las decisiones de política monetaria, la apreciación del rublo y el menor consumo. El Banco de Rusia recortó sus tipos de interés en junio, situando la tasa en el 9,5%, mismo nivel que antes de la subida decretada por el estado de emergencia en febrero tras la invasión y las sanciones.

Los principales países del mundo impusieron sanciones a Moscú por la guerra desatada con el fin de ahogar su economía y así impedir un mayor gasto militar por parte del Gobierno de Putin. Y aunque en junio el país suspendió pagos de la deuda exterior por primera vez desde 1918, muchos expertos ponen en duda que se encuentre en una situación de bancarrota.

Sanciones a Rusia

Desde la invasión de Ucrania, la Unión Europea, por ejemplo, ha aprobado seis paquetes de sanciones contra Rusia, que incluyen sanciones a personas físicas y restricciones a medios de comunicación, así como a los sectores del transporte y financiero y al comercio. Las medidas comerciales iniciales se impusieron sobre bienes y productos de uso militar que contribuyeran al fortalecimiento de Rusia en los ámbitos de la defensa, del transporte y tecnológico. Las restricciones más recientes se centran en los bienes de lujo (tanto importados como exportados) y otros productos que generan ingresos para Moscú, incluidos el carbón y el petróleo.

Todas estas sanciones han tenido su efecto, principalmente sobre las importaciones de la antigua Unión Soviética. Pero las consecuencias podrían estar siendo menos perjudiciales de lo deseado por el mundo occidental. El BCE subraya en este sentido en el informe que un análisis de la primera ronda de sanciones indica que en marzo de 2022 las importaciones rusas se redujeron un 15%, y que los productos objeto de las mismas fueron los más perjudicados. Así, pone de manifiesto que un estudio sobre el 86% de las importaciones totales del país confirma que en marzo fueron un 20 puntos porcentuales más bajas que en febrero, cuando aún no contaba con limitaciones, y en comparaciones con países que no habían aprobado restricciones.

Además, el organismo monetario europeo añade que una selección de grupos de productos permite concluir que «el acceso de Rusia a bienes relevantes para la producción de equipamiento militar, como vehículos, maquinaria y aparatos, se vio dificultado significativamente en términos relativos». «En conjunto, esto representa una disminución de aproximadamente el 15 % de las importaciones totales rusas en marzo como consecuencia de la primera ronda de sanciones», agrega el BCE.

La institución comunitaria explica que las importaciones rusas de mercancías han menguado significativamente desde el comienzo de la guerra, sobre todo las procedentes de los países que han impuesto sanciones. Las cifras de aduanas, prosigue, reflejan que las exportaciones a Rusia han registrado un retroceso relevante en comparación con las registradas en 2021, ya que el comercio soviético se ha visto alterado por las consecuencias negativas —macroeconómicas y relacionadas con el transporte— del conflicto armado.

La contracción es especialmente pronunciada en el caso de los países que han impuesto sanciones a Rusia. El BCE cifra en un 85% el descenso para Estados Unidos y del 45% para la zona del euro en mayo de 2022 con respecto al nivel de 2021, aunque las exportaciones de los países que no han aprobado sanciones también siguen por debajo de su cota del ejercicio pasado. Por ejemplo, del 23% en el caso de China.

La guerra de Ucrania no solo no estaría teniendo un impacto tan severo para Rusia, sino que está provocando estragos en buena parte del mundo por la escalada de la inflación. Estados Unidos ya ha entrado en recesión y Europa podría hacerlo en los próximos trimestres. El BCE, precisamente, trabaja en un escenario de depresión económica en la zona euro.

Todos los gobiernos, incluido el español, se temen lo peor para este otoño, cuando se prevé que Rusia corte todo a casi todo el suministro de energía a la región comunitaria. Esta suspensión tendrá unas consecuencias más devastadoras para los estados más dependientes al gas moscovita, como es el caso de Alemania.

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